Domingo 2 de Noviembre de 2003

SERGIO VILLALOBOS Critica conclusiones de la Comisión Aylwin:
"El informe es un gasto de papel"
 

El Premio Nacional de Historia 1992 es lapidario al evaluar el texto que la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato, presidida por el ex Mandatario Patricio Aylwin, entregó el martes al Presidente Lagos. Las propuestas las califica con una palabra: "Barbaridad".
 

M. ANGÉLICA PÉREZ FERRADA

El ex Presidente Patricio Aylwin nombró durante su gobierno a Sergio Villalobos, Premio Nacional de Historia 1992, director de Bibliotecas, Archivos y Museos. Lo llamó hasta la central hidroeléctrica El Toro donde se encontraba de excursión. Logró su objetivo: Villalobos, que asegura que nunca ha estado interesado en cargos públicos, aceptó.

En cambio, el ex Mandatario no se acordó de él para integrar la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato, que preside desde su creación, el 18 de enero de 2001.

Villalobos no está molesto por eso. Lo que lo indigna son las propuestas que arrojó esa comisión para el tema indígena. En su casa de Chicureo hay cientos de tomos con la historia de Chile y hasta grabados de los araucanos. Según el historiador, la relación que ha existido entre el Estado y esta etnia ha sido falseada completamente y nada de lo que se sugiere a partir de esas interpretaciones es acertado.

Los verdaderos responsables

- ¿Qué le parece la idea que propone el informe de generar territorios indígenas con estatutos jurídicos especiales?

- Crear un territorio con algún grado de autonomía es romper aspectos fundamentales de la nación chilena. ¡Éste es un país unitario, con una regionalización limitada! ¡No tiene sentido quebrar esa tradición histórica! ¡Este país ha sido exitoso porque es una gran unidad en todo sentido! Esto atenta, además, contra el régimen constitucional.

- Si se aprueba la creación de estos territorios especiales para los indígenas, ¿qué consecuencias concretas puede tener?

- Se deteriorará toda posibilidad de una tarea común de la nación. Tendríamos un sector privilegiado y la igualdad es la base de sustentación de nuestro régimen. Ése es uno de los peligros. El Gobierno dio un paso en falso y el Congreso, estoy seguro, va a reaccionar.

- El informe plantea devolver algunas áreas verdes protegidas a los araucanos.

- ¡Una barbaridad enorme! ¿Quién puede tener claridad para establecer con certeza lo que se les quitó y lo que no? En algunos casos es posible, pero son muy específicos. Pensar que toda la región del Biobío hasta el Toltén tiene que ser reestudiada en función de los indígenas, es una brutalidad.

- Aquí hay un acto de demagogia y falseamiento de la historia. Muchas veces los araucanos vendían sus tierras a cambio de unas pocas monedas de plata, aguardiente, vino o cuentas para hacer collares. ¡No nos engañemos! Si hicieron esa transacción fue porque el pago les pareció digno. Que un cacique dispusiera de caballos con adornos de plata, ¡caramba que realzaba su prestigio! Entonces, ¿qué importaba entregar unas cuantas tierras?

- Además, los araucanos nunca estuvieron completamente unidos y algunos colaboraron con los españoles, formando incluso parte del Ejército. Ellos fueron protagonistas de la dominación y se beneficiaron con ella. Todas estas cosas las ignora la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato.

- ¿Qué responsabilidad tiene el ex Presidente Aylwin en los resultados que arrojó esta comisión?

- Don Patricio abrió la posibilidad de la transición en Chile, pero esta vez se equivocó. Es un error que haya aceptado la presidencia de esta comisión en una materia que, me parece, no conoce en absoluto. Ha sido una figura de buena voluntad, con buena intención, pero que tropezó con un obstáculo mayor.

- Le hice llegar un documento donde detallo los errores que se cometen en la visión histórica, pero parece que no lo leyó. Y si lo leyó, no lo tomó en cuenta. Por último, no podía alegar frente a las subcomisiones de supuestos especialistas.

- ¿Supuestos especialistas?

- En las subcomisiones intervinieron antropólogos, investigadores a medias. La interpretación de ellos es ideológica y política, ocultan información. ¡No hubo pluralidad ninguna! ¡Todos son de la línea del gobierno! Figuras dóciles que aceptan una supuesta verdad oficial. ¡El informe es un tremendo gasto de papel!

- La devolución de tierras efectuada hasta ahora por el gobierno ha sido muy criticada.

- Sí. El que no grita, no mama. Los grupos más violentistas, que arman desórdenes, incendios y cometen crímenes, obtienen tierras. Y los otros se quedan atrás, causando un disgusto a muchos descendientes de araucanos. Hay casos deplorables. Se compró el fundo Quinquén a un precio sideral, para dárselo a pehuenches del Alto Biobío. Y ahí están las tierras, mal explotadas, semibotadas y los indígenas tan pobres como antes.

Falta de pluralismo

- ¿Cuál es el interés del gobierno con el informe de la Comisión?

- Primero, el temor al rechazo internacional. En muchos países se vive una demagogia abierta de protección a los pueblos originarios. Segundo, un propósito populista de tener una base amplia y con propósitos electorales. ¡Aquí lo que se ha hecho es falsear la historia!

- ¿Detrás de este informe está el afán de contar con el voto mapuche?

- No se puede negar. Pero no es eso únicamente. Aquí hay un conjunto de falsedades que han impulsado los antropólogos, los etno-historiadores. Ellos han creado un problema artificial para sacar provecho personal: viajes o participación en organismos internacionales. Hay cheques que llegan del extranjero. Entonces, han actuado de espaldas a la voluntad nacional. El gobierno es pasivo en materias de inmoralidad y negociado.

- La Comisión también propone que los araucanos tengan representación en el Congreso.

- ¡Otra barbaridad más! ¿Por qué darles una representación especial a ellos y no a los pobladores de Lampa, de Renca o de Loncoche? ¡Los mapuches han tenido hasta ministros como Francisco Huenchumilla!

- No hay razón para que los araucanos se sientan postergados. ¿Cuántos profesionales de esa etnia hay? Un número bastante grande. En una encuesta que se hizo durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, las peticiones para mantener el idioma indígena superaban apenas el 1 por ciento. Pero los antropólogos insisten en esta idea porque quieren mantenerlos como un museo vivo. Son ellos los que buscan beneficiarse, obteniendo fondos para investigación. Una demagogia más de las tantas que hay en nuestro país. Una vergüenza.·

IDENTIDAD

Sergio Villalobos Rivera: 73 años, casado con Adela Buscaglia, dos hijos.
Estudios: Instituto Nacional y Colegio San Pedro Nolasco. Titulado de la Universidad de Chile como profesor de Estado en Historia, Geografía y Educación Cívica.
Trayectoria: profesor titular de la Universidad de Cambridge (Gran Bretaña) en 1972; Premio Nacional de Historia en 1992; director de Bibliotecas, Archivos y Museos entre 1990 y 1993; profesor emérito de la Universidad Católica en 2001.
Libros: "Tradición y Reforma en 1810", 1961; "Vida fronteriza en la Araucanía, el mito de la guerra de Arauco", 1995; "Chile y Perú. La historia que nos une y nos separa 1535-1883", 2002; "Para una meditación de la Conquista", reeditado por quinta vez en 2002; "Historia del pueblo chileno" (4 tomos), primer tomo publicado en 1980, con sucesivas reediciones.
Actividad actual: docente de la Universidad de Chile y de la Universidad Católica.


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