| Nuestro Kosovo fue la "pacificación" de la Araucanía |
| Alcalde mapuche de Tirúa: |
El alcalde mapuche de Tirúa, Adolfo Millabur Ñancuil, considera que hoy se están pagando las consecuencias de la enorme tragedia que significó para su pueblo la llamada "pacificación de la Araucanía", que no vacila en comparar con la limpieza étnica que llevan a cabo los serbios en Kosovo. PF entrevistó al alcalde Millabur (32 años, 2 hijos, originario de la comunidad El Malo, sector de Ranquilhue a orillas del lago Lleu-Lleu, independiente elegido en la lista PS-PPD) pocos días después del gran nguillatún en Hueñalihuén, en que participaron las comunidades mapuches que conforman la Asociación Newen-Pu-Lafkenche. Estas comunidades se dedican a la pesca artesanal en el borde costero hasta donde han sido empujadas por la usurpación de sus tierras. El nguillatún solidarizó con el alcalde Millabur que viene siendo objeto de una intensa campaña de los empresarios forestales. Estos lo acusan de promover la recuperación de tierras.
El problema mapuche tiende a profundizarse. Lonkos y werkenes de catorce comunidades se reunieron en Concepción. Sostuvieron que no existen aún condiciones para un diálogo con el gobierno y las empresas forestales. El werkén de la Coordinadora de Comunidades Mapuches en Conflicto de Arauco y Malleco, José Huenchunao Mariñán (28 años), anunció nuevas movilizaciones.
Entretanto, fueron puestos en libertad condicional Avelino Meñaco y su hijo Luis, de la comunidad Pascual Coña, que mantuvieron una huelga de hambre en la cárcel de Cañete. Se les acusa de participar, el 14 de marzo, en una acción de protesta contra el dueño del fundo Lleu-Lleu, Osvaldo Carvajal Rondanelli. Numerosos testigos, sin embargo, confirman su inocencia. El 26 de marzo hubo otra acción en la que se incendió una bodega del fundo. Por este hecho no hay detenidos. Huelgas de hambre solidarias con Avelino y Luis Meñaco se efectuaron en Santiago, Concepción y Temuco.
El 10 de abril un grupo no identificado incendió una retroexcavadora de la Forestal Mininco en el sector del fundo Chorrillos. Las comunidades Pantano y Didaico reclaman tierras usurpadas en esa zona.
Por otra parte, ante una fiscalía militar de Chillán, están siendo procesadas Berta y Nicolasa Quintremán Calpan, pehuenches de 74 y 60 años, respectivamente, acusadas de "maltrato de obra" (sic) a fuerzas especiales de Carabineros que el 18 de febrero reprimieron una manifestación indígena en el Alto Bío-Bío.
TIRUA, DOMINIO DE FORESTAL MININCO
La comuna de Tirúa, a 200 kilómetros de Concepción, tiene cerca de diez mil habitantes. El 70% es mapuche. La empresa forestal Mininco de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (grupo Matte), posee el 60% de las tierras de la comuna. En ellas explota plantaciones de pino y eucalipto. (Para más antecedentes de las forestales, ver PF 441).
Situada frente a la Isla Mocha, Tirúa es un hermoso lugar que atrae el turismo con playas como Quidico o los campings del lago Lleu-Lleu. Pero Tirúa es también una de las comunas más pobres del país. Su población campesina ha sido despojada de tierra y arruinada por las forestales.
Adolfo Millabur Ñancuil, el único alcalde mapuche del país, dialogó con PF.
¿Cuáles son los principales problemas que afronta hoy el pueblo mapuche?
"El principal, del cual arrancan los demás, es el tema de la tierra. Tiene que ver con el desconocimiento de los derechos históricos que tienen los mapuches sobre su territorio original, hoy reducido a pedacitos donde sobreviven y que son insuficientes para desarrollarse como personas y como familias. Ese desconocimiento es lo que hace que muchos miren con malos ojos la lucha de las comunidades mapuches por recuperar su tierra. Los mapuches somos muy incomprendidos por el resto del país. No hay todavía la suficiente sensibilidad para entender que este problema debe ser resuelto porque, de lo contrario, continuará con mayor fuerza el reclamo de las comunidades mapuches. Nadie debería sorprenderse, esa actitud es natural cuando alguien, como sucede con el mapuche, se siente acosado y reprimido, sin que se escuche su reclamo de justicia. Lo que hoy hacen las comunidades es defenderse de la muerte lenta a que han sido condenadas. Hace falta una actitud más abierta de las autoridades, una disposición a entender el problema mapuche, para buscar soluciones".
