| Colección de Documentos |
Instituto Internacional
de Gobernabilidad
http://www.iigov.org |
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Internet
y la sociedad red*
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| Texto original en: | http://campus.uoc.es/web/cat/articles/castells/castellsmain.html |
| Autor: |
Manuel Castells |
| Cargo: | Profesor y Doctor en Sociología. Universidad de Berkeley, California. |
Señor
rector, en primer lugar, gracias por sus amables palabras. Quiero, muy
brevemente, dejar constancia de lo muy honrado que me siento por haber
sido invitado por la UOC a este acto de presentación del nuevo programa
de doctorado, no solamente por lo que representa en el plano intelectual,
sino sobre todo porque creo, sinceramente, que la UOC es una de las instituciones
más innovadoras del panorama universitario español, europeo
y catalán y, en cierto sentido, para mí esto es algo fundamental.
Si mi memoria no me traiciona llevo treinta tres años enseñando
en distintas universidades del mundo, y para mí la universidad ha
sido, es y será siempre el centro de mi vida, de mi actividad profesional
y de mi compromiso intelectual. A lo largo de mi vida he tenido muchas
frustraciones causadas por la universidad, en esta relación de amor-odio
que muchos tenemos. Gran parte de esas frustraciones se han debido a que
la universidad -que, para mí, debe ser y debiera ser el centro de
innovación fundamental, puesto que es lo que está en la vanguardia
del pensamiento y, de manera autónoma e independiente, debiera plantear
los problemas que, en situaciones más constreñidas, la sociedad
no puede plantear- es, sin embargo, con harta frecuencia, con dolorosa
frecuencia, un lugar en el que se observan rutinas burocráticas,
reacciones conservadoras, incapacidad de entender el cambio y defensa de
los privilegios de la comodidad personal en detrimento del riesgo de la
innovación. Y en esa tensión estamos, y en esa tensión
estaremos. Por eso, ver una universidad como la UOC, que realmente se incorpora,
en términos de vanguardia, a lo que son las nuevas formas de hacer,
de pensar y de investigar de la era de la información, constituye
una gran alegría y el hecho de que se produzca en Barcelona, todavía
más. Tras estas palabras introductorias, abordemos ahora el tema
de la conferencia: la relación entre Internet y la constitución
de una nueva sociedad, la sociedad red.
Introducción
Internet
es el tejido de nuestras vidas en este momento. No es futuro. Es presente.
Internet es un medio para todo, que interactúa con el conjunto de
la sociedad y, de hecho, a pesar de ser tan reciente, en su forma societal
(aunque como sabemos, Internet se construye, más o menos, en los
últimos treinta y un años, a partir de 1969; aunque realmente,
tal y como la gente lo entiende ahora, se constituye en 1994, a partir
de la existencia de un browser, del world wide web) no hace
falta explicarlo, porque ya sabemos qué es Internet. Simplemente
les recuerdo, para la coherencia de la exposición, que se trata
de una red de redes de ordenadores capaces de comunicarse entre ellos.
No es otra cosa. Sin embargo, esa tecnología es mucho más
que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción
y de organización social. Hace poco tiempo, cuando todavía
Internet era una novedad, la gente consideraba que, aunque interesante,
en el fondo era minoritario, algo para una elite de internautas, de digerati,
como se dice internacionalmente. Esto ha cambiado radicalmente en estos
momentos. Para recordarles brevemente la progresión, les diré
que la primera encuesta seria sobre usuarios de Internet que yo conozco,
de finales del noventa y cinco señalaba que había unos nueve
millones de usuarios de Internet. En este momento estamos en torno a los
trescientos cincuenta millones de usuarios en el mundo. Las previsiones
conservadoras prevén que, para mediados del año 2001, llegaremos
a setecientos millones, y en torno a 2005-2007, a dos mil millones como
mínimo. Es verdad que constituye sólo una tercera parte de
la población del planeta, pero esto quiere decir, ponderando en
términos de las sociedades más desarrolladas, que en las
sociedades de nuestro contexto las tasas de penetración estarán
en torno al 75% u 80%.
De hecho, en todo el planeta los
núcleos consolidados de dirección económica, política
y cultural estarán también integrados en Internet. Eso no
resuelve ni mucho menos los problemas de desigualdad, y a ellos me referiré
más adelante. Pero en lo esencial, esto significa que Internet es
ya y será aún más el medio de comunicación
y de relación esencial sobre el que se basa una nueva forma de sociedad
que ya vivimos, que es lo que yo llamo la sociedad red. Pese a ser tan
importante, Internet es tan reciente que no sabemos mucho sobre ella. Y
en esa situación, cuando hay un fenómeno de gran relevancia
social, cultural, política, económica, pero con un escaso
nivel de conocimiento, se generan toda clase de mitologías, de actitudes
exageradas. Yo creo que muchos intelectuales europeos y españoles
ya han entendido, analizado, criticado, rechazado Internet, señalando,
por anticipado, todas las posibles alienaciones que va a generar. Yo me
acuerdo de que en los años 95-97 participé en la comisión
de expertos sobre la sociedad de la información que nombró
la Comisión Europea, y allí, en una comisión de quince
expertos, en la que yo obviamente estaba en absoluta minoría, se
trataba de ver cómo se podían paliar los efectos devastadores
que podría producir Internet en la sociedad, en la política
y en la cultura. Predominaba una reacción defensiva.. Frente a un
fenómeno de extraordinaria importancia, del que, por otro lado,
se tiene un escaso conocimiento, ha aparecido una extraordinaria mitología
en torno a Internet. Por ello, quiero centrar mi conferencia en algo que
quisiera que fuera práctico. Voy a intentar, aunque haya algunos
aspectos teóricos, resumir qué sabemos de Internet en términos
comparativos, qué sabemos sobre lo que es Internet hoy, a partir
de información empírica. Trataré de resumirlo en diez
puntos.
