![]() |
| Con los vidrios totalmente quebrados, los focos rotos y los neumáticos destrozados quedaron tres camiones en el Alto Biobío. (Foto: Alipio Ortega). |
Fabián Alvarez/ Alto Bíobio
Tras permanecer por más de 18 horas cortado el camino público que une Ralco con Guayalí, en el Alto Bíobio, por un centenar de Pehuenches que bloqueó la ruta a la altura del puente Maya, carabineros logró ayer -cerca de las 19 horas- despejar la vía, registrándose violentos enfrentamientos que culminaron con más de una veintena de indígenas detenidos, muchos de ellos presuntamente heridos.
No obstante, la policía uniformada no entregó el número total de pehuenches aprehendidos, luego de trasladar a la zona a un numeroso contingente policial de Los Angeles y Concepción.
El operativo incluyó la ocupación de un helicóptero, con el fin de trasladar a personal a la zona de la alta cordillera, inaccesible por tierra, debido al bloqueo del mencionado puente, ubicado a 30 kilómetros de Ralco.
La movilización comenzó a la 1.00 hora de ayer, cuando el centenar de pehuenches de Ralco Lepoy se tomó el camino, instalando troncos y grandes piedras en la vía.
La acción tuvo como finalidad impedir el paso de maquinaria que trabaja para Endesa, empresa que construye en el Alto Bíobio la Central Hidroeléctrica Ralco.
Durante la madrugada fueron interceptados tres camiones betoneros, obligando a huir a sus conductores. Los vehículos quedaron con roturas de vidrios, espejos y neumáticos. Además les fue botada la carga de cemento.
Cerca de las 8 horas la policía uniformada efectuó un primer intento de despejar la vía. En el hecho resultaron lesionados cinco pehuenches -uno de ellos, Leodán Reinao Reinao (25 años), con impactos de balines- y un cabo de Carabineros, Luis Sáez, quien salvó con heridas de consideración. Además tres mujeres y un hombre fueron detenidos.
Durante el día la tensión se mantuvo en el área,
permaneciendo en el lugar un numeroso contingente policial, sin que se
originaran nuevas escaramuzas. Sin embargo, cerca de las 19 horas se materializó
el desalojo definitivo, registrándose serios incidentes. Los pehuenches
actuaron premunidos de piedras y palos, mientras que carabineros lo hizo
con un carro lanzaagua camiones blindados y bombas lacrimógenas.
Origen de la toma
Según la presidenta de la comunidad Aukín Welmapu (voz
unida de la tierra), María Curriao, la movilización se originó
en protesta por el incumplimiento del protocolo de acuerdo que suscribieron
con Endesa y el gobierno, en 1998. La dirigenta señaló que
a comienzo de año realizaron una nueva propuesta a las autoridades,
cuya contra respuesta, por parte de la gobernación provincial (efectuada
el 7 de febrero), no les satisface.
Producto de lo anterior, establecieron como condición para abandonar la vía instaurar una mesa de negociación con la presencia del ministro de Mideplan, del director nacional de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) y de diputados de la zona lo que no fue aceptado por la gobernación provincial de Bíobio.
Los comuneros movilizados corresponden a familias indirectamente afectadas por la construcción de la Central Ralco. No obstante persiguen mejoras sociales, principalmente electrificación rural gratuita, subsidios habitacionales y mayores puestos de trabajo.
Los pehuenches movilizados pretendían además impedir el traslado de uno de los dos transformadores que tienen como destino la cavernas de máquinas de la represa Ralco y que hasta ayer permanecían estacionados en la Central Pangue, a unos 25 kilómetros del lugar de los incidentes.
María Curriao agregó que lo anterior tenía
por objeto presionar a las autoridades para instaurar una mesa de trabajo
y además solidarizar con las siete familias que se niegan a permutar
tierras, lideradas por las hermanas Berta y Nicolasa Quintremán.
Gobierno
Por otro lado, el intendente de la Octava Región, Jaime Tohá,
informó que el gobierno se hará parte de una denuncia en
el Juzgado del Crimen de Santa Bárbara, a raíz del incendio
de un camión de la empresa Fe Grande, contratista de Endesa que
resultó totalmente quemado tras ser emboscado por dos encapuchados
la noche del domingo.
El subsecretario de Interior, Jorge Correa Sutil, explicó que definitivamente se trata del accionar de grupos pequeños y no se grandes conglomerados. No obstante, dijo que en todo