¿Qué ocurre con la cultura y la identidad propia de los mapuches? ¿No es también un grave problema?
"La vinculación con la tierra es lo central de la cultura mapuche. De ésta procede la identidad de nuestro pueblo que es diferente a la del criollo o del extranjero que ha llegado a trabajar en este país. Se ha pretendido, sin embargo, uniformar la cultura chilena y no se entiende que en el país hay otras culturas que son distintas, como la mapuche. El Estado actúa, en nuestro caso, marginando a las comunidades y ellas sienten vulnerado su derecho a su libre expresión como pueblo, en tanto una cultura diferente".
¿Cuáles son específicamente los problemas en la comuna de Tirúa?
"El 55 a 60% de la superficie comunal está en manos de grandes empresas forestales. Hace unos años no era así. La tierra era de campesinos mapuches y no mapuches. Esto ha generado una tremenda dificultad en el uso de los recursos naturales, la planificación del desarrollo comunal, etc. Es muy poco lo que se puede hacer en beneficio de la comuna, ya que la lógica de producción y desarrollo de las forestales, es muy distinta. Ellas compran la tierra y hacen lo que les parece con ella, no tienen ningún compromiso con la comuna ni con sus habitantes. Las forestales no producen recursos a nivel comunal, no generan ingresos, no contribuyen al presupuesto municipal ni tampoco ayudan en el empleo de mano de obra local. Las forestales generan, en cambio, emigración de la gente del campo a la ciudad. Los antiguos propietarios son desalojados. Ninguna forestal paga impuesto territorial de ningún tipo. Al contrario, a través del decreto-ley 701, son subsidiadas por el Estado que les devuelve lo invertido por hectárea plantada. Además destruyen el medio natural, sus camiones y maquinaria pesada arruina los caminos, sin ninguna consideración por la gente que vive aquí".
LABOR DE UN ALCALDE MAPUCHE
¿Qué puede hacer un mapuche como usted inserto en una institución de poder local como es una municipalidad?
"Yo he sido elegido por el pueblo, como alcalde mapuche hago todo lo que puede hacer un alcalde chileno. Tengo una ventaja porque estoy al frente de una comuna de alta población mapuche. Eso me da un entendimiento y sensibilidad mayor y un conocimiento directo de lo que está pasando con mi pueblo. Por eso, hemos tratado de hacer más equilibrados los beneficios que el Estado entrega al conjunto de los habitantes de Tirúa. Trabajamos por dar más facilidades a la gente del área rural, mapuches y no mapuches. Nuestro deber es servirlos a todos. Nuestra cultura mapuche, precisamente, nos hace ver a la persona humana como el ente fundamental del desarrollo económico y apreciar el equilibrio que debe existir entre explotación de los recursos naturales y una buena convivencia entre las personas. Es la visión que me han inculcado mis abuelos y mi familia mapuche".
¿Cree usted que el gobierno a la hora de asignar los recursos toma en cuenta las particularidades de comunas mapuches como Tirúa?
"Me parece que en el discurso puede haber buenas intenciones en cuanto a establecer prioridades en la inversión pública para las comunas pobres. Pero en la práctica no veo una política especial de atención hacia comunas como Tirúa".
¿No percibe una contradicción entre lo que dice el gobierno respecto a los mapuches y la represión que se ejerce contra este pueblo?
"Cuando me pongo a reflexionar sobre esos hechos, trato sinceramente de entenderlos. No es un comportamiento sólo de las actuales autoridades, es el comportamiento permanente de quienes ejercen el poder, cada vez que las comunidades mapuches tratan de organizarse para reclamar sus derechos. La historia nos muestra que la primera respuesta del Estado siempre es el amedrentamiento, la represión. Por eso no me sorprende lo que está ocurriendo. Parece ser la lógica de la mentalidad occidental: reaccionar con represión frente a los problemas, en vez de asumir la disposición y buena voluntad de resolverlos".
"PACIFICACION" O INVASION DE LA ARAUCANIA
¿Por qué cree usted que se insiste en hablar de "infiltrados" en el movimiento mapuche?
