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Ecoportal, 17 de mayo de 2002.
Las grandes represas financiadas por el BM desde 1948 han
obligado a desplazarse y perder su tierra a aproximadamente 10 millones
de personas. El Banco ha fracasado una y otra vez a la hora de implementar
y aplicar su propia política sobre programas de reasentamiento forzado
adoptada en 1980.
La Comisión Mundial de Represas (CMR) documenta que en el siglo XVII pescadores escoceses intentaron destruir una represa recién construida. En 1910 John Muir intentó sin éxito que la opinión pública se opusiera a la construcción de la represa en California, Estados Unidos. Después de los años 50, la oposición a las represas se extendió más por el mundo con mayor organización. En esa década se logró detener dos represas en el Gran Cañón y la represa Echo Park en el Río Colorado que tendría una cortina de 173 metros de altura, parecida en altura a la represa “El Cajón” que iniciara su construcción una empresa extranjera en este año en los estados de Nayarit y Jalisco, México.
Cada año, en los meses de abril y octubre, grandes manifestaciones se llevan a cabo en la ciudad de Washington, Estados Unidos, contra el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por ser las herramientas que usa el sistema y los países ricos para imponer sus políticas de ajuste estructural que han empobrecido al mundo y que ahora tiene ahorcado al pueblo de Argentina. Según la CMR, el BM es blanco prioritario de los ataques y críticas por los efectos de las represas, ya que este banco multilateral es el mayor agente financiero de las grandes represas.
El informe de la CMR concluyo que como opción de desarrollo, “las grandes represas se convierten a menudo en un punto focal para los intereses de políticos, de agencias gubernamentales fuertes y centralizadas, de agencias internacionales de financiación y de la industria de la construcción de represas”. Para la CMR en general no se ha tomado en cuenta a las personas afectadas por las represas ni en la toma de decisiones. “Una vez que una propuesta de construir una represa superaba las pruebas preliminares de factibilidad técnica y económica y atraía el interés del gobierno o de agencias externas de financiación y de intereses políticos, el proyecto adquiría un impulso propio que prevalecía por encima de evaluaciones adicionales”. De este modo, las consideraciones sobre los impactos sociales y ambientales quedan fuera del marco de evaluación previos. En Chiapas lo vimos con la construcción de la presa La Angostura y Chicoasen. Y empiezan a sonar los mismos tambores en la frontera con Guatemala y en la cuenca del río Usumacinta que nos divide con nuestro hermano país.
La CMR también encontró que en los países industrializados, “las alianzas entre intereses políticos locales y agencias y compañías de servicio público poderosas y de un solo fin para el desarrollo de agua y energía impusieron la planificación y la toma de decisiones en cuanto a grandes represas”. En el contexto del Plan Puebla-Panamá, donde las inversiones de infraestructura no sólo será de represas sino también para aeropuertos, puertos marítimos, oleoductos, gasoductos, ferrocarriles, carreteras, etc., podemos imaginar como la región no sólo es presa de las represas y ambición de las transnacionales de la energía eléctrica, sino de muchas más ramas de la producción. ¿Cuál será entonces el margen de maniobra de los gobiernos de la región altamente endeudados y empobrecidos?
Según la CMR, los bancos multilaterales (BM, BID, etc.), pero también los bilaterales, desempeñaron un rol clave para que los países de Asia, Africa y América Latina ingresaran al mundo de las represas. “El BM comenzó a financiar grandes represas en los años 50, dedicando en promedio más de mil millones de dólares anuales para dicho fin”. Entre 1970 y 1985, período de mayor número de represas construidas en el mundo, la cantidad se había elevado a 2 mil millones anuales. “Si se agregara la financiación de los Bancos Asiático, Interamericano y Africano de Desarrollo, así como la financiación bilateral para hidroelectricidad, se llega a la conclusión de que la financiación total para grandes represas con fondos de estas fuentes ascendió a más de 4 mil millones de dólares anuales ...”. Por ejemplo, la participación del BM en India fue decisiva. El BM comenzó a prestar grandes cantidades a este país en los años 70 cuando las reformas políticas y legales eliminaron las restricciones para que los estados pudieran contratar individualmente y en forma directa deuda externa. Desde entonces, los préstamos del BM a India se han duplicado o triplicado cada década. Este empobrecimiento, endeudamiento y dependencia es la misma dirección a la que lleva el BM a México bajo el esquema de la “descentralización”. Por si fuera poco, en el caso de Chiapas, el gobernador Pablo Salazar Mendiguchia, por conveniencia o ignorancia, está impulsando este espejismo del supuesto desarrollo con la introducción del BM en los programas del estado. Es la indianización de los indios de Chiapas. Los efectos catastróficos que produjo el BM en India, los veremos en Chiapas si lo permitimos.
La CMR nos pone otro ejemplo. En el caso de Brasil, el financiamiento del BM y del BID para las 79 grandes represas construidas entre 1950 y 1970, llegó a equivaler al 10% de sus costos. Entre 1970 y 1990, esta cifra se elevó al 30% para las 47 represas construidas en este período. En Colombia las multilaterales financiaron el 40% de las 50 grandes represas. En Costa Rica el BID y el BM financiaron la mitad de la capacidad hidroeléctrica instalada a mediados de los 90, en un país que depende de la hidroelectricidad en un 90% de su generación de energía.
En 1973-77, la resistencia de los grupos indígenas a la creación de cuatro represas en el Río Chico, Filipinas, obligó al BM a cancelar el proyecto. Ante esto, el BM creó en 1982 unas medidas de protección a los pueblos indígenas y en 1993 un mecanismo de apelación. Sin embargo, con pocos frutos. El BM sigue siendo flanco de ataques, oposición y apoyos internacionales contra él. Como ejemplos recientes están las luchas de resistencia contra las represas en China, Tailandia, Turquía, Chile, Namibia, Lesoto y Sudáfrica. Según la CMR, de los 36 proyectos con apoyo del Banco Mundial que los grupos activistas de Ongs han tomado como objetivo con algún éxito, sólo 12 son proyectos de represas, comparado con 14 proyectos de gestión de bosques y de recursos naturales, cinco proyectos de gestión industrial o de minas, y dos proyectos de infraestructura urbana. Para la CMR, las grandes represas representan inversiones importantes y a menudo implican una carga política elevada. Además, las grandes represas se suelen justificar con beneficios regionales en tanto que sus impactos físicos se concentran localmente, afectando mayormente a quienes se encuentran dentro. Con los reasentamientos no sólo se pierde la vivienda sino los medios de subsistencia, además de afectar la calidad y asignación del agua dulce.