1.-
Lecciones de la historia de Internet
En
el primer punto, quiero incluir algunos elementos sobre la historia de
Internet. No voy a contarles la historia de Internet, que creo que es conocida,
o puede conocerse fácilmente a través de Internet, sino cuáles
son las enseñanzas que tienen valor analítico, si examinamos
la historia de la red durante estos años. La primera lección
sobre Internet es que se desarrolla a partir de la interacción entre
la ciencia, entre la investigación universitaria fundamental, los
programas de investigación militar en Estados Unidos -una combinación
curiosa- y la contracultura radical libertaria. Las tres cosas a la vez.
Simplemente señalo que el programa de Internet nace como programa
de investigación militar pero que, en realidad, nunca tuvo aplicación
militar. Éste es uno de los grandes mitos que hay. No hubo aplicación
militar de Internet; hubo financiación militar de Internet, que
los científicos utilizaron para hacer sus cosas, sus estudios informáticos
y su creación de redes tecnológicas. A ellos se añadió
la cultura de los movimientos libertarios, contestatarios, que buscaban
en ello un instrumento de liberación y de autonomía respecto
al Estado y a las grandes empresas. La cuarta fuente que se desarrolló
más fue la cultura empresarial, que, veinticinco años más
tarde, se encargó de dar el salto entre Internet y la sociedad.
Segunda
lección sobre Internet: el mundo de la empresa no fue en absoluto
la fuente de Internet, es decir, Internet no se creó como un proyecto
de ganancia empresarial. Incluso hay una anécdota reveladora: en
1972, la primera vez que el Pentágono intentó privatizar
lo que fue el antepasado de Internet, Arpanet, se lo ofreció gratis
a ATT para que lo asumiera y desarrollara. Y ATT lo estudió y dijo
que ese proyecto nunca podría ser rentable y que no veía
ningún interés en comercializarlo. Recuerden de todas maneras
que eran más o menos los años en que el presidente de Digital,
una gran empresa de informática, declaró que no veía
ninguna razón para que alguien quisiera un ordenador en su casa,
o pocos años después de que Watson, el presidente de IBM,
declarase que en el año 2000 en el mundo sólo habría
cinco ordenadores, y que todos serían, obviamente IBM Mainframe.
No fue la empresa la fuente de Internet.
Tercera lección: Internet
se desarrolla a partir de una arquitectura informática abierta y
de libre acceso desde el principio. Los protocolos centrales de Internet
TCP/IP, creados en 1973-78, son protocolos que, se distribuyen gratuitamente
y a cuya fuente de código tiene acceso cualquier tipo de investigador
o tecnólogo.
Cuarta
lección: los productores de la tecnología de Internet fueron
fundamentalmente sus usuarios, es decir, hubo una relación directa
entre producción de la tecnología por parte de los innovadores
pero, después, hubo una modificación constante de aplicaciones
y nuevos desarrollos tecnológicos por parte de los usuarios, en
un proceso de feed back, de retroacción constante, que está
en la base del dinamismo y del desarrollo de Internet. El ejemplo más
claro de la principal aplicación de Internet lo ofrecen los científicos
que crearon Arpanet, el antepasado de Internet, quienes, en realidad, no
sabían muy bien qué hacer con Arpanet. En principio, la crearon
para comunicarse entre sus centros de información, entre los superordenadores
con que contaban, pero lo habían hecho con la idea de que al compartir
tiempo de ordenador, podrían obtener mayor capacidad de utilización
de ordenadores. Pero se encontraron que tenían más capacidad
de procesamiento informático de la que necesitaban. Con lo cual
intentaron ver qué otro tipo de cosas podían hacer. Una de
las aplicaciones que desarrollaron casi por azar, y que se convirtió
en el principal uso de Internet a partir de 1970, cuando se inventó,
es la aplicación que hoy día está siendo el uso mayoritario
de Internet, el correo electrónico. En el intento de buscar otras
aplicaciones, se enviaron varios mensajes entre ellos y se dieron cuenta
de que lo que intentaban buscar ya lo habían encontrado, es decir,
desarrollar el correo electrónico. Hay mil ejemplos de este tipo
de relación. Entonces y ahora los usuarios modifican constantemente
la tecnología y las aplicaciones de Internet. Esto es una vieja
historia de la tecnología. Fue también el caso del teléfono:
la historia social del teléfono en Estados Unidos (investigada,
en particular, por Claude Fischer) muestra que el teléfono se inventó
para otras cosas, pero los usuarios le dieron la vuelta y crearon otras
aplicaciones. Pero con Internet se ha hecho mucho más todavía,
porque la flexibilidad, la ductibilidad de esta tecnología permite
el efecto de retroacción en tiempo real.
Quinta lección de la historia
de Internet: en contra de la muy difundida opinión de que Internet
es una creación norteamericana, Internet se desarrolla desde el
principio a partir de una red internacional de científicos y técnicos
que comparten y desarrollan tecnologías en forma de cooperación,
incluso cuando Internet era algo que estaba dentro del Departamento de
Estado estadounidense. La tecnología clave de Internet, la conmutación
de paquetes, el packet switching, la inventan en paralelo, y sin
establecer comunicación alguna durante mucho tiempo, Paul Baran
en Rand Corporation en California y Donald Davies, en el National Physics
Laboratory de Gran Bretaña. Por tanto, la tecnología clave
ya se desarrolla en paralelo entre Europa y Estados Unidos. El desarrollo
de los protocolos TCP/IP se hace por Vinton Cerf, en Estados Unidos colaborando
estrechamente con Gérard Lelan del grupo francés Cyclades.