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EL abogado Roberto Celedón conversa con la esposa de Avelino Meñaco frente al juzgado de Cañete. Atrás el alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, y el diputado Alejandro Navarro.. "En esto también hay un problema de desconocimiento de la realidad mapuche. Las autoridades han buscado paliativos al problema pero no logran entender el fondo del asunto. Esto tiene que ver con los derechos no reconocidos de un pueblo, desde que se le invadió en la mal llamada 'pacificación de la Araucanía'. En realidad ésta fue una invasión -y muy cruel- del territorio de las comunidades indígenas. Lamentablemente no tuvimos la supremacía ni la capacidad de resistir esa invasión. Esto dejó una serie de secuelas. Resistimos tres siglos, incluyendo esa 'pacificación', pero fuimos los perdedores. Ahora, cuando buscamos solución a problemas angustiosos como el de la tierra donde vivir y trabajar, nos enfrentamos a la misma lógica que tuvieron los conquistadores triunfantes. Se sigue pensando de la misma manera respecto a un pueblo que es tan civilizado como cualquiera de los de la civilización occidental".
¿Por qué las autoridades y las empresas forestales le temen al pueblo mapuche?
"Bueno, porque la historia del pueblo mapuche no ha sido tan tranquila. También porque tenemos dignidad. La mal llamada 'pacificación' intentó aniquilarnos pero no lo logró. No logró quitarnos esa dignidad. Es bueno que sea así porque en esta sociedad es fácil encontrar gente sumisa, subyugada, que se somete al sistema sin reclamar sus derechos, que se conforma con sobrevivir. Pero el que seamos dignos, no justifica las represiones. Esa no es la forma civilizada de entenderse entre las personas. El país no debería desaprovechar esta oportunidad que se ha presentado en que los mapuches quieren entregar nuevos elementos y antecedentes para que se comprendan nuestras demandas. La actual es una oportunidad histórica para intentar construir la sociedad de mejor manera".
Confrontación con el Estado o negociación, ¿son las únicas alternativas del movimiento mapuche?
"Entre nosotros hay diferentes maneras de pensar, eso es cierto. Nadie debe sorprenderse por esto. Hay quienes están por negociar con el Estado, otros no. Los líderes de uno u otro lado, tienen las mejores intenciones. Sólo buscan una solución al problema de la tierra".
CONADI ESTA SOBREPASADA
La dictadura militar reprimió duramente al pueblo mapuche, ¿cree que esto ha cambiado poco bajo los gobiernos civiles?
"Creía que había cambiado bastante pero nuevamente veo signos de represión contra los dirigentes y comunidades mapuches. El gobierno de Aylwin tuvo una actitud aperturista, más receptiva. El de Frei se ha dedicado a 'descongestionar' el tema mapuche, derivándolo hacia la institución que tiene el Estado para estos asuntos: la CONADI. A la vez se ha reavivado la mentalidad represiva, especialmente en el Lago Lleu-Lleu, en la provincia de Arauco en general. Se lleva a cabo una vigilancia policial soberbia y un amedrentamiento casi al estilo de la dictadura militar".
¿Cuál es su opinión del papel que cumple la CONADI?
"Yo fui una de las personas que creí en la Ley Indígena y en la CONADI. Pero los hechos me fueron demostrando que es una institución que nació con su propia muerte anunciada. Esto sucede porque las demandas del pueblo mapuche son superiores a la capacidad de respuesta de la CONADI. Los mapuches se hicieron expectativas que esa institución no puede resolver. Ahora ellos están desencantados. La CONADI no es un instrumento con las capacidades que demandan los pueblos indígenas, en especial el mapuche. Los que pensaron que la CONADI era un organismo con autonomía para resolver los problemas de fondo y que asumiría la defensa de las comunidades mapuches, ya saben que no es así. Esto lo demostró la designación de los tres directores que ha tenido esa institución. Los dos primeros, aunque de origen mapuche, sólo eran personas de confianza del Estado y obedecían al gobierno de turno. El tercero, Rodrigo González, no garantiza nada a los mapuches. Es un funcionario más del gobierno de la Concertación, vela por sus intereses. Uno no sabe qué gobierno vendrá después. Vamos a estar sujetos al vaivén político, a la buena voluntad del que manda en cada momento".
EL KOSOVO DE CHILE
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DIRIGENTES de las comunidades de Lleu-Lleu discuten con el gerente general de Forestal Mininco, Andrés Ovalle. Este, como particular, compró terrenos a los hermanos Carinao. CONADI intenta negociar con Ovalle la venta de esos terrenos. Muchos creen que a los chilenos no les interesa el problema mapuche, ¿comparte esa opinión?