Durante la construcción de la represa de Pangue en Chile, iniciada en 1990, se produjeron severos impactos en detrimento de los bosques y de los indígenas pehuenche, habitantes tradicionales de la región, que se resisten a ser desplazados de sus tierras. El papel que jugó el BM fue severamente cuestionado debido a su falta de transparencia y al apoyo financiero concedido a un proyecto a todas vistas insustentable. Durante una visita a Santiago realizada en abril de 1998, el Sr. James Wolfensohn, Presidente del BM, admitió que el apoyo del Banco a la represa había sido un error, y que el Banco había hecho “un mal trabajo” durante la evaluación del impacto ambiental del proyecto, puesto que la población pehuenche que vive en la zona no había sido consultada.
Luego de haber terminado la construcción de una represa, el promedio de personas reasentadas es de un 47% más respecto a los planes originales. Entre los proyectos que financió el BM y que implicaron desplazamientos de población de sus lugares de origen, las represas fueron las causantes del 65% de esa población desplazada, asegura la CMR. Esta cifra no incluyen a los desplazados a causa de otros aspectos de los proyectos como canales, plantas eléctricas, infraestructura de proyectos y medidas compensatorias asociadas, como bioreservas. Según fuentes del mismo BM, de 192 proyectos de irrigación que aprobó entre 1961 y 1984, la tercera parte, un 33%, no cumplió con sus objetivos. Y por si fuera poco, endeudaron a los pueblos y se enriquecieron los corruptos. Por ejemplo, la cantidad de dinero perdido por la corrupción en la construcción de la represa Yacyretá en Argentina y Paraguay, fue de más de 6 mil millones de dólares. Para la CMR, las “acusaciones de corrupción han manchado muchos proyectos de grandes represas en el pasado pero rara vez han conducido a un proceso judicial” y a esto habría que añadirle que “dentro de las instituciones financieras internacionales, hay pocas, o quizá ninguna, sanciones para miembros del personal, o países, por el incumplimiento (...)”. Por ello, para agosto del 2000, alrededor de 23 países habían ratificado la Convención para Combatir los Sobornos de Funcionarios Públicos Extranjeros en Transacciones Comerciales Internacionales de 1997 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Otra ironía más de los países ricos que se bañan en pureza y satanizan a los países del Sur por corruptos para justificar las privatizaciones y otras medidas. Pero tan corruptos pueden ser los gobiernos y empresas del Sur como los del Norte. Tan pecadores los pobres como los ricos.
El BM ha apoyado la construcción de 538 grandes represas en el mundo que ha implicado un desplazamiento de 10 millones de personas. Estas represas se han construido con un monto total de 75 mil millones de dólares. El BM acepta que en promedio, el costo para la construcción de las represas se eleva un 30% al presupuesto original. Según el mismo BM, para 1994, sólo una de las represas que financió ayudó a mejorar los ingresos de los afectados. Una encuesta interna del BM en 1990, mostró que el 58% de los proyectos de represas se hicieron sin tomar en cuenta los impactos abajo la represa, aun cuando se predijo la erosión, contaminación y destrucción de hábitat, entre otros efectos. Por ejemplo, en Indonesia ocho personas se ahogaron durante el acto de protesta contra la represa. Las represas Tucurui y Balbina en la selva amazónica inundó 6.400 kilómetros cuadrados. En Tailandia, la represa Pak Mun eliminó 51 especies de animales y desplazó a más de 25 mil personas y genera sólo la tercera parte de la electricidad programada. Por todo lo anterior y mucho más, tan sólo en 1994, alrededor de 2.154 organizaciones en todo el mundo exigieron al BM una moratoria en la construcción de las represas en el mundo.
Las críticas contra las represas llevaron al BM y a la Unión Mundial para la naturaleza (UICN), unión global de más de 800 gobiernos, agencias gubernamentales y Ongs, a patrocinar una reunión entre los defensores y los críticos de las grandes represas que tuvo lugar en Gland, Suiza, en abril de 1977. En este taller participaron 39 personas representantes de gobiernos, del sector privado, instituciones financieras internacionales, organizaciones de la sociedad civil y de personas afectadas por las represas. Uno de sus resultados fue la necesidad de crear la CMR que empezó a funcionar en febrero de 1998 compuesta por 12 miembros como Comisión independiente. Para la CMR, “La mayoría de los proyectos han provisto electricidad dentro de un ámbito angosto de objetivos anteriores al proyecto, pero con una tendencia general a no llegar a cumplirlos. Los proyectos hidroeléctricos, como es el caso en otras represas grandes, han incurrido en exceso de costos y en demoras de ejecución”.
Durante los últimos 30 años los activistas han librado una dura batalla para que instituciones como el BM adopten políticas sociales y ambientales. Sin embargo, las Agencias de Crédito a las Exportaciones son hoy en día los mayores proveedores de fondos públicos a proyectos de infraestructura en gran escala en los países del Sur y la mayor parte carecen de estándares referidos a los temas derechos humanos, medio ambiente y desarrollo. Esto les permite apoyar proyectos que incluso los bancos multilaterales de desarrollo considerarían problemáticos, tales como iniciativas de madereo, minería, energía nuclear y prospección petrolera, al igual que represas.
Para el Movimiento Mundial de Bosques Tropicales (MMBT): “Las represas han causado gran daño a la región: los bosques tropicales están desapareciendo, el número de especies en vía de extinción sigue aumentando, la salud de los ríos está deteriorándose, y la pobreza continúa aumentando al mismo tiempo que miles de gentes desplazadas por proyectos de represas luchan para recuperar su forma de vida. Las personas afectadas también han visto la necesidad que tienen de luchar en contra de las represas. Sus luchas no son fáciles. Mucha gente nunca ha visto una represa y no entiende la jerga de la industria o el proceso de la construcción de las represas. Pero la gente está aprendiendo rápidamente, y los afectados se están dejando oir”.
“Grupos colombianos están formando una red para la protección de ríos; las mujeres Pehuenche están organizando marchas en defensa del Río Biobio en Chile; indígenas y campesinos están protestando contra los planes para el aumento del nivel del agua de las represas de Temascal y Cerro de Oro, y una coalición de grupos anti-represas están tratando de conseguir información sobre el rumor de una nueva represa en el Río Torola. Pero las luchas de los afectados por represas, parar y modificar los proyectos de grandes represas, se han dado a un costo muy alto”. En el año 2000 líderes del grupo indígena Embera-Katio de Colombia pidieron asilo político a la embajada española después del asesinato de otro de sus líderes debido a la oposición al proyecto de la represa Urra. Esta historia se repite a lo largo de América Latina y el Caribe y que se agudizarán estas violaciones a los derechos humanos de continuar con los planes de expansión del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y el Plan Puebla-Panamá (PPP).