El caso más interesante es que el world wide web, que es
el programa de browser que permite la navegación que hoy
practicamos todos, lo creó Tim Berners-Lee, un británico,
trabajando en sus horas libres, sin que se lo pidiera nadie, en el CERN
de Ginebra. Por otro lado, el desarrollo de Internet en base a redes libertarias
comunitarias, que crearon toda clase de nuevas aplicaciones como las conferencias
o los boletines o las listas de correo electrónico, no salieron
del Departamento de Defensa, salieron de los grupos libertarios que se
organizaron a través y en torno a las redes de Internet. Estos grupos
eran desde el principio -es decir, desde 1978 y 1980, que es cuando empezó
USENET- internacionales y se desarrollaron de forma aún mucho más
internacional precisamente en la medida en que Arpanet pertenecía
al gobierno norteamericano. El desarrollo de lo que luego sería
Internet por su lado libertario, por su lado de base, tenía que
ser mucho más internacional, porque dentro del aspecto más
central de Internet, Arpanet sólo podía ser norteamericano
por las barreras gubernamentales.
Sexta lección: desde el principio
Internet se autogestiona, de forma informal, por una serie de personalidades
que se ocupan del desarrollo de Internet sin que el Gobierno se meta demasiado
con ellos. Nadie le dio mucha importancia a Internet y se creó una
especie de club aristocrático, meritocrático, que, todavía
hoy, ha generado instituciones absolutamente únicas. El gobierno
de Internet lo tiene hoy una sociedad de carácter privado apoyada
por el Gobierno norteamericano y por gobiernos internacionales pero que
es privada, se llama ICANN-por cierto, en su comité ejecutivo hay
gente de Barcelona, de la Politécnica-, y que tiene, entre otras
cosas, la característica de que elige su consejo de administración
ejecutivo por votación global entre cualquier persona que se quiera
apuntar a ICANN mediante correo electrónico. En estos momentos están
terminando la votación en que 165.000 personas de todas partes del
mundo han votado una lista de candidatos abierta. Esta autoridad es la
que en principio distribuye los dominios, acuerda los protocolos, etc.
Y
en fin, la última observación que quiero hacer sobre la historia
de Internet es que el acceso a los códigos de Internet, el acceso
a los códigos del software que gobierna Internet, es, ha sido y
sigue siendo abierto, y esto está en la base de la capacidad de
innovación tecnológica constante que se ha desarrollado en
Internet. Mencioné antes el TCP/IP, pero recuerden
también que UNIX, es un código abierto que permitió
el desarrollo de USENET News, la red alternativa de Internet, el world
wide web es abierto. Apache, que es el programa de software que hoy
en día maneja más de dos terceras partes de los world
wide web servidores del mundo, es también un programa de código
abierto. Y tal es, obviamente, el caso de Linux, aunque Linux es fundamentalmente
para las máquinas UNIX a través de las cuales funciona Internet.
Estas reflexiones sobre la historia
de Internet me sirven para indicar hasta qué punto es un tipo nuevo
de tecnología en su forma de organización. La famosa idea
de que Internet es algo incontrolable, algo libertario, etc., está
en la tecnología, pero es porque esta tecnología ha sido
diseñada, a lo largo de su historia, con esta intención.
Es decir, es un instrumento de comunicación libre, creado de forma
múltiple por gente, sectores e innovadores que querían que
fuera un instrumento de comunicación libre. Creo que, en ese sentido,
hay que retener que las tecnologías están producidas por
su proceso histórico de constitución, y no simplemente por
los diseños originales de la tecnología.
2.
La geografía de Internet
Pasemos
ahora al segundo punto de mi exposición. Para seguir un modelo clásico
de la enseñanza, como empecé por la historia ahora seguiré
con la geografía. ¿Cuál es la geografía de
Internet? Internet tiene dos tipos de geografía: la de los usuarios
y la de los proveedores de contenido.
La geografía de los usuarios
hoy día se caracteriza todavía por tener un alto nivel de
concentración en el mundo desarrollado. En ese sentido, digamos
que las tasas de penetración de Internet se acercan al 50% de la
población en Estados Unidos, en Finlandia y en Suecia, están
por encima del 30-35% en Gran Bretaña y oscilan entre el 20-25%
en Francia y Alemania. Luego está la situación española
en torno a un 14%, Cataluña un 16-17%. En todo caso, los países
de la OCDE en su conjunto, el promedio de los países ricos, estarían,
en estos momentos, en un 25-30%, mientras que, en el conjunto del planeta,
está en menos del 3% y, obviamente, si analizamos situaciones como
la africana, como la de Asia del sur, está en menos del 1% de la
población. En primer lugar, existe una gran disparidad de penetración
en el mundo, pero, por otro lado, las tasas de crecimiento en todas partes,
con excepción de África subsahariana, son altísimas,
lo cual quiere decir que los núcleos centrales, también en
el mundo subdesarrollado, estarán conectados dentro de cinco a siete
años a Internet. Ahora bien, esa geografía diferencial tiene
consecuencias en la medida en que llegar más tarde que los demás
genera una disparidad de usos, puesto que como los usuarios son los que
definen el tipo de aplicaciones y desarrollo de la tecnología, los
que lleguen más tarde tendrán menos que decir en el contenido,
en la estructura y en la dinámica de Internet.
También en el aspecto propiamente
geográfico, les recuerdo la relación entre el desarrollo
de Internet y las formas de telecomunicación interactiva y el desarrollo
de las formas urbanas. Aquí también hay una paradoja aparente:
se pensaba que Internet y las tecnologías de información
podían contribuir a la desaparición de las ciudades y al
hecho de poder trabajar todos desde nuestras montañas, desde nuestros
campos, nuestras aldeas. En realidad, estamos en el momento de mayor tasa
de urbanización de la historia de la humanidad. Estamos a punto
de llegar al 50% de población urbana en el planeta, en el año
2025 estaremos en los dos tercios, y hacia el final del siglo en torno
a las tres cuartas partes, o sea, cerca del 80% de la población
del planeta estará concentrada en áreas urbanas, y esa concentración
urbana se deberá sobre todo a la concentración metropolitana
en grandes regiones metropolitanas. Lo que está ocurriendo es la
concentración de población en grandes centros de actividad
y de emisión de información, y dentro de esos grandes centros,
difusión interna en una especie de proceso de extensión espacial
porque Internet permite, por un lado, conectar de metrópoli a metrópoli
y, dentro de la metrópoli, conectar oficinas, empresas, residencias,
servicios, en un área muy grande desde el punto de vista espacial.
