TODO TERMINA, PERO LA TIERRA NUNCA TERMINA SIEMPRE SE QUEDA

Tomado de la revista "MAPU ÑUKE", publicación de la Casa de Arte, Ciencia y Pensamiento Mapuche "Mapu Ñuke Kimce Wejiñ". Temuco, Chile, enero de 1990 
En la comuna de Lumaco, provincia de Malleco en la Novena Región , se encuentran las comunidades mapuche de Collinque, Quetrahue, Reñico Grande, Pantano, Tromen y Guindo Grande. 

Antiguamente, estas comunidades estaban comunicadas unas con otras formando parte del territorio mapuche. 

El estado chileno planifico la ocupación militar de la región de la Araucanía, conocida como la "PACIFICACION DE LA ARAUCANIA". 

La usurpación de este territorio se justificó con razones económicas y progresistas, ya que esta zona sería destinada a convertirse en "el triguero de Chile" para abastecer los territorios saliteros del norte y la demanda de California. 

En el año 1879 estaba asegurada la línea de Malleco, lugar clave de la política de avance en la frontera. Para ello LA PACIFICACION TUVO COMO OBJETIVO ESTRATEGICO CORTAR LOS CONTACTOS entre los mapuche de la costa y el interior. 

En 1916 la carta de colonización de Boloña, indica claramente la tendencia al latifundio de las zonas ocupadas por el estado y asignadas a colonos chilenos y extranjeros . Así las tierras mapuche se convierten en TIERRAS MARGINALES obligadas a practicar el monocultivo del trigo, en un principio para utilizar las posibilidades de mercado y, posteriormente, como medio de subsistencia. La falta de suelo agrícola no permite el descanso de la tierra y su proceso natural de fertilización, viéndose obligados los mapuche a trabajarla y cultivarla en forma continua. 

Hoy estas comunidades se encuentran AISLADAS unas de otras por la ocupación winka de parte de su territorio. El enclave de 7 fundos colindantes con las comunidades, en poder de empresas y particulares que ocupan aproximadamente 8.880 hectáreas de tierra mapuche, les obliga a atravesar las plantaciones de pino de estos fundos para comunicarse entre hermanos y para trasladarse de una comunidad a otra. La comuna de Lumaco es un buen ejemplo de ello, sólo que a costa, una vez más, de la supervivencia y de la poca tierra que aún les queda a los mapuche. 

"Desde que llegaron los winka, QUE NO SON LOS DUEÑOS DE LA TIERRA, acorralaron la comunidad mapuche con plantaciones de pino. Con medios ilegales, fraudulentos, se apropiaron de nuestra tierra. Los siete fundos eran tierra de las comunidades. Nadie ha entregado o vendido la tierra. 

El linde se hacía con una cuneta colindante.  Los winka cavaron una nueva. Después plantaron pino y borraron la antigua cuneta. Noche por noche hicieron correr el linde y fueron arrinconando al mapuche. No había alambre en la vida antigua." 

Junto al lonko Ricardo Cayupán recorro los lindes de Reñico Grande. Un cerco de alambre fija los límites entre la comunidad y el fundo "La Tranca". A tres metros de la alambrada hay cavada una cuneta para impedir el paso de los animales, y, a pocos metros, los vigilantes pinos completan el TRIPLE ANILLO QUE ENCIERRA A LA COMUNIDAD. Este triple anillo cumple además otro objetivo: el AISLAMIENTO de la comunidad. 

"Los pinos producen enfermedades en las guaguas. El pino produce azufre, el viento lo desparrama. Cuando llueve el agua lo junta y se puede ver como un polvo blanqueado que está por el camino. Cuando hay que llevar una guagua al hospital, a Traiguén o a Lumaco, hay que atravesar las plantaciones de pino. Lo que produce el pino, pasa como a ahogar la respiración de los niños" 

Es el mes de enero de 1990. Año seco y de catástrofes naturales en la agricultura. 

Continuamos recorriendo la comunidad de quebrada en quebrada, de loma en loma. Nos encontramos frente a un estero seco, es el Coilaco (antes traía agua) y vamos siguiendo las huellas de los menoko (ojos de agua) secos. 

A 15 metros del linde con el fundo "La Tranca", yace inerte un canelo y sus hermanos, que aún se yerguen, muestran sus tristes hojas secas. 

"Los canelos se están secando, el mapuche está muriendo junto con el canelo. Están terminando a la Machi, están terminando al mapuche, están atentando contra la vida mapuche. 

"Hoy, nos encontramos pésimamente mal; en la obscuridad de agua. Agua para los animales. Agua para las personas. Estamos sufriendo. 