La Red Internacional de Ríos (IRN) declaró que “Cuando
la era del despilfarro llegó a su final, la sociedad comenzó
a ser consciente de los problemas acarreados por las grandes represas y
empezó a verlas como símbolos de la represión política
que la región había sufrido, y a encarar el temido hecho
de que al final serían ellos los que pagarían la cuenta.
El nacimiento de la democracia en América Latina fue claramente
confirmada por imágenes en la televisión de una mujer guerrera
Kayapo, cuando ésta pasó el plano de su machete por la mejilla
del director de una compañía de electricidad en Altamira,
Brasil”. Además “Muchas de las luchas en contra de las represas
involucran la defensa de ecosistemas frágiles reconocidos por su
importancia global. También involucra la participación de
poblaciones indígenas que han tomado conciencia de sus derechos
constitucionales y legales, y de otras poblaciones tradicionales determinadas
a no ser desalojados de las tierras que sus antepasados han ocupado por
centurias. Muchas de estas luchas no están todavía en el
radar de periodistas y activistas pero ya se escuchará mucho más
sobre esto en el futuro”, agrega IRN.
DECLARACION DE MANIBELI
Las reacciones mundiales contra el papel del BM han sido en todos los sentidos. Desde los proyectos de infraestructura como de combate a la pobreza, desde los que han impactado al medio ambiente como los que no han tomado en cuenta a las mujeres y los pueblos indígenas, entre otros. Tampoco pudieron faltar las reacciones referentes al tema de las represas. De ahí nace la Declaración de Manibeli en 1994 que ahora recordamos, donde afectados por las represas manifestaron lo siguiente:
“Llamado a una moratoria del financiamiento de las grandes represas por el Banco Mundial en honor a la heroica resistencia del pueblo de Manibeli y otros del Valle de Narmada, que han sufrido las consecuencias de la construcción de la represa de Sardar Sarovar, financiada por el BM. A los millones de refugiados a causa de las represas”.
“1. El BM es el primordial financiador de grandes represas; en 1992 otorgó más de 500 mil millones para construir más de 500 represas en 92 países. A pesar de esta enorme inversión, no existen análisis independientes o evidencia alguna que justifiquen los daños sociales y ambientales;
2. Las grandes represas financiadas por el BM desde 1948 han obligado a desplazarse y perder su tierra a aproximadamente 10 millones de personas. El propio banco admite en su informe de 1994 (“Reasentamiento y desarrollo”) que la gran mayoría de las mujeres, hombres y niños desplazados por los proyectos financiados por el Banco no ha recuperado sus anteriores ingresos ni ha recibido ningún beneficio directo de las represas cuya construcción los obligó a sacrificar sus casas y tierras. El Banco ha fracasado una y otra vez a la hora de implementar y aplicar su propia política sobre programas de reasentamiento forzado adoptada en 1980. Sin embargo, a pesar de las sucesivas correcciones de sus políticas, el banco no tiene planes serios para sustituir sus puntos de vista acerca de los reasentamientos forzosos;
3. El BM tiene previsto financiar 18 grandes represas en los próximos años, las que desplazarían a otras 450 mil personas, que ya no contarán con la esperanza de que se modifique la política de desplazamientos forzados. Mientras tanto, el banco carece de planes para indemnizar y rehabilitar apropiadamente a los millones de desplazados por las grandes represas ya construidas, entre los que se encuentran poblaciones desplazadas a partir de 1980 en violación de las propias políticas del banco;
4. Las grandes represas construidas con fondos del BM han provocado un impacto negativo en el medio ambiente, destruyeron selvas, humedales, zonas de pesca, lugares habitados por especies en vías de extinción e incrementaron la incidencia de las enfermedades originadas o transmitidas por el agua;
5. Los daños ambientales y sociales provocados por los proyectos de grandes represas financiadas por el banco hicieron que quienes se vieron obligados a abandonar sus casas, o han perdido sus selvas y sus zonas de pesca, y quienes han padecido enfermedades, sean mayoritariamente mujeres, miembros de comunidades indígenas, grupos tribales y los más pobres y marginados de la sociedad. Este fenómeno contradice todo lo que el banco ha dicho hasta hoy: “El objetivo global es aliviar la pobreza”;
6. El BM ha priorizado el financiamiento de grandes represas que suministran electricidad a las industrias transnacionales y élites urbanas, y agua para riego para los grandes cultivos de exportación, olvidándose de las necesidades más acuciantes de los sectores rurales y otros grupos desprotegidos. El banco ha entregado 8.300 millones para construir grandes represas a través de la Asociación Internacional para el Desarrollo que, se supone, es la puerta de entrada para obtener créditos “blandos” para ayudar a los más pobres en los países en vías de desarrollo;
7. El BM ha tolerado y, por tanto, contribuido a que los gobiernos violaran los derechos humanos durante la construcción de grandes represas; entre esas violaciones hay que señalar las detenciones arbitrarias, las palizas, las violaciones y los disparos contra manifestantes. Muchos proyectos de grandes represas financiadas por el banco no pueden ser puestos en práctica sin violar los derechos humanos, porque inevitablemente las comunidades afectadas resisten la imposición de proyectos contrarios a sus propios intereses;
8. El BM planifica, diseña, financia y monitorea la construcción de grandes represas en secreto e irresponsablemente, imponiendo proyectos sin consultar a las comunidades afectadas, negando casi siempre el acceso a la información. Esto sucede incluso con los gobiernos locales de las áreas afectadas;
9. El BM ha desestimado siempre los costos sociales y ambientales de las grandes represas, e ignorado las alternativas de la energía eólica, solar y de biomasa, así como una gestión energética que tienda a recuperar formas de irrigación, aumentar la eficiencia y el aprovechamiento de las aguas pluviales, a desarrollar cultivos que puedan desarrollarse con el agua de lluvia y a un manejo del cauce de las aguas. El banco ha convencido incluso a algunos gobiernos para que acepten créditos para construir grandes represas en casos en lo que sería mucho más efectivo, y menos destructivo, implementar planes alternativos, como en Arun III, en Nepal;
10. Los análisis económicos en los que se basan las decisiones del banco sobre el financiamiento de grandes represas no demuestran haber aprendido las lecciones del pasado, subestiman las eventuales demoras y costos adicionales. Las estimaciones de los proyectos se basan en suposiciones optimistas e irreales acerca de los proyectos y no tiene en cuenta los costos directos e indirectos de los daños ambientales y sociales. El equipo que dirigía el banco en 1992 admite que sus estimaciones de los proyectos eran puro “marketing”, y que sus estrategias fracasaron cuando quisieron implementar proyectos de interés público.