En concreto, la idea de que íbamos a trabajar todos desde casa está
desmentida empíricamente. Internet lo que permite es algo distinto:
permite trabajar desde cualquier sitio, no es el teletrabajo lo que se
está desarrollando. Para darles datos de California, el lugar más
avanzado en ese sentido, si aplicamos la definición de operativa
de teletrabajo, vemos que las personas que trabajan al menos tres días
por semana en su casa no llegan al 2%, y de ésas, la mitad, sorprendentemente,
no tienen ordenador en casa. O sea, que no trabajan por Internet; trabajan
por teléfono, porque son los que hacen las llamadas que les molestan
a ustedes a la hora de cenar. Lo que Internet permite es trabajar desde
casa, y el desarrollo de Internet móvil, el desarrollo de la telefonía
móvil en estos momentos, permite trabajar en el transporte, mientras
se está de viaje, en el lugar de trabajo, etc. El desarrollo geográfico
que permite Internet es la oficina móvil, la oficina portátil,
la circulación del individuo siempre conectado a Internet en distintos
puntos físicos del espacio. Eso es lo que ocurre y no el teletrabajo,
una vez que se desmienten los mitos toflerianos por la observación
empírica. Por eso yo nunca hago predicciones, porque siempre nos
equivocaríamos y siempre se equivocan los que las hacen. Yo trabajo
sobre los datos que hay, que suelen salir por el otro lado, precisamente
porque la sociedad toma las tecnologías y las adapta a lo que la
sociedad hace.
En lo que se refiere a la geografía
de los proveedores de contenido hay un hecho que conviene resaltar. Se
suponía que, en principio, las tecnologías de información
y de telecomunicación permitirían que cualquiera se pudiera
localizar en cualquier lugar y proveer, desde allí, al mundo entero.
Lo que se observa empíricamente es lo contrario. Hay una concentración
mucho mayor de la industria proveedora de contenidos de Internet, así
como de tecnología de Internet, que de cualquier otro tipo de industria
y se concentra fundamentalmente en las principales áreas metropolitanas
de los principales países del mundo. Uno de mis estudiantes, Matthew
Zook, esta terminando su tesis de doctorado, que presenta el primer mapa
mundial sistemático de las empresas de contenidos de Internet: según
su análisis, estas empresas están totalmente concentradas
en las principales áreas metropolitanas. La razón es muy
sencilla: precisamente porque la tecnología permite localizarse
y distribuir desde cualquier parte, lo esencial para producir contenido
en Internet es tener información y conocimiento, lo que se traduce
en personas con esa información y ese conocimiento, que están
sobre todo concentradas en los grandes centros culturales y grandes áreas
metropolitanas del mundo. En el caso español, obviamente Barcelona
y Madrid, en este orden, representan más de las tres cuartas partes
de las empresas de provisión de contenido de Internet que existen
en España, y la tendencia se acentúa.
3.
La divisoria digital
El
tercer punto del análisis que les estoy presentando es el relativo
a la divisoria digital, es decir, la idea de que Internet está creando
un mundo dividido entre los que tienen y los que no tienen Internet. ¿Qué
sabemos de esto? Por un lado, es cierto que hay una gran diferencia de
conectividad y observamos que aquellas personas que no tienen acceso a
Internet tienen una debilidad cada vez más considerable en el mercado
de trabajo. Observamos también que los territorios no conectados
a Internet pierden competitividad económica internacional y, por
consiguiente, son bolsas crecientes de pobreza incapaces de sumarse al
nuevo modelo de desarrollo. Pero, por otro lado, lo que también
observamos es un desarrollo considerable de la conectividad. Insisto, las
tasas de crecimiento de Internet en todas partes son altísimas,
y lo que hoy día se llama la divisoria digital, digital divide
en Estados Unidos, que es, fundamentalmente, la falta de conectividad en
nuestro tipo de sociedades, distinto del Tercer Mundo, está dejando
de ser un problema. Los datos que señalaban, por ejemplo, en Estados
Unidos, que los negros, los latinos y las mujeres utilizaban mucho menos
Internet están cambiando radicalmente. Un estudio, que parece serio,
del Jupiter Communications de hace tres meses señala que
los siete países altamente desarrollados que ellos analizan sistemáticamente
respecto del desarrollo de Internet, entre los que no se encuentra España
-Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Australia, Canadá, etc.-,
observó que por primera vez a finales de mayo de este año
el número de mujeres usuarias de la red era superior al de hombres.
Lo mismo sucede entre los negros y los latinos en Estados Unidos. Entre
los universitarios negros y latinos hay la misma tasa de penetración
de Internet que entre los no negros y no latinos estudiantes. Obviamente,
hay menos negros y latinos en la universidad, pero es un tema de educación
más que un tema de discriminación sistemática en términos
étnicos. Por tanto, la conectividad como elemento de divisoria social
está disminuyendo rapidísimamente. Pero lo que sí
se observa en aquellas personas, sobre todo estudiantes, niños,
que están conectadas, es que aparece un segundo elemento de división
social mucho más importante que la conectividad técnica,
y es la capacidad educativa y cultural de utilizar Internet. Una vez que
toda la información está en la red, una vez que el conocimiento
está en la red, el conocimiento codificado, pero no el conocimiento
que se necesita para lo que se quiere hacer, de lo que se trata es de saber
dónde está la información, cómo buscarla, cómo
procesarla, cómo transformarla en conocimiento específico
para lo que se quiere hacer. Esa capacidad de aprender a aprender, esa
capacidad de saber qué hacer con lo que se aprende, esa capacidad
es socialmente desigual y está ligada al origen social, al origen
familiar, al nivel cultural, al nivel de educación. Es ahí
donde está, empíricamente hablando, la divisoria digital
en estos momentos.
