El Tribuno (Salta), 21 de noviembre de 2002.

Cafayate/ Apareció en exhibición en un museo mendocino

Quieren recuperar una momia salteña que estaba perdida

Se trata de una niña sacrificada hace cinco siglos y que hallaron en los años '20 en el Nevado Chuscha.


Una momia inca que fue hallada en los años 20 en el Nevado Chuscha, en las serranías ubicadas al Oeste de Cafayate y que permaneció "desaparecida" durante más de 40 años, reapareció en exhibición en un museo mendocino.

El Concejo Deliberante local, sancionó en su última sesión una ordenanza mediante la cual reclama a la Municipalidad y al gobierno provincial el inicio de inmediatas y urgentes gestiones para recuperarla.

El proyecto respectivo, fue presentado como iniciativa particular por el ex director de Cultura, Turismo y Deportes de la comuna, el artista plástico Hugo Guantay.

"Los viejos cafayateños recuerdan, como es el caso de mi padre, que la momia fue encontrada en la década del '20 por los integrantes de una familia de apellido Carpanchay, que solía tener rodeo de llamas en los cerros. La trajeron al pueblo, la vendieron a un comerciante que la puso en exhibición en una de las viviendas más antiguas, conocida, paradójicamente, como "la casa de Mendoza", dijo Guantay. "Incluso -agregó- hasta cobraban para que la gente la pudiera ver. Sin embargo, misteriosamente, el hallazgo arqueológico, desapareció. Parece que fue vendida a un particular y nunca más se tuvieron noticias, hasta ahora, que reapareció en exhibición en un museo mendocino", puntualizó el autor de la iniciativa.

La momia es una nena de diez años aproximadamente, que fue sacrificada a los dioses incas.
Su recuperación es fruto de una investigación efectuada por Clara Abal y Juan Schöbinger, del Centro de Estudios Para Políticas Públicas (CEPPA), del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas de Mendoza.
La pieza patrimonial se hallaba en un sótano de una vivienda del Gran Buenos Aires, donde había moraba su último propietario.

Se cree que el comprador original fue un herboristero riojano, que a su vez la cedió a un ciudadano noruego y este, finalmente la vendió a un coleccionista de Martínez.

"Se trata de una pieza patrimonial que luego de tantos años de su descubrimiento ha podido ser estudiada exhaustivamente. Su mensaje, casi intacto a pesar de las viscisitudes sufridas, ha logrado llegar hasta nuestros días", declaró a los medios de prensa el día de la inauguración de la muestra (el 19 de septiembre), la arqueóloga Clara Abal.

Los investigadores determinaron que la pieza redescubierta era la momia hallada en Cafayate, puesto que tenían la copia de una fotografía de la misma, que pertenecía al fallecido estudioso salteño, Amadeo Sirolli.

La momia que se conoce como "...del Nevado de Chuscha" o "...de Quilmes" es una pequeña de entre ocho y diez años, que se halla con el cuerpo doblado y la cabeza levantada y está ataviada con un penacho de plumas, una túnica, tres peines y una chuspa (bolsa para llevar hojas de coca).

La ordenanza sancionada por los ediles cafayateños, se basa en las disposiciones de la ley provincial 6649, que indica que la riquezas patrimoniales pertenecen a los municipios donde se haya producido el hallazgo. Y también hace mención al artículo 23 del mismo instrumento, que expresa que "las autoridades competentes promoverán la recuperación del patrimonio arqueológico que se hallare fuera del territorio provincial".

En tal sentido, el Concejo Deliberante estableció que el municipio pida asesoramiento legal y técnico a las autoridades del estado para la repatriación del cuerpo de la niña momificada tras un sanguinario ritual incaico.

"Está claro que la nena ni quienes la enterraron pertenecían a la población local sino que se trató de un sacrificio realizado por los incas hace unos 500 años en un alto cerro, como ofrenda a las divinidades", señaló la experta mendocina, al referirse al suceso que le costó la vida a la víctima, tras un lanzazo que le atravesó el pulmón derecho.
 
 

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