"El sagrado poder del agua ha desaparecido, porque el pino es muy fuerte. Está muy abajo. Cuando no había pinos el poder del agua estaba sobre la tierra y había agua en abundancia, había muchos menoko y teníamos muchos animales. Por eso cada año estamos más arruinados. 

Los poderes del agua están ahogados, así como nos tienen ahogados a nosotros los pinos." 

Estamos en una pequeña loma, es mediodía y el sol brilla en el cielo azul. Los árboles, los pájaros, los cerros, la tierra toda parece que hubiera silenciado sus voces. De pronto, se rompe el silencio con los sedientos bramidos de los bueyes de tensados cuellos en un vano intento por saciar su sed. 

Ricardo silenciosamente baja la vista, y con sus húmedos ojos acaricia la tierra. No hay palabras. Su cuerpo se tensa impotente bajo los ardientes rayos del antu. Se quita la chupalla y en un diálogo sin palabras, habla con los animales buscando calmar su dolor. 

El 10 de octubre de 1989 los mapuche de estas comunidades realizaron una recuperación de tierras en el Fundo "Santa Clara", de aproximadamente 1000 hectáreas. En el llano se eleva imponente el WIXAKURA (tres enormes piedras) como testigos silenciosos de una historia: la historia del pasado y del presente. 

Con una representación de las comunidades nos dirigimos al fundo Santa Clara. 

"Este WIXAKURA, estas tres criaturas, es la seña que nos dejaron nuestros bisabuelos, son el antiguo testimonio histórico, aquí lo plantaron nuestros antepasados, para que nadie nos negara nuestro derecho a la tierra. Lo defendieron nuestros antepasados a la llegada de los winka invasores, nadie las puede mover, nadie las puede borrar, Y NOS DA LA FUERZA PARA RECUPERAR LA TIERRA, PORQUE ES NUESTRA". 

Frente al WIXAKURA, respetuosamente, se detienen en silencio. 

Sacándose sus chupallas se descubren y, luego, decididamente trepan y desde lo alto brota el Mari Ci Wew, Mari Ci Wew, Mari Ci Wew, Mari Ci Wew, se escucha en el valle y el Xen Xen eleva su loma. 

De la recuperación de tierras, aún quedan los desnudos troncos de la ramada que fuera construida para cobijarles. En el suelo el pasto chamuscado señala que allí hubo un gran fuego. Aún quedan los restos de dos mantas quemadas. Las tomo y las guardo conmigo, como testimonio para las generaciones futuras. 

"Llegaron unos 150 a 200 carabineros en bus y furgones. El capitán de carabineros dijo: ¡traigo una orden de detención para todos estos que están aquí! 

"A nosotros nos llevaron en furgones y se quedaron algunos carabineros para llevar al resto en un segundo viaje. Los que se quedaron se preocuparon de quemar nuestras mantas, sacos, bolsos, mochilas, relojes, sombreros, chupallas y enseres domésticos. Todo se quemó completamente, sólo se quedaron los restos de estas dos mantas que encontramos aquí. A algunos les pegaron, a otros les hicieron comer carne cruda. 

"Durante seis días estuvimos 40 hermanos detenidos en la cárcel de Traiguén. 

"Cuatro peñi se ofrecieron voluntariamente para asumir la responsabilidad por todos nosotros". 

Al atardecer volvemos a la ruka, al pasar por la pequeña huerta me detengo mirando las pocas verduras que hay. 

"No tenemos agua. Para no ver sufrir las plantas no hacemos huerta. Antes de dar el fruto se secan con flores y todo. 

"POR LA OBSCURIDAD DE AGUA EN QUE NOS ENCONTRAMOS, TENEMOS QUE RECUPERAR NUESTRAS TIERRAS, LA TIERRA ES LO PRINCIPAL. 

"Antes que cualquier situación del progreso del mapuche, la tierra está en primer lugar. No sacamos nada con tener buenos caminos, postas, una escuela linda, buenos buses, si no tenemos de donde sacar dinero, porque nuestra profesión es labrar la tierra, y la tierra nos va a dar todo lo que necesitamos, si tenemos suficiente para trabajar y salir adelante. 

"Estamos pésimamente mal, más adelante, los niños del futuro, ¿en qué condiciones van a vivir? 

No vamos a poder estudiar, no vamos a poder trabajar, y por eso hoy día nos cobramos la historia, la historia de ser dueños de nosotros mismos." 