4.
Internet y la nueva economía
El
cuarto punto de mi exposición es el que examina la relación
entre Internet y la nueva economía. Lo esencial aquí es que
la nueva economía no es la economía de las empresas que producen
o diseñan Internet, es la de las empresas que funcionan con y a
través de Internet. Ésa es la nueva economía y eso
es lo que está ocurriendo en todo el mundo. Es cierto que el desarrollo
de los usos de Internet empieza primero en aquellas empresas de alta tecnología
y empresas de creación de equipos de Internet y de programas de
software que lo aplican a su propia organización, pero, a partir
de ahí, se está difundiendo rapidísimamente a todo
tipo de empresas, creando un nuevo modelo de organización empresarial.
Se habla mucho del comercio electrónico. El comercio electrónico
tiene interés, pero se incide demasiado en la idea de la venta del
comercio electrónico, el llamado bussines to consumers B2C,
la venta a los consumidores. Esto sólo representa el 20% del total
de las transacciones electrónicas comerciales en Internet. El 80%
son transacciones de empresa a empresa para relaciones comerciales entre
las empresas y esto se está acentuando en estos momentos (B2B).
Es decir, que el volumen crece y, por tanto, al crecer el volumen global,
también crece el número de transacciones hacia los consumidores.
El volumen que crece mucho más, en términos absolutos y relativos,
es el de relación de empresa a empresa. ¿Qué está
ocurriendo? Que casi todo el trabajo interior de empresa, de relación
con los proveedores y de relación con los clientes se está
haciendo por la red. Es el modelo que yo he desarrollado con el nombre
del Modelo Cisco Systems, que es el nombre de la empresa productora del
85% de equipamientos de telecomunicaciones del backbone de Internet
en el mundo, de routers y switches (enrutadores y conmutadores)
El 90% de las ventas de esta empresa y de sus transacciones se hacen mediante
la relación a través de su web de los proveedores de la empresa
y los clientes, sin que la empresa haga nada más que poner la ingeniería,
poner la web, actualizarlo cada hora, garantizar calidad y organizar
la red de proveedores. Es la mayor empresa industrial del mundo, es la
segunda empresa de mayor valor de mercado en el mundo, 400.000 millones
de dólares, más de cinco veces el valor de General Motors,
cuando en realidad sólo cuenta con treinta y cinco mil personas
y es una empresa que produce máquinas, ordenadores, pero que solo
tiene una fábrica. Es una empresa casi enteramente virtual, aunque
tiene oficinas con personas que hacen funcionar la máquina virtual;
pero es virtual, no produce nada, pero de lo que hace, se produce el 85%
del equipamiento mundial que hace funcionar Internet.
Hay muchísimos otros ejemplos.
Si les interesa, les puedo contar ejemplos de la mayor empresa de construcción
de edificios en San Francisco, WebCor, cuyo centro es también un
web
site en el que los usuarios se relacionan con los diseñadores, los
arquitectos, los constructores, los empleados municipales. Todo esto está
en la web y todos los pasos que una empresa de construcción tiene
que dar para llevar a cabo una construcción se hacen en la
web.
Con esa tecnología ha sido capaz de reducir a la mitad el tiempo
de producción de un edificio, con un tercio del personal de gestión,
limitando los costes en un 50%. Como pueden imaginarse, las otras empresas
de construcción están rápidamente pasando a la red.
Un ejemplo más cercano sería Zara. Zara es una empresa Internet
que en estos momentos -les estoy hablando de la misma Zara donde ustedes
compran su ropa- cuenta con 2001 almacenes en el mundo, en treinta y cinco
países diferentes. En estos almacenes cada vendedor lleva una pequeña
maquinita en la que registra cada compra que se hace con una serie de datos,
con los que el director de cada almacén hace un informe semanal,
lo pasa por red a la sede central en La Coruña, donde 200 diseñadores
procesan por ordenador y determinan las tendencias de mercado, envían
directamente a las fabricas que cortan los patrones y producen la ropa.
Con este sistema, enteramente basado en la comunicación electrónica,
y procesado por Internet Zara ha reducido a dos semanas el tiempo necesario
para rediseñar un producto desde el momento en que se decide ponerlo
en el mercado en cualquier parte del mundo. El modelo Benetton, que había
logrado hacer el ciclo en seis meses, fue arrinconado por GAP, que lo consiguió
en dos meses, a partir de una conexión que no era Internet, y Zara
lo ha logrado en dos semanas, con lo que está ganando cuotas de
mercado rápidamente en todo el mundo y, en este momento, el valor
de capitalización de mercado de la empresa matriz de Zara, una empresa
familiar, es de 2.000 millones de dólares. Podríamos seguir
poniendo ejemplos, pero yo creo que la idea la tienen aquí. Es decir,
lo primero que está haciendo Internet en la economía es transformar
el modelo de empresa. Lo que fue el fordismo, la gran empresa industrial
basada en la producción estándar y en la cadena de montaje,
es hoy día la capacidad de funcionar en red, de articular directamente
el mercado, insumos y proveedores y organización interna de la empresa
on-line
en todas las tareas.