11. Los principales beneficiarios de los grandes contratos del BM que atañen a la construcción de grandes represas han sido las consultoras, los constructores y las contratistas que residen en los países donantes. Todos ellos ganan, mientras que los ciudadanos de los países que reciben el dinero están acosados por las deudas, lo que es destructivo desde el punto de vista económico, ambiental y social. El BM ha fracasado constantemente cuando tuvo que promover la participación de expertos locales. Por el contrario, fomentó las relaciones de dependencia;
12. El BM ha inundado tierras en las que hay monumentos culturales, lugares religiosos y sagrados, parques nacionales y otros santuarios de vida silvestre;
13. En su programa de grandes represas, el banco ha tolerado el robo de fondos, en muchos casos cometidos por regímenes militares corruptos y antidemocraticos;
14. El BM ha violado permanentemente su política de evaluaciones ambientales antes de que las mismas se hayan realizado para justificar, de esa manera, los proyectos de grandes represas;
15. Las políticas de investigación y la planificación del BM nunca contemplan la posibilidad de desmantelar una gran represa después de que su vida útil ha concluido como consecuencia de la acumulación de sedimentos y de su deterioro físico;
16. El BM nunca evalúa apropiadamente sus experiencias en materia de financiamiento de grandes represas y no tienen un mecanismos para calcular los costos y los beneficios a largo plazo de las grandes represas que financia;
17. Con su participación en el proyecto de la represa de Sardar Sarovar, en el Valle de Narmada en la India -un auténtico símbolo mundial del desarrollo destructivo- el BM ignoró sus propias políticas de reasentamiento y evaluaciones ambientales, y trató de ocultar las conclusiones críticas más importantes de la comisión independiente que elaboró el “Informe Morse”. Con los permanentes desalojos forzados y la inundación de tierras tribales, el banco es el responsable moral directo de las violaciones a los derechos humanos que se producen en el Valle de Narmada.
“Por lo tanto, las organizaciones abajo firmantes concluimos que:
* El BM ha sido incapaz, o no ha estado dispuesto, hasta ahora de modificar sus políticas de financiamiento de grandes represas; y
* Hacemos un llamado a decretar una moratoria inmediata de todos los proyectos de grandes represas del BM, incluyendo todos los que en este momento están siendo considerados hasta que:
1. El BM establezca un fondo para pagar indemnizaciones a todas las personas desalojadas por la fuerza de su lugar de residencia por proyectos financiados por el banco sin las compensaciones adecuadas. Este fondo deberá ser administrado por instituciones transparentes y confiables, independientes del banco, y suministrar fondos a las comunidades afectadas por los proyectos de grandes represas financiados por el banco;
2. El banco reoriente sus políticas y garantice que ningún proyecto de gran represa exigirá el traslado forzoso en países que no tienen políticas y normas legales que aseguren la recuperación de los niveles de vida de las personas desplazadas; además, las comunidades desplazadas deben participar en todo el proceso de identificación, diseño e implementación y monitoreo de los proyectos, y dar su consentimiento antes de que los proyectos se pongan en marcha;
3. El Banco sea capaz de crear una comisión independiente que revise todos los proyectos de grandes represas, y calcule sus costos directos e indirectos actuales, incluyendo los sociales y ambientales, y los beneficios efectivos de cada uno de los proyectos. Esta revisión debe incluir los márgenes de error cuando se estiman los costos y beneficios, e identificar las violaciones a las propias disposiciones del banco, así como a los responsables. Igualmente deberá analizar los costos resultantes de no apoyar proyectos alternativos. Esta revisión debe ser dirigida por personas completamente ajenas al banco y que no tengan intereses vinculados con el resultado de los estudios;
4. El banco cancele las deudas contraídas por los proyectos de grandes represas cuyos costos económicos, sociales y ambientales fueron superiores a los beneficios;
5. El BM desarrolle nuevos proyectos y técnicas para estimar más rigurosamente los costos, beneficios, riesgos e impactos de las grandes represas, y tenga en cuenta la experiencia actual, en lugar de ignorarla como en el pasado;
6. El banco exija a los administradores de la represa que disponga de un plan local de gestión de la cuenca aprobado para los gobiernos locales, y que el proyecto constituya la única alternativa para controlar las inundaciones, transportar y abastecer de agua potable y para riego, y siempre que se hayan realizado los estudios del impacto y calculado los costos de otros sistemas alternativos;
7. El BM permita a la opinión pública acceder a la información sobre los proyectos de grandes represas, incluyendo proyectos anteriores, actuales o que estén a consideración.
8. El banco sea fiscalizado por personas ajenas a la institución y que no tengan intereses en los resultados finales. Dicho monitoreo debe centrarse en la evaluación y preparación de los proyectos de grandes represas;
9. El banco tome una decisión formal para detener definitivamente el financiamiento de grandes represas que realizó a través de la Asociación Internacional de Desarrollo (IDA, por sus siglas en inglés), financiamiento que entra en conflicto con el acuerdo establecido por los donantes del IDA.”
Hasta aquí la Declaración de Manibeli. Y cabe señalar que las cosas no han cambiado mucho, pero sí la conciencia de los pueblos y las luchas de resistencia. Ahora el fantasma ronda en los territorios del PPP. Ojala el gobernador de Chiapas opte por un camino distinto a la política de empobrecimiento y dependencia que han caracterizado los anteriores gobiernos.
Fuentes: Síntesis y extractos del Boletín No. 42
del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, Enero 2001; del Informe
de la Comisión Mundial de Represas 2000; de Ríos del Mundo
Volumen 14, Numero 3/Junio 1999. Además: “Historia Inconclusa de
la Lucha Social”, INI, Centro Coordinador Tsotsil, Bochil, Chiapas (Huitiupan
Enero de 1999); convenios firmados entre el pobladores del municipio de
Huitiupan y la CFE; Publicación Ideas, Volumen 7, febrero 2002,
Bélice; IRN, “Guardianes de los Ríos, Guía para activistas”;
Foro ¿Para donde va Urra?, Agosto 2000; CIEPAC; WCD, Damming the
Rivers: The World Banks Lending for Large Dams (1994).
Repasemos ahora tan solo algunos otros ejemplos de muerte y resistencia de las más de 45 mil grandes represas que se han construido en el mundo.