"Habría que hacer una encuesta, yo no tengo la misma opinión. El proceso que vive nuestro país de desarticulación organizacional, de falta de expresión cívica, hace muy difícil saber si este país está interesado o no en el problema mapuche. Seguramente hay un segmento importante de la población que no conoce ni le interesa el tema. Esto puede obedecer al enajenamiento que se produce en cada uno. Desde niño se enajena a los chilenos respecto a su realidad y a su historia. Muchos niños lo único que saben de los mapuches es lo que han escuchado de Lautaro, Galvarino, Fresia y de la machi, que en esas enseñanzas es una bruja en vez de la guía espiritual que es en la realidad de nuestras comunidades. Tanto en las escuelas públicas como privadas se enseña de esa manera a los niños chilenos. ¿Cómo puedo pedirle, entonces, al país en general, que no conoce el tema, que esté sensibilizado ante nuestros problemas? Hay un enorme desconocimiento colectivo sobre la verdadera historia, sobre cómo se formó este país, quiénes son lo que realmente tienen derechos sobre su territorio, etc. Ya en la guerra de la Independencia, miles de mapuches pelearon en el ejército patriota. Pero esto no se dice en la historia que se enseña en las escuelas. También hablan de la 'pacificación de la Araucanía' como si hubiese sido un diálogo, un encuentro amistoso entre los mapuches y el resto del país. No se dice que fue una matanza, una 'limpieza étnica' como hoy sucede en Kosovo. Aquí, en aquella época, se hizo eso mismo. Pero este país olvida su historia, niega su memoria. Si se lograra hablar de estas cosas a los niños, tendríamos un país mucho más preocupado y sensibilizado sobre el problema mapuche. Se ha producido una enajenación masiva, muy bien pensada por la estructura de poder de este país, destinada a ocultar y deformar el problema mapuche para desconocer así los derechos de nuestro pueblo".
CANDIDATOS Y PROPUESTAS
¿Piensa que alguno de los candidatos presidenciales tiene una propuesta viable para resolver los problemas de su pueblo?
"No, yo no he visto ninguna propuesta de los candidatos. Pero creo que no son ellos los que tienen que hacer propuestas. Tenemos que ser nosotros. Los mapuches debemos levantar nuestras propuestas y ya veremos qué candidato las asume. Ojalá sean todos. Pero las recetas de los candidatos presidenciales para los problemas mapuches, no tienen el mismo sentido y valor que las propuestas que podamos levantar los propios mapuches".
¿Cuál es la verdad de los sucesos en el Lago Lleu-Lleu que involucran a la comunidad Pascual Coña y al empresario Osvaldo Carvajal?
"Contestaré con un sueño: el planeta se está haciendo chico, pero tiene riquezas que alcanzarían para todos si las compartiéramos. Sin embargo, muchos individuos egoístas se ponen tozudos e irracionales. No escuchan las demandas de los más débiles. Como siempre, Goliat se queja de que es víctima de David y mete mucho más ruido. Nadie quiso escuchar los gritos de auxilio de nuestro David, que casi fue exterminado, que es muy pobre y que fue condenado a morir en la miseria. Cuando David reclama, se intenta crear un clima de terror colectivo. Pero si Goliat accediera a escuchar sus demandas, viviríamos en paz, en un país civilizado".
¿Le parece justa la recuperación de tierras usurpadas que han hecho los mapuches en Temulemu, Chorrillos, Cuyinco y Lumako, entre otros lugares?
"Claro, por supuesto. Soy de opinión que todas las tierras usurpadas deben ser recuperadas. ¿Cuál será el mecanismo? Habrá que pensarlo en forma civilizada entre el Estado, los que hoy tienen 'tuición' de esas tierras, y las comunidades mapuches. Entre todos habrá que buscar una salida al problema"
MAURICIO BUENDIA
Denuncian a forestales La Fundación Terram, que dirige el economista Marcel Claude, denunció a la Corporación Nacional Forestal (CONAF) que algunas empresas están violando el decreto-ley 701 sobre fomento forestal. La Fundación investigó cuatro proyectos forestales en ejecución: Empresa Forestal Bosques y Maderas S.A. (Bomasa) y Forestal Neltume Carranco S.A. (en Panguipulli); Inversiones Crannefleld Chile Ltda. (Río Bueno); y Emasil S.A. (Los Lagos). Se constató que no cumplen los programas de reforestación contenidos en los respectivos planes de manejo que les han permitido recibir subsidios del Estado. Considerando la importancia de garantizar la protección del bosque nativo y su diversidad biológica, la Fundación Terram pidió que se apliquen las sanciones que correspondan a las forestales infractoras.