El segundo cambio que produce Internet
o, mejor dicho, la base material sobre la que se produce este cambio es
la transformación del funcionamiento del capital. Y aquí
también, muy esquemáticamente, la primera transformación
es: el centro de la economía global son los mercados financieros
globalizados que funcionan mediante conexiones entre ordenadores. Esto
no es técnicamente hablando Internet porque no esta basado en los
protocolos de Internet, pero es una red de redes de ordenadores, que esta
convergiendo rápidamente con la red Internet.. Esta red es lo que
subyace, la articulación, la interdependencia y también la
volatilidad del mercado global financiero. Segundo: Internet ha permitido
el desarrollo vertiginoso de la transacción financiera electrónica,
el desarrollo de mercados financieros, mercados bursátiles como
el Nasdaq, que son mercados electrónicos, sin un lugar físico
en el espacio; el desarrollo de los principales mercados de futuro del
mundo como es el mercado suizo-alemán Eurex, que es enteramente
electrónico, o Liffe en Londres o Matif En Francia; el desarrollo
de redes de ***brokers, de redes de corredores de bolsa como Instinet,
que, hoy día, canaliza algunas de las transacciones más importantes
del mundo; el desarrollo de empresas de corredores como Charles Schwabb
que es mayoritariamente electrónica. En estos momentos el NewYork
Stock Exchange, la Bolsa de New York, se planeta la creación de
una bolsa de forma mixta, que sea a la vez electrónica, virtual
y física. En Europa, en torno al proyecto, hoy aplazado, de fusión
entre las bolsas de Frankfurt y de Londres, que prefigura la fusión
de las bolsas europeas en uno o dos centros bursátiles, se está
planteando la conexión del Nasdaq americano con un equivalente de
Frankfurt y un equivalente japonés, con lo que se crearía,
por lo tanto, un Nasdaq global, enteramente electrónico. Es decir,
los valores de nuestras empresas, de todas las empresas, tendencialmente,
se están negociando ya y se van a negociar cada vez más en
términos de interacciones electrónicas, puramente electrónicas,
no físicas. Esto genera un nuevo tipo de transacción económica,
genera una velocidad, una complejidad, una dimensión de mercado
mucho mayor, una capacidad de reacción de los inversores casi instantánea
y la dependencia de mecanismos de cálculo, de modelos matemáticos
predictivos activados a velocidad octoelectrónica mediante conexiones
Internet. Esto cambia los mercados financieros, cambia las finanzas mundiales
y, por consiguiente, cambia nuestra economía.
Un tercer elemento que quería
señalar es que la economía Internet está cambiando
los métodos de valoración económica. El desarrollo
de las empresas de Internet y de las que más innovadoramente se
han lanzado por esta vía se basa/sobre todo en la existencia de
capital-riesgo que permite financiar ideas antes de que haya producto.
Es así como funciona el sistema: un innovador tiene una idea y,
generalmente en estos días, articulada no sobre Internet sino a
través de lo que se puede hacer con Internet; esta idea la vende
a una empresa de capital-riesgo que proporciona los fondos iniciales para
empezar a arrancar; con ese capital-riesgo se compra talento y se instala
Internet; con eso se empieza a producir algo, pero no mucho, desde luego
no ganancias, con lo cual se sale en oferta pública y el mercado
lo valoriza o no lo valoriza. Cuando no lo valoriza, la empresa desaparece
y se vuelve a intentar; cuando lo valoriza, con esa valorización
de mercado que no se produce en torno a beneficios sino a una promesa,
entonces es cuando realmente hay recursos para pasar de esa promesa de
innovación a una innovación material, a una producción
material que vuelve a salir al mercado, que vuelve a generar valor. Es
decir, se crea valor a partir de la innovación en base a la valorización
del mercado de las iniciativas que se desarrollan en términos de
empresa. Hemos pasado a una economía en la que la expectativa de
generación de beneficios a través de la empresa es reemplazada
por la expectativa de generación de nuevo valor en el mercado financiero.
Y eso depende fundamentalmente de la capacidad de relación con ese
cálculo de las empresas Internet. Es decir, el ejemplo de la industria
Internet está siendo en estos momentos seguido en el conjunto de
las otras ramas industriales. Eso genera una gran volatilidad financiera,
pero al mismo tiempo genera también un extraordinario aumento de
riqueza y de productividad. Hay empresas sobrevaluadas, otras menos, pero,
en realidad, la tendencia es ascendente, los ciclos económicos van
a seguir; en cualquier caso, recuerden que, por mucho que hayan caído
los valores tecnológicos, el Nasdaq está todavía un
35% por encima de su valor de hace doce meses, cuando el Dow Jones, el
índice equivalente de la economía tradicional, está
a un -1,2% para el mismo periodo. Es decir, la capacidad de creación
de valor en base a un nuevo modelo de anticipación de expectativas
ha salido también de la economía Internet.
5.
La sociabilidad en Internet
Permítanme
cambiar de tercio rápidamente para entrar en quinto punto de mi
conferencia, que es el tema más cargado ideológicamente del
análisis de Internet, el tema de la sociabilidad en Internet, de
la interacción social o individual en Internet o el tema de las
comunidades virtuales de Internet. Como saben, este tema está dominado
por las fantasías de los futurólogos y de los periodistas
no bien informados, aunque hay periodistas muy bien informados. Aquí
se ha hablado de que Internet aliena, aísla, lleva a la depresión,
al suicido, a toda clase de cosas horribles, o bien, por el contrario,
que Internet es un mundo extraordinario, de libertad, de desarrollo, en
el que todo el mundo se quiere, en el que todo el mundo está en
comunidad. ¿Qué sabemos empíricamente de esto? Sabemos
bastantes cosas. Sabemos, por ejemplo, por un estudio que acaba de hacer
British Telecom, un gran estudio de observación realizado a lo largo
de un año en una serie de hogares en los que se utilizaba Internet,
que no cambia nada. Es decir, que la gente que hacía lo que hacía,
lo sigue haciendo con Internet y a los que les iba bien, les va mucho mejor,
y a los que les iba mal, les va igual de mal; el que tenía amigos,
los tiene también en Internet y, quien no los tenía, tampoco
los tiene con Internet. Es un estudio intelectualmente muy conservador,
pero lo cito y les doy la referencia porque es un estudio muy espectacular.