BRASIL:
- Ríos Tocantis y Araguaia: El gobierno promueven la
construcción de 8 represas en estos ríos, principal sistema
hidrológico de la región oriental de la Selva amazónica,
y sin serias evaluaciones ambientales y sociales, es uno de los ecosistemas
más ricos en biodiversidad del mundo. Se estima que en la región
existen 10 mil especies de plantas, incluyendo 420 especies de árboles,
especialmente pastos y arbustos con propiedades medicinales. Se calcula
que 400 especies de pájaros y 67 especies mamíferos viven
allí. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgaría
un financiamiento por 150 millones de dólares a la empresa Tractebel
de Bélgica, quien adquirió en México las inversiones
de Enron luego de su mega quiebra. El área se encuentra habitada
por los indígenas Ava-Canoeiro quienes ya han sufrido la pérdida
del 10% de la superficie de su reserva debido a la construcción
de la represa Serra da Mesa. Una comunidad de “quilombos” descendientes
de esclavos escapa! dos de l cautiverio que manejan su tierra en forma
cooperativa, viven en la zona afectada por el proyecto que beneficiará
más a las empresas transnacionales de agroexportación. La
actitud arrogante de Tractebel y del BID han generado una atmósfera
de conflicto en la zona. Los pobladores locales han emprendido acciones
directas para presionar a la empresa. Por ejemplo, en el año 2000,
500 personas afectadas por la obra ocuparon el campamento de Cana Brava
y realizaron marchas y protestas en la ciudad de Minaçu.
- Represas Jataizinho, Cebolão, São Geronimo, Maua:
En
el río Tibagi se pretenden construir cuatro represas que inundarían
las últimas regiones de selva húmeda de la costa Atlántica.
Afectaría a por lo menos 20 especies de pájaros en peligro
de extinción, recursos pesqueros usados por 2 mil indígenas
y 40 sitios arqueológicos.
- Represa Belo Monte: Ubicada en el río Xingu tendría
un costo de 8 mil millones de dólares. La represa reducirá
el tamaño de la reserva de mil 200 a 440 kilómetros cuadrados,
limitando la selva húmeda y la población indígena.
La represa inundará la reserva de los indios Juruna y parte de la
ciudad de Altamira.
- Represas Tijuco Alto, Funil, Itaoca y Batatal: En el río
Ribeira de Iguape afectarían el último río no represado
en el estado de São y los más grandes remanentes de fragmentos
contiguos de selva húmeda de la costa Atlántica (13,5% del
total). Comunidades descendientes de esclavos que escaparon (quilombos),
tendrían un desplazamiento de 5 mil familias además de impactos
sobre especies de peces migratorios y cavernas. Dentro de las especies
en peligro de extinción que se encuentran el lobo con crin, el gigante
oso hormiguero, el venado del pantano (la especie más grande de
venado neotropical), el tapir, el guacamayo azul y la tortuga amazónica.
También afectará a comunidades indígenas de la nación
Xavante.
CHILE (Sudamérica):
- Represa de Ralco: Este embalse en el río Biobio tendra
155 metros de alto, con un reservorio que ocupará 3,400 hectáreas,
habra de desplazar a más de 600 personas, entre ellas 400 indígenas
pehuenche. La represa inundará más de 70 Km. del valle del
río, sumergiendo así los ricos y diversos bosques allí
existentes y destruyendo su biodiversidad. Más de un millón
de personas utilizan los recursos del Biobio como agua potable y de riego,
recreación y pesca. La represa amenazará 27 especies de mamíferos,
10 especies de anfibios, 9 especies de reptiles y 8 especies de peces.
Ejemplos: el zorro andino, el puma, la nutria del mar del sur, el cisne
negro, el halcón peregrino y el pájaro nacional de Chile,
el cóndor andino. También facilitarán el acceso para
la tala del bosque y expondrán los costados de los embalses a la
erosión y deslizamientos. En la década de 1990 la corporación
española ENDESA, también con inversiones en México,
comenzó a implementar su plan de construir seis hidroeléctricas
a lo largo del Biobio. ENDESA fue duramente criticado por los pobladores
por incumplimientos a los desplazados. El grupo "Mujeres con la Fuerza
de la Tierra" está en el centro de la resistencia local, organizando
protestas locales, y presionando a Endesa. La corporación para el
Desarrollo de las Exportaciones de Canadá ha ofrecido 17 millones
de dólares a ENDESA para la adquisición a la empresa ABB
Power Canadá, de Tracy (Quebec), del equipo de generación
necesario para la planta generadora de la represa Ralco. Irma explica las
dificultades de la lucha del grupo: "los Pehuenches tienen poca experiencia
política y muchos de nosotros no hablamos ni escribimos el español.
Yo no sabía que existía una ley indígena que nos respalda."
La ley nacional indígena impide que las compañías
de desarrollo empiecen la construcción de proyectos como Ralco,
hasta que la gente indígena afectada de su consentimiento por escrito.
Irma, quien ya fue desplazada en otra ocasión en 1997 por la construcción
de la represa de Pangue, la primera de seis represas que están planeadas
para el Biobio, no ha dado su consentimiento ser desplazada por Ralco.
En el año 2000, la Fundación Heinrich Boll otorgó
el Premio Petra Kelly 2000 a dos mujeres pehuenche (Berta y Nicolasa Quintreman)
por su lucha por los derechos de los mapuche pehuence.
COLOMBIA (Sudamérica):
- Represa Urra: inundará más de 7 mil hectáreas
de bosques y afectará al pueblo indígena Embera Katio y las
comunidades de pescadores del área. La resistencia se ha mantenido
desde 1997 y han recurrido a todas las vías pacíficas posibles,
entre las cuales juicios en los tribunales, entrevistas con autoridades,
ocupación de edificios ministeriales y resistencia a abandonar sus
tierras. Sin embargo, los trabajos siguieron adelante y en noviembre de
1999 comenzó el llenado del reservorio de la represa Urra 1 sobre
el río Sinu. Mientras tanto Urra también ha procurado generar
discordia entre los Embera Katio para debilitar su resistencia, mediante
la celebracion de acuerdos parciales con algunos de los grupos en detrimento
del resto. Los Embera Katio y los pescadores, así como muchos de
quienes los han apoyado, han sido objeto de graves violaciones de los derechos
humanos. Ha habido personas muertas, amenazadas y forzadas al exilio. El
Departamento de Córdoba, donde se levanta la represa, está
controlado por grupos paramilitares. La población del pez “bocachico”,
que constituye la más importante fuente proteica de los Embera Katio
y el producto básico de la economía de los pescadores locales,
ha descendido notoriamente. La pérdida de sus tierras por parte
de los Embera Katio es total. Por otra parte, los que viven aguas arriba
no tienen como evitar la inundación de sus campos, casas, sitios
sagrados y cementerios. Los efectos son también evidentes aguas
abajo. El río Sinu se está muriendo.
