Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
URL:http://www.soc.uu.se/mapuche
 
 La Epoca en Internet

Año 2 No. No. 672 - 1 de marzo de 1998 

El litigio de El Rincón/Loncoyán

Enrique Stappung Schwarzlose es el heredero de la familia propietaria de El Rincón desde 1954 cuando su bisabuela Berta Kröll lo compró a Críspulo Ramírez. Durante 30 años diferentes herederos de doña Berta Kröll tuvieron en su poder el fundo que entonces estaba medido en 560 hectáreas. La siguiente cronología, ofrecida por Stappung, es una buena muestra de la historia de la región. Conadi y los dirigentes de la comunidad Loncoyán Grande tienen una versión muy diferente de la etapa conflictiva, que va desde 1970 hasta ahora.

1.-Los propietarios legales
*1855: El artículo 590 del Código Civil establece que son del Fisco todas las tierras que no tienen otro dueño. (Uno de los hitos de la discordia. Según la ley chilena no existen los derechos de los indígenas sobre las tierras que ocupaban secularmente, porque no tenían registro de propiedad. En el lenguaje de los defensores de la causa mapuche, este artículo legaliza la usurpación que hizo el Estado a los nativos).

*1895: José Ramírez compra el fundo al Fisco.

*1915: Críspulo Ramírez adquiere por sucesión el fundo a la muerte de su padre, José, y lo vende a Julio Rückert.

*1954: Else Rückert Kröll lo adquiere al fallecer sus padres

*1962, 1965, 1966,1982: Diferentes herederos de la familia de Else Rückert hasta llegar a Enrique Stappung Luchsinger, adquieren El Rincón.

*1983: El Banco del Pacífico lo recibe en dación de Enrique Stappung.

*1985: Jorge y Lino Barbieri lo compran al Banco de Pacífico.

*1986: Forestal Mininco lo adquiere a la familia Barbieri.

2.-La versión de Conadi
Esta cronología es desmentida en cuanto a la época 70-76 por un estudio de la Unidad Jurídica de Conadi que hace constar que el predio fue entregado voluntariamente por Enrique Stappung a la comunidad Pelantaro en 1970 y no fue objeto de toma ilegal.

El 9 de junio de 1972, la Corporación de la Reforma Agraria (CORA), expropió legalmente el fundo (resolución 2861), según consta en el diario oficial del 1 de septiembre de ese año. La CORA indemnizó a los propietarios con un pago al contado por el diez por ciento de la tasación total y el resto del valor lo emitió en bonos CORA.

*1973: El gobierno militar del general Pinochet desconoció todos los acuerdos y decretos firmados por la CORA en los años precedentes y entregó el fundo a sus anteriores propietarios en junio de 1976.

3.-Los mapuches
Según Juan Carlos Maril, líder de la comunidad que reclama los derechos sobre el fundo, la historia es más próxima a la versión de CONADI. Maril ratifica que Enrique Stappung entregó voluntariamente el fundo en 1970 y que la ocupación se hizo sin violencia y con buenas relaciones, incluso, "respetamos sus siembras de trigo, avena, garbanzos y lentejas".

El predio, que los mapuches llaman Loncoyán Grande, fue ocupado hasta el año 1976, cuando fueron desalojados por "las fuerzas militares", que ya habían allanado el asentamiento poco después del golpe: "Entraron y se llevaron a los dirigentes, entre ellos mi padre Carlos Maril, detenidos. Después fueron torturados en cuarteles militares".

Para Maril, la historia tiene otros hitos: "Nosotros continuamos combatiendo para derrotar al gobierno del general Pinochet y cuando eso fue logrado, continuamos nuestras movilizaciones para recuperar nuestra tierra".

Desde 1980 hubo diferentes tomas ("lo tomábamos cada quince días"), porque ese fundo "nunca ha estado exento de problemas".

En 1986 fueron atacados por el Ejército en una toma y tres mapuches resultaron baleados, entre ellos Carlos Huentecona, quien resultó con el bajo vientre perforado y falleció poco después.

En febrero de este año, la comunidad Maril, volvió a tomarse el fundo y se retiró bajo la mediación del gobernador de la provincia, mientras la fuerza pública esperaba la orden para proceder al desalojo forzado de las más de 200 personas que había en el fundo.

Maril concede un plazo breve a las autoridades para solucionar el conflicto, puesto que ellos volverán a ocuparlo si la compra de las tierras no entra en una vía de solución definitiva.