Se llama Aquí no pasa nada. Pero sí que pasa. Internet
es un instrumento que desarrolla pero no cambia los comportamientos, sino
que los comportamientos se apropian de Internet y, por tanto, se amplifican
y se potencian a partir de lo que son.
Esto no significa que Internet no
sea importante, quiere decir que no es Internet lo que cambia el comportamiento,
sino que es el comportamiento el que cambia Internet. Estudios más
de tipo panel, como los que realiza el principal investigador de sociología
empírica de las comunidades de Internet, Barry Wellman, de la Universidad
de Toronto muestran la realidad de la vida social en Internet. He aquí
lo que señalan sus resultados: en primer lugar, las comunidades
virtuales en Internet también son comunidades, es decir, generan
sociabilidad, generan relaciones y redes de relaciones humanas, pero no
son las mismas comunidades que las comunidades físicas. Esto puede
parecer una verdad de perogrullo, pero había que investigarlo y
mostrarlo. Las comunidades físicas tienen unas determinadas relaciones
y las comunidades virtuales tienen otro tipo de lógica y otro tipo
de relaciones. ¿Qué tipo de relaciones? ¿Cuál
es la lógica específica de la sociabilidad on line?
Lo más interesante es la idea de que son comunidades personales,
comunidades de personas basadas en los intereses individuales y en las
afinidades y valores de las personas. Es decir, en la medida en que se
desarrollan en nuestras sociedades proyectos individuales, proyectos de
dar sentido a la vida a partir de lo que yo soy y quiero ser, Internet
permite esa conexión saltando por encima de los límites físicos
de lo cotidiano, tanto en el lugar de residencia como en el lugar de trabajo
y genera, por tanto, redes de afinidades. Por ejemplo, las investigaciones
en Canadá y en Estados Unidos mostraron que, aparte de Internet,
los individuos tenían normalmente, como término medio, no
más de seis lazos íntimos de relación fuera de la
familia y, al mismo tiempo, cientos de lazos débiles. Parece que
es una cosa que en los últimos diez años se ha mantenido
como establecida. Entonces, lo que ocurre es que Internet es apta para
desarrollar lazos débiles, para crear lazos débiles, pero
no es apta para crear lazos fuertes, como media, y es excelente para continuar
y reforzar los lazos fuertes que existen a partir de relación física.
En fin, en esto, que parece también bastante lógico, lo que
me importa es que viene avalado empíricamente por la síntesis
de los estudios que se han desarrollado. En este sentido, la tendencia
que se está desarrollando es hacia la disminución de la sociabilidad
de base comunitaria física tradicional. Hay una tendencia hacia
la disminución de la sociabilidad basada en el barrio. Hay un declive
de la vida social dentro del trabajo, en general, en el mundo. Lo que está
ocurriendo es que la sociabilidad se está transformando mediante
lo que algunos llaman la privatización de la sociabilidad, que es
la sociabilidad entre personas que construyen lazos electivos, que no son
los que trabajan o viven en un mismo lugar, que coinciden físicamente,
sino personas que se buscan: yo quiero encontrar a alguien a quien le guste
salir en bicicleta conmigo, pero hay que buscarlo primero. Por ejemplo,
¿cómo crear un club ciclista? o ¿cómo crear
un club de gente que se interese por la espeleología? Esta formación
de redes personales es lo que Internet permite desarrollar mucho más
fuertemente.
Cuando
Wellman intentó medir qué influencia tenía Internet
sobre las otras sociabilidades, encontró algo que contradice los
mitos sobre Internet. Es lo que el llama "cuanto más, más",
es decir, cuánto más red social física se tiene, más
se utiliza Internet; cuanto más se utiliza Internet, más
se refuerza la red física que se tiene. Es decir, hay personas y
grupos de fuerte sociabilidad en los que es correlativa la sociabilidad
real y la virtual. Y hay personas de débil sociabilidad, en las
que también es correlativa la débil sociabilidad real y virtual.
Lo que ocurre es que, en casos de débil sociabilidad real, hay algunos
efectos compensatorios a través de Internet; es decir, se utiliza
Internet para salir del aislamiento relativamente. Lo que algunos estudios
hacen es medir esta correlación y constatan que se trata de personas
que utilizan mucho Internet, que están aisladas socialmente, por
tanto Internet aísla. El proceso de causalidad es distinto, Internet
se utiliza como medio para aquellas personas aisladas, pero fundamentalmente
hay un efecto acumulativo entre sociabilidad real y sociabilidad física,
porque la virtual también es real, y sociabilidad virtual. La otra
serie de estudios, como los realizados por Marcia Lipman, en Berkeley,
que ha estudiado cientos de comunidades virtuales, señalan otro
dato fundamental, y es que las comunidades virtuales son tanto más
exitosas, cuanto más están ligadas a tareas, a hacer cosas
o a perseguir intereses comunes juntos.