- Represas Antonio Narino y Besaco: Sobre el río Guamuez y desplazarían a 4 mil personas e impactaría el lago La Cocha inundando el páramo, hábitat más bajo del mundo, amenazando especies endémicas de plantas y otras especies de flora y fauna.
BOLIVIA (Sudamérica):
- Represa Bala: Sobre el río Beni tendría un costo
de 2.1 millones de dólares. La electricidad se exportará
de Brasil. Afectaría un área con alto nivel de biodiversidad
en el planeta, especies de peces de gran valor económico, selvas
húmedas y tierras húmedas, el territorio de los indígenas
Pilon Lajas, la reserva de biósfera y el Parque Nacional Madidi
incluyendo el territorio de las poblaciones indígenas Tacana, Chiman,
Moseten, Esse Eijas y Quechuas.
- Represas Las Pavas y Arrazayal: Sobre el río Bermejo entre Argentina y Bolivia; y otra represa en el río Grade de Tarija en Bolivia denominada Cambari. El impacto será sobre las Yungas (selva húmeda), hábitat de especies en vías de extinción; y el desplazamiento de 700 familias. La Comisión Regional del río Bermejo está a cargo del proyecto de 540 millones de dólares, con la transnacional AES de Estados Unidos e Hidro-Quebec de Canada.
ARGENTINA (Sudamérica):
- Represas Corpus y Itacua: Sobre el río Paraná,
formarían un lago contínuo por cientos de kilómetros
y afectarían comunidades indígenas Guaraní y ribereñas.
En un referendum de 1996 el 80% de los residentes locales votaron "no"
a su construcción. Aun así los gobiernos argentinos y paraguayos
continuan tratando de promover el proyecto.
HONDURAS (Centroamérica):
- Represa El Tigre: En territorio lenca y frontera con El Salvador,
años de resistencia indígena y campesina han impedido hasta
el momento, a costa de mucha represión, la construcción de
esta presa con inversión de la estadounidense AES quien ha manipulado
el estudio de impacto ambiental.
BELICE (Centroamérica):
- Represa Chalillo: inundará mil 100 hectáreas
de selva virgen, hábitat de jaguares, tapires en peligro de extinción,
nutrias de los ríos del sur y cocodrilos Morelets. Afectará
el paso de las aves migratorias de América del Norte y un tipo raro
de macaw escarlata que anida aquí. El proyecto puede impactar el
arrecife más grande en el hemisferio occidental, como también
los lugares arqueológicos Mayas y su turismo.
México (Norteamérica):
-Represa Miguel Aleman: indígenas mazatecos se negaron
a su construcción en el río Papaloapan, por lo que se les
incendiaron sus casas para obligarlos a salir de las tierras que se inundarían.
- Represa Itzantun: más de 15 años de luchas indígenas
y campesinas han logrado evitar la construcción de esta represa
en el estado de Chiapas que inundaría más de 11 mil hectáreas
de tierra y dejaría bajo el agua la cabecera municipal de Huitiupan.
- Represa El Cajon: Las represas El Cajón, Copainala y La Parota implicarían una inversión entre 3,600 y 4 mil millones de dólares. Sin embargo, sólo la presa de El Cajón ha sido anunciada oficialmente en la lista de licitaciones para este año y se plantea construir entre el 2002 y el 2006. Sobre el río Santiago del estado de Nayarit inundará tierras de los municipios de Santa María del Oro, Jala, Hostotipaquillo, Ixtlan del río y La Yesca en los estados de Nayarit y Jalisco. Ocupará la sexta posicion de las hidroeléctricas en México por su capacidad de generación de energía, y su cortina tendrá una altura de 186 metros por lo que se convertirá en la segunda más alta del país. En ella se esperan invertir 650 millones de dólares. Para el titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Alfredo Elias, “no representa problemas sociales particulares, como muchas veces se presentan en la construcción de proyectos hidráulicos, tampoco presenta una problemática ambiental particular que signifique algún problema, por lo que estos dos asuntos que muchas veces se vuelven complicados en la construcción de proyectos hidroeléctricos, en el caso de El Cajón están de manera en que son fácilmente atendibles”.
GUATEMALA (Centroamérica):
- Represas Chixoy: Construida durante la dictadura militar en
Guatemala, implicó la masacre de más de 400 personas de la
etnia Maya Achi, sobre todo de la comunidad de río Negro, uno de
los poblados que serían inundados por el embalse. La violencia comenzó
en 1980, cuando la policía militar llegó a río Negro
y mató a siete personas. En julio de ese año, dos representantes
de la aldea aceptaron concurrir a un encuentro convocado por el Instituto
Nacional de Electricidad (INDE). Llevaron consigo la única documentación
en poder de los pobladores respecto de acuerdos para el reasentamiento
y la compensación respectiva. Los cuerpos mutilados de ambos fueron
hallados una semana más tarde. Los documentos de la relocalización
nunca fueron recuperados. Los militares reunieron a todas las mujeres,
niños y niñas y los condujeron a una colina detrás
de su aldea, donde torturaron y asesinaron a 70 mujeres y 107 niños
y niñas. El BID y el BM suministraron al proyecto más de
300 millones de dólares en préstamos. El gobierno italiano
dio ayuda bilateral y garantías de crédito a las exportaciones.
El consorcio que planeó, diseñó y supervisó
la construcción de la represa estaba formado por Lahmeyer International
(Alemania), Motor Columbus (Suiza) e International Engineering Company
(EE.UU.). Por su parte Gogefar (Italia) y Swissboring (Suiza) fueron las
compañías directamente encargadas de la construcción
de la obra. Hochtief (Alemania) fue el contratista para los trabajos de
reparación de los túneles. El BM admitió la matanza
pero no aceptó asumir responsabilidad alguna. Las compañías
participantes en la construcción de la represa han aducido no tener
conocimiento de las masacres. Sin embargo, testigos presenciales afirman
que durante los asesinatos el ejercito utilizó camiones de Cogefar,
y que las mujeres secuestradas fueron llevadas al sitio de la represa y
de allí trasladadas en helicopteros.
