Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

Martes 10 de junio de 2008

Orgullo

austral080610

Es conocido el hecho que en Chile una misma manera de usar el castellano se califique de maneras opuestas. Cuando una persona mapuche habla con alguna dificultad, se dice: "oh, qué aturdido este hombre: no sabe hablar castellano", y cuando una persona extranjera lo hace con la misma dificultad se dice: "oh, qué simpático este gringuito: no sabe hablar castellano".

¿Por qué entonces se arriesgó a esta calificación discriminatoria Roberto Painemil Parra, el comunero mapuche de Lleupeco acusado del delito de incendio que el 26 de diciembre de 2006 destruyó la maquinaria forestal del fundo Las Praderas de Chol Chol, propiedad de la forestal CrecexLleupeco y que declaró en mapudugún cerca de dos horas en el Tribunal Oral Penal de Temuco?

Más de alguien pensará que Roberto Painemil actuó con habilidad al eludir hablar en castellano para no ser mal calificado culturalmente en el juicio. Personalmente, creo el dirigente mapuche habló en la lengua de sus ancestros como un modo de reivindicación cultural.

En efecto, como nos enseñó el eminente lingüista Noam Chomsky -que visitó la Universidad de La Frontera con ocasión de las XII Jornadas de Lengua y Literatura Mapuche- la lengua materna, que en sentido estricto no se enseña porque viene incorporada en su actividad mental como uno de los rasgos definitorios de todo ser humano, también es parte relevante de la identidad.

¿No recuerdan los lectores que cuando uno tiene la oportunidad de hablar en su propia lengua en medio de una cultura extranjera siente que un sentimiento de orgullo, de respeto por sí mismo y por su pueblo, le hincha y entibia el corazón?