"TODO TERMINA, PERO LA TIERRA NUNCA TERMINA, SIEMPRE SE QUEDA" 

(testimonio del lonko Ricardo Cayupán) 

Abrazada a las quemadas mantas, llevando en mis manos hojas de canelo, regreso hasta Traiguén y allí, entre barrotes y muros, converso con los cuatro hermanos prisioneros políticos de la Comisión Quinientos Años de Identidad y Autonomía que permanecieran encerrados durante seis meses. 

"Estábamos en el fundo Santa Clara. Llegaron más o menos 12 furgones hasta el mismo lugar donde nos encontrábamos. A la entrada del fundo había apostados otros furgones, y también en el camino, hasta la salida, más o menos unos 15 furgones, 6 jeep y unas cuatro patrullas. Los carabineros estaban fuertemente armados, con un despliegue policial en hombres y armamentos inusitado para detener a mapuches desarmados. 

"Los carabineros nos agredieron física y verbalmente. Nos golpearon y también a nuestras hermanas que allí se encontraban. 

"Fuertemente custodiados, fuimos trasladados hasta la comisaría. Allí siguieron las agresiones verbales, nos hicieron arrodillarnos durante tres horas sobre piedrecillas, y riendo irónicamente nos decían: ¡AHORA INDIECITO, AGUANTA! 

"Nosotros respondimos: ¡ya hemos resistido casi 500 años y estas son unas horas y algo más!. Allí los 40 peñi detenidos fueron interrogados. Mientras nosotros éramos interrogados, nuestros hermanos gritaban con fuerza ¡MARI CI WEW!. En ningún momento hubo debilidad, allí estábamos todos COMO UN SOLO ARBOL, FIRME EN NUESTRAS RAICES. 

"Cada uno de nosotros tenía muy claro las razones por las cuales participamos en la recuperación de nuestras tierras: la falta de tierras, el hambre y el futuro de nuestros hijos. 

"Actualmente los mapuche tenemos una pequeña cantidad de tierra, que tenemos que cultivar permanentemente, lo que produce un agotamiento. A esto se suman las erosiones, haciendo nuestras tierras improductivas . 

"Cada familia tiene aproximadamente 5 hectáreas de tierra, con un promedio de seis hijos. 

"¿Cuánta va a ser la cantidad de tierra que van a tener sus hijos el día de mañana? 

"En verdad ¡va a ser vergonzoso! Una migaja de tierra que no permitirá ni la más mínima subsistencia y los mapuche tendrán que seguir emigrando a las ciudades para ir a sumarse a las capas más pobres y doblemente marginadas de la sociedad. 

"Ante esta situación, vamos a seguir el ejemplo de Lautaro, con la unidad y la lucha del pueblo mapuche algún día nos liberaremos. 

"Es triste ver que grandes cantidades de tierra, que históricamente pertenecieron a los mapuche, hoy se encuentran en manos de los winka. Hoy tenemos que pedir permiso para pasar por un fundo que antiguamente fue nuestro, para poder llegar a nuestras comunidades. Si cortamos un cerco para poder pasar nos mandan presos. 

"Ayer fueron los españoles y hoy son los chilenos quienes nos oprimen y usurpan nuestra tierras. 

"Tenemos que lamentar que, en sectores políticos y en la sociedad chilena en general, hay un desconocimiento de la historia de nuestro pueblo y de sus derechos. 

"A los partidos políticos les servimos como un instrumento para conseguir cargos parlamentarios, cargos públicos u obtener votos, pero no hay un interés real a la lucha y a los derechos del pueblo mapuche. 

"Algunos dirigentes de las organizaciones mapuche, interpretan los intereses de sus partidos políticos y pierden el objetivo central de la organización mapuche y otros caen en intereses personalistas. Primero hay que ser mapuche y como mapuche enfrentar los problemas. Solamente en la unidad mapuche lograremos un reconocimiento, un fortalecimiento y la recuperación y restitución de nuestros derechos. 

"Se pueden hacer alianzas, para conseguir objetivos de forma conjunta con sectores de campesinos, pobladores, estudiantes, con los sectores marginados del campo y de la ciudad, pero EN CONDICIONES DE RESPETO E IGUALDAD. No nos queda otra alternativa que consolidar la organización mapuche y no atenernos a las leyes que atenten contra nosotros y nuestro legado histórico." 

Mientras los hermanos están prisioneros, la madre tierra, libre, sabia y viva da a luz una pequeña niña. La cerrada noche carcelera no impide que la luna penetre a través de los metálicos barrotes y que su padre reciba el mensaje de un nuevo amanecer en el llanto de la recién nacida. 

La semilla se esparcirá y fecundará la tierra, y su vientre maduro parirá nuevos amaneceres en un territorio libre y autónomo.
Rayén Kvyeh