KENIA (Africa):
- Represa Sondu Miriu: El río Sondu Miriu es uno de los
más importantes de la cuenca del Lago Victoria. La compañía
KenGen desviará el agua del río a traves de un túnel
de 7 kilómetros de largo hacia un reservorio de un millón
de metros cúbicos de capacidad, donde se ubicará una planta
generadora de energía hidroeléctrica. Este megaproyecto es
financiado por el Banco Japonés de Cooperación Internacional
y por la propia KenGen. Segun la coalición de ONGs Africa Water
Network, el desvío del cauce del río habrá de provocar
una alteración en la totalidad del sistema hidrológico de
la cuenca, con consecuencias negativas sobre la flora y la fauna; sobre
la población de monos Colobus e hipopótamos. Las comunidades
locales han denunciado que KenGen no ha cumplido su promesa de brindarles
electricidad y riego, tal como figuraba en los documentos originales del
proyecto. El proyecto ha desplazado y provocado el asentamiento forzoso
de mil 500 familias. En marzo de 2000 KenGen admitió que no había
planes de relocalización de las personas afectadas por las líneas
de transmisión de la energía desde la represa. La resistencia
al proyecto va en aumento y paralelamente la represión por parte
de las autoridades keniatas. Recientemente Argwings Odera, activista de
Africa Water Network que trabaja con las poblaciones afectadas por la represa,
fue detenido, golpeado y herido por un disparo de la policía. Actualmente
se encuentra enfrentado a un juicio por haber organizado encuentros y por
procurar divulgar información y generar conciencia acerca de este
proyecto.
NAMIBIA (Africa):
- Represas Epupa: Sobre el río Kunene Afectaría
a los Ovahimba, grupo indígena tribal de la región, que han
vivido como pastores en la zona durante los últimos 500 años.
La represas tendría un muro de 163 metros y abarcará 380
km2. Desplazaría a mil 100 Himba y afectaría a otros 5 mil
usuarios ocasionales de las excelentes tierras de pastoreo a orillas del
río. Además se perderían definitivamente 95 sitios
arqueológicos y 160 cementerios de los Himba. El gobierno les ofrece
trabajo asalariado a los afectados Himba, pero estos son nómadas
por lo que no necesitan ni desean puestos fijos. La segunda localización
posible es la de Baynes, 40 kilómetros al sur de Epupa, donde el
embalse ocuparía solo 57 km2 y sumergiría 15 cementerios
y 45 sitios arqueológicos, provocando el desplazamiento forzado
de 100 residentes permanentes y alrededor de 2.000 usuarios ocasionales.
Los propios Himba han sugerido que la energía solar y la eólica
son alternativas convenientes, pero sus ideas han recibido escasa atención
por parte del gobierno.
UGANDA (Africa):
- Represa Bujagali: El gobierno, respaldado por el BM, la agencia
estadounidense Overseas Private Investment Corporation (OPIC) y algunas
agencias de crédito a las exportaciones de países europeos
está promoviendo la construcción de una gigantesca represa
que, de ser llevada a cabo, destruirá el espacio de vida de miles
de residentes locales, a la vez que la belleza escénica y sitios
históricos en la región de las cataratas de Bujagali, en
el Alto Nilo. La corporación AES esta a cargo de la construcción
de esta represa, evaluada en 530 millones de dólares. Además,
actualmente la mayoría de los ugandeses no tiene dinero para pagar
el servicio de electricidad, dado que están por debajo de la línea
de pobreza. Este megaproyecto habrá de alterar completamente el
paisaje, dado que inundará la totalidad del territorio por donde
actualmente corre el Nilo hasta la base de la represa Owen Falls. La represa
habrá de desplazar en forma permanente a 820 personas y afectar
además a otras 6 mil por inmersion de sus tierras comunales y sitios
sagrados de sepultura. No se ha planeado el otorgamiento de otras tierras
para quienes habran de perder sus hogares y cultivos. El embalse incrementará
algunas enfermedades relacionadas con el agua, como la esquistosomiasis
y la malaria, la mayor causa de muertes en Uganda.
FILIPINAS (Asia):
- Represa San Roque: Con una cortina de 200 metros de alto,
sería la mayor represa de Asia. Los trabajos previos en el lugar
comenzaron en 1998 y se espera que la construcción culmine en el
2004. San Roque es la tercera represa a ser construída en el río
Agno. Las otras dos, Binga y Ambuklao, datan de los años 50. La
empresa San Roque Power Corporation (SRPC) pertenece a un consorcio conformado
por Marubeni (31%), una subsidiaria de la empresa de energía estadounidense
Sithe Energies Inc. en un 51% (el 29% de cuyas acciones está a su
vez en manos de Marubeni). El 7,5% de las acciones pertenece a Kansai Electric,
una empresa generadora de energía japonesa. En 1997, la Philippines
National Power Corporation (NPC) otorgo a SRPC los derechos de construcción,
operación y mantenimiento del proyecto por un período de
25 años. En abril de 1998 la empresa estadounidense Raytheon obtuvo
un subcontrato por 700 millones de dólares para diseñar y
construir las instalaciones. El costo estimado del proyecto asciende a
mil 190 millones de dólares. En octubre de 1998 JEXIM (Banco Japones
de Exportación e Importación) aprobó un préstamo
por 302 millones a los agentes privados del proyecto, y está estudiando
el otorgamiento de otro préstamo por 400 millones de dólares
para financiar la contribución de NPC al proyecto. Miles de indígenas
Ibaloi que viven aguas arriba de la represa se oponen enconadamente al
proyecto. ONGs en la región estiman que si la represa se construye,
más de 2 mil familias Ibaloi que habitan en Itogon, Benguet, se
verán adversamente afectadas por el proyecto. Muchas de las personas
que serían reasentadas ya fueron anteriormente obligadas a dejar
sus hogares cuando se construyeron las represas de Binga y Ambuklao. Decenas
de miles de personas residentes aguas abajo de la represa veran afectados
sus medios de vida a causa de la erosión y de la destrucción
de los recursos pesqueros. Unos 4.000 habitantes locales, autoridades municipales
-incluyendo al alcalde de San Nicholas, y las organizaciones BAYAN-Central
Luzon y Cordillera Peoples Alliance, marcharon el 30 de setiembre del 2000
a la plaza municipal de San Nicholas, Pangasinan, donde realizaron un acto
en el que exigieron la detención del proyecto de la represa de San
Roque. La represa sólo servirá para cubrir las necesidades
energéticas de las empresas mineras extranjeras, que han ingresado
al área para explotar sus recursos naturales. El proyecto también
viola los derechos de los pueblos indígenas y de los campesinos
sobre sus tierras.
MALASIA (Asia):
- Represa Bakun: La mayor del Sudeste asiático fue originalmente
planteado por la autoridades malasias a principios de la década
de 1980, abandonado en 1990, resucitado en 1993 y reformulado en 1997.
