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Tres focos de incendio de carácter intencional fueron localizados y
controlado por el S.P.L.I.F en el campo la de la familia Ñancunao/Barrí a
de la comunidad mapuche las huaytekas. En la madrugada del pasado sábado
7 de febrero.
Este tipo de persecución es el que viene sufriendo el pueblo mapuche
a partir de la mal llamada Conquista del Desierto. Momento histórico
en que millones de has. del territorio mapuche fueron usurpadas por el Estado
Argentino.
A pesar de ello, nuestros mayores iniciaron una incansable lucha por mantener
viva la existencia del pueblo en su propio territorio.
En esta larga lucha, las nuevas generaciones han tenido que enfrentar toda
forma de avasallamiento, despojo y persecución, tanto culturales como
territoriales por parte del estado. En el caso de la Comunidad mapuche Las
Huaytekas alrededor de 5 mil hectáreas de territorio fueron afectadas
a emprendimientos forestales en la década del 70.
En tal sentido en los últimos años la comunidad ha decido levantar
su voz para exigir la restitución del territorio que le ha sido usurpado
por el Servicio Forestal.
Detrás de aquellas enormes superficies cubiertas de pino se esconden
un sin número de intereses que muchas veces atentan contra la integridad
física de las familias pertenecientes a esta comunidad.
En los últimos días, dos familias fueron víctimas de tales
atentados.
La familia Buchile-Oyarzo/ Calfu primero y la familia Ñancunao/Barrí a
después.
Esta última, fue sorprendida en la madrugada del pasado sábado
7 de febrero cuando tres focos de incendios de carácter intencionales
fueron localizados dentro del campo por personal del SPLIF.
El fuego comenzó en un pinar alrededor de las 2 de la mañana
a la vera de la Ruta Nº 40, (km. 1943 aprox.) a escasos metros de la vivienda
de la werken de la comunidad, Mirta Ñancunao.
Los responsables de este atentado aprovecharon el momento en que todos dormíamos
para dar inicio al fuego en los sectores con mayor acumulación de retamos
secos.
Afortunadamente no había viento, lo que permitió que el personal
del SPLIF llegue a tiempo para sofocar el avance de las llamas. De no haber
sido así, probablemente las mismas no sólo hubiesen arrasado
con la vivienda arriesgando la vida de las personas, entre ellas niños
que se encontraban durmiendo en su interior sino que además hubiesen
avanzado hacia los campos vecinos.
No tenemos palabras para repudiar este hecho vandálico que atentó contra
la vida de las personas y contra la masa boscosa que nos rodea, incluyendo
el Cipresal de las Huaytekas, bosque con características únicas
en el mundo.
Es por eso que como parte afectada, la comunidad le solicita a la justicia
que investigue la identidad del/ o los responsables de este delito para que
sean condenados en el ámbito judicial y público. Cuando hablamos
de responsables nos referimos no sólo al /los autor/es materiales sino
también a los autores intelectuales de este atentado. Y además
solicitamos que se custodie la zona para evitar futuros atentados.
El pueblo mapuche está de pie y nada ni nadie detendrá nuestra
lucha por el territorio. Nada nos amedrentará. Nadie nos callará.
MARICHIWEU, MARICHIWEU, MARICHIWEU, MARICHIWEU