19 de abril de 2002

Alto Bío-Bío: La lucha continúa

(o la indomable rebeldía de vivir)

Claudio Escobar C.


El Alto Bío Bío es un "kairós", un tiempo propicio y fundante para la libertad.
Me hicieron la siguiente pregunta: ¿por qué Uds. siguen luchando si lo del Bío-Bío está perdido?
En el Alto Bío Bío, nuestra complicidad es con la Vida.
Intentamos irradiar la paz que florece cuando se busca construir la utopía posible del Bío-Bío sin represas y sin represión a sus comunidades, personas y
ecosistemas.
Todo nos quiere hacer creer que perderemos en el Bío-Bío y sin embargo ganaremos! Cada uno tiene la libertad de "elegir creer". Ganaremos porque tarde o
temprano, quizás a otra escala que la humana, la bondad se termina por imponer sobre la maldad, así lo aseguró Gandhi. Ganaremos porque tenemos la FUERZA
de la Verdad.
En el Alto Bío-Bío la lucha continúa porque la sacralidad de la verdad así lo exige. Miles de esfuerzos levantamos cada día, construyendo la paz-radical desde
nuestras cotidianeidades. La esperanza es nuestro hilo conductor y cada micro-acción emprendida introduce sanación en una sociedad enferma de injusticia, como
lo es la sociedad chilena. Chile está enfermo de injusticia, hasta los niños lo saben ....
Luchas como la que emprendemos en "el Alto" son necesarias, imprescindibles. Son aire diáfano, claro, transparente, respirable. Es necesario jalar la historia en el
sentido de lo humano, para que nuestra sociedad no se pudra en la uniformidad y la aceptación. No podemos aceptar que borren "la flor de la palabra Pehuenche".
Quienes hemos estado conviviendo con las ñañas, en ese espacio hoy casi prohibido (por la presencia militar-policial), no podemos olvidar la cátedra Pehuenche
diaria: dignidad, libertad y ternura para vivir. ¿Quién luego de probar el kofke (pan) de la ñaña Nicolasa o un "reto de la Bertita" o la acogida de las ñañas Rosario,
Hilda, Aurelia, Julia o Pancha, puede olvidar el calor de esa otra forma de existir?
Somos la inmensa mayoría que se opone a la estupidez humana. Somos la palabra y la pluma rebelde. Hemos violentado nuestros corazones para sacarnos de la
quietud. Estamos dispuestos a radicalizar nuestros cuerpos para abrazar los árboles y las "canogas" (rukas) Pehuenche ante el inminente desalojo. Estamos
dispuestos a recorrer todos los caminos judiciales que nos quieran imponer para aburrirnos. Nosotros no nos aburrimos porque no nos aburre vivir a propósito,
lejos de toda esclavitud.
Seguiremos luchando en el Alto Bío-Bío, porque aunque se construyera RALKO (avanzado en 55 %), es necesario escribir la historia paralela a la historia oficial: la
historia desde el reverso de la historia, la historia de los marginados, la historia de la dignidad. Tarde o temprano se dirá: en el Alto Bío-Bío nunca se dejó de luchar.
Debemos seguir luchando porque nunca debemos dejar que "se las lleven pelá" los opresores. Los opresores han sido claramente los gobiernos de la Concertación
junto a ENDESA-España, por decir los más significativos.
La tarea es redoblar los esfuerzos ahora más que nunca, cuando el sistema utiliza todo el poder que nosotros carecemos. ¿Saben con qué elemento ganaremos en el
Alto Bío Bío? Con la fuerza de la debilidad. Aquí nadie da un paso atrás, ninguna sensibilidad será olvido, somos todos Lonconao.
La sabiduría de un río es persistir.
 


http://www.elsiglo.cl
Email: elsiglo@ctcreuna.cl