Bakun Hydroelectric Corporation es la propietaria y futura operadora de
la represa. Lahmeyer International de Alemania, Harza de EE.UU. y Dohg-Ah
Construction and Industrial Co. de Corea del Sur han participado en la
supervisión de los trabajos y la construcción del túnel
para el desvío de las aguas. El principal paquete para la construcción
en esta multimillonaria iniciativa fue concedido a la multinacional suizo-sueca
ABB y a la Companhia Brasileira de Projectos e Obras (CBPO), pero en 1997
surgieron problemas y ABB fue retirada del proyecto. Los impactos esperados
y reales de la proyectada represa sobre el ambiente y las comunidades locales,
así como la controversia que este megaproyecto ha traído
consigo, están a tono con su gigantesca escala ya que implicará
cortar alrededor de 69 mil hectáreas de bosque primario, que representan
una tercera parte de la selva en estado prístino remanente en Sarawak.
Las poblaciones de peces podrían descender drásticamente,
en tanto que 43 especies protegidas de fauna y 67 de flora podrían
desaparecer a consecuencia de la inundación. Pobladores locales,
indígenas y organizaciones de derechos humanos y ambientalistas
de Malasia e internacionales han denunciado reiteradamente la falta de
transparencia que rodeó al proyecto desde su inicio. La infraestructura
necesaria para las obras ha facilitado la invasión de las tierras
de derecho ancestral de los indígenas. El asentamiento forzoso de
los residentes de Bakun, que totalizan 10 mil indígenas pertenecientes
a 15 “longhouses”, constituye una de las consecuencias más importantes
del proyecto. Comunidades nativas Kayan, Kenyah, Lahanan, Ukit y Penan
han perdido definitivamente sus tierras y cultivos, incluyendo variedades
tradicionales de arroz, y fueron reasentadas en una localidad denominada
Asap.
INDIA:
- Represa Candil: En 1978 la policía mató a cuatro
personas al disparar contra una movilización que se oponía
a la construcción de la represa.
TURQUIA (Asia):
- Represa Ilisu: Sobre el río Tigris nueve países
(Austria, Alemania, Italia, Japón, Portugal, Suecia, Suiza, el Reino
Unido y los Estados Unidos), están estudiando apoyar la construcción
de esta represa, lo que permitiría a empresas de los respectivos
países hacer negocios con un estado que practica la tortura. Desde
1984 alrededor de tres millones de personas han sido desplazadas, 3 mil
poblados parcial o totalmente destruidos y más de 30 mil personas
han resultado muertas. En esta región la represa afectará
a más de 78 mil personas. También habrá de inundar
el sitio histórico de Hasankeyf, que tiene 10 mil años de
antigüedad y posee tesoros tales como iglesias cavadas en la piedra,
ornadas mezquitas y tumbas islámicas. La represa también
generará guerras por el control del agua. Los planes para construir
la represa de Ilisu comenzaron a ser discutidos en 1954. Si bien los estudios
de prefactibilidad fueron culminados en 1971 y el diseño final de
la represa fue aprobado en 1982, el proyecto permaneció archivado
hasta fines de los 90. La participacion de ABB en el proyecto cesó
en marzo de 2000, cuando ésta vendió el negocio de generación
de energía hidroeléctrica a Alstom de Francia quien tiene
muchas inversiones en México.
CAMBOYA (Asia):
- Represa vietnamita: Las aguas de la represa sobre las cataratas
del Yali en Vietnam, que se viene construyendo desde hace siete años
con fondos de los gobiernos de Rusia y Ucrania y está evaluada en
mil millones de dólares, se vierten en el río Se San, que
atraviesa Camboya hacia el Mekong. No se realizó ningun estudio
del impacto ambiental sobre el territorio camboyano. Repentinas subidas
del nivel del río provocaron la muerte de 32 personas, la mayoría
de las cuales niños y niñas. Los aldeanos mencionaron que
sus barcas y redes de pesca habían sido barridas, su ganado ahogado
y sus cosechas inundadas. Los pobladores locales mencionaron la muerte
de 952 personas a causa de enfermedades vinculadas con la alteración
de la calidad del agua en los últimos cuatro años. Asimismo
se informó de la pérdida de miles de cabezas de ganado, así
como de un número significativo de animales salvajes luego de que
bebieran agua del río. Las enfermedades han aumentado. Los pobladores
se quejan de picazón, aparición de bultos e infecciones en
la piel, así como irritación en los ojos. Se informó
asimismo acerca de otros problemas sanitarios cuya aparición ha
coincidido con las violentas subidas de las aguas. Entre ellos: dolores
de estómago, diarrea, problemas respiratorios, irritación
de la mucosa de la garganta y la naríz, mareos, vómitos y
tos. La Provincia de Ratanakiri presenta uno de los niveles más
altos de biodiversidad de Camboya. Muchos animales de la fauna local han
sido seriamente afectados, han muerto más reptiles, mamíferos
y aves que habitualmente. Por otra parte, cuatro años de inundaciones
irregulares han provocado una grave escasez de alimentos para la población
de la zona. Los cultivos de la estación seca, que se instalan a
orillas del Se San, han sido barridos por las crecidas tras las descargas
de la represa. Ahora la población local recurre a papas silvestres
y otros tubérculos para ali mentarse. Asimismo, en los últimos
años ha disminuido enormemente la población de 14 plantas
acuáticas silvestres que los pobladores locales utilizan para su
alimentación.
Hasta aqui el rosario de violaciones a los derechos humanos y luchas de resistencia. Quien quiera oir, que oiga.
Fuentes: Síntesis y extractos del Boletín No. 42
del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, Enero 2001; del Informe
de la Comisión Mundial de Represas 2000; de ríos del Mundo
Volumen 14, Numero 3/Junio 1999. Además: “Historia Inconclusa de
la Lucha Social”, INI, Centro Coordinador Tsotsil, Bochil, Chiapas (Huitiupan
Enero de 1999); convenios firmados entre el pobladores del municipio de
Huitiupan y la CFE; Publicacion Ideas, Volumen 7, febrero 2002, Belice;
IRN, “Guardianes de los ríos, Guia para activistas”; Foro ¿Para
dónde va Urra?, Agosto 2000; CIEPAC; WCD, Damming the Rivers: The
World Banks Lending for Large Dams (1994); Comision Federal de Electricidad
- México (CFE).
*Por Gustavo Castro Soto
E-mail: ciepac@laneta.apc.org
http://www.ciepac.org/