La idea de que Internet es un lugar
donde la gente habla de cualquier tontería, se cuentan chismes etc.,
es absolutamente superficial. Esto es extremadamente minoritario, no mucha
gente tiene tiempo de hacerlo. Lo que ocurre es que estas historias de
las identidades falsas, de que la gente se disfraza de cualquier cosa,
de que se cuentan lo que no son, hacen las delicias de los sociólogos
posmodernos. Es verdad que esto existe, pero se da sobre todo en los adolescentes
¿Y qué hacen los adolescentes, en general? Inventarse identidades,
experimentar identidades, pasarse ratos de cháchara sobre cualquier
cosa, siempre que pueden, crear una contracultura propia de experimentación
identitaria. Y esto también lo hacen en Internet. Pero, estudiando
a través del conjunto de la sociedad, fuera de los mecanismos de
adolescentes, lo que se observa es, más bien, que el Internet instrumental,
es decir, la utilización de Internet para desarrollar tareas políticas
o personales, o de intereses concretos, es lo que realmente genera los
niveles de interacción más fuertes. Por tanto, más
que ver la emergencia de una nueva sociedad, totalmente on line,
lo que vemos es la apropiación de Internet por redes sociales, por
formas de organización del trabajo, por tareas, al mismo tiempo
que muchos lazos débiles, que serían demasiado complicados
de mantener off line, se pueden establecer on line. Por ejemplo,
uno de los elementos más interesantes en esto es el desarrollo de
organizaciones de interayuda entre las personas mayores: el Seniornet en
Estados Unidos es una de las redes más populares de información,
de ayuda, de solidaridad, de reforzamiento de una vivencia compartida,
etc. O las redes de información religiosa y de compartir valores
religiosos. O las redes de movilización social.
6.
Los movimientos sociales en Internet
Y
aquí paso al sexto punto de lo que sabemos de Internet: su relación
con los movimientos sociales. Lo que sabemos es algo ya bastante analizado
en los medios de comunicación: la mayor parte de movimientos sociales
y políticos del mundo de todas las tendencias utilizan Internet
como una forma privilegiada de acción y de organización.
Esto simplemente quiere decir que Internet es un instrumento. Pero, ¿qué
es lo específico?, ¿qué le confiere especificidad
a la movilización social a partir del hecho de que se haga por Internet?
Bien, hay tres rasgos que son fundamentales en la interacción entre
Internet y los movimientos sociales. El primero es que asistimos en la
sociedad, fuera de Internet, a una crisis de las organizaciones tradicionales
estructuradas, consolidadas, tipo partidos, tipo asociaciones de orientación
directamente política, y además se produce la emergencia
de actores sociales, fundamentalmente a partir de coaliciones específicas
sobre objetivos concretos: vamos a salvar a las ballenas, vamos a defender
tal barrio, vamos a proponer nuevos derechos humanos en el mundo, vamos
a defender los derechos de la mujer, pero no con una asociación,
sino con campañas concretas. Es decir, en general, en la sociedad
hay un salto de los movimientos sociales organizados a los movimientos
sociales en red en base a coaliciones que se constituyen en torno a valores
y proyectos. Internet es la estructura organizativa y el instrumento de
comunicación que permite la flexibilidad y la temporalidad de la
movilización, pero manteniendo al mismo tiempo un carácter
de coordinación y una capacidad de enfoque de esa movilización.
Segundo rasgo: los movimientos sociales
en nuestra sociedad se desarrollan, cada vez más, en torno a códigos
culturales, a valores. Hay movimientos reivindicativos tradicionales, pero
los movimientos más importantes -medio ambiente, ecologismo, mujeres,
derechos humanos- son movimientos de valores; por lo tanto, son movimientos
que dependen sobre todo de la capacidad de comunicación y de la
capacidad de llevar a cabo un reclutamiento de apoyos y de estímulos
mediante esa llamada a los valores, a los principios y a las ideas. Son
movimientos de ideas y de valores. Pues bien, Internet es fundamental porque
se puede lanzar el mensaje como éste: "aquí estoy, éste
es mi manifiesto, ¿quién está de acuerdo conmigo?,
y ¿qué podemos hacer?" La transmisión instantánea
de ideas en un marco muy amplio permite la coalición y la agregación
en torno a valores. En este sentido, una de las ideas más falsas
sobre Internet es la idea del famoso cómic publicado en el New
Yorker de hace muchos años de dos perros en un ordenador en
el que uno le dice al otro: "Ves, en Internet nadie sabe qué eres
un perro". Pues miren, sí. En Internet se sabe qué es un
perro, porque si usted quiere organizar a los perros en Internet y se presenta
como gato, va a organizar a los gatos. Con lo cual, la bandera de organización,
de comunicación, de afirmación de un cierto valor tiene que
ser firmada en términos de lo que se quiere ser, porque los movimientos
sociales que se constituyen, se constituyen en torno a lo que dicen que
son, no se constituyen de forma manipulada, atrayendo a alguien para lo
que no es. Eso puede ser una manipulación, pero, en general, las
manipulaciones no suelen prosperar.
El tercer rasgo específico
de los movimientos sociales es que, cada vez más, el poder funciona
en redes globales y la gente tiene su vivencia y se construye sus valores,
sus trincheras de resistencia y de alternativa en sociedades locales. El
gran problema que se plantea es cómo, desde lo local, se puede controlar
lo global, cómo desde mi vivencia y mi relación con mi mundo
local, que es donde yo estoy, donde yo vivo, puedo oponerme a la globalización,
a la destrucción del medio ambiente, a la masacre del Tercer Mundo
en términos económicos. ¿Cómo se puede hacer
esto? Pues bien, Internet permite la articulación de los proyectos
alternativos locales mediante protestas globales, que acaban aterrizando
en algún lugar, por ejemplo, en Seattle, Washington, Praga, etc.,
pero que se constituyen, se organizan y se desarrollan a partir de la conexión
Internet, es decir, conexión global, de movimientos locales y de
vivencias locales. Internet es la conexión global-local, que es
la nueva forma de control y de movilización social en nuestra sociedad.
7.
La relación directa de Internet con la actividad política
El
séptimo punto de mi conferencia: Internet también tiene una
relación directa con la actividad política organizada, tanto
a nivel de partidos, como a nivel de gobiernos de distintos tipos. Aquí
hay toda clase de proyectos, de ideas. En principio, Internet podría
ser un instrumento de participación ciudadana extraordinario, podría
ser un instrumento de información de la clase política, de
los gobiernos y de los partidos a los ciudadanos en su conjunto y de relación
interactiva. Podría ser un ágora política y sobre
esto escriben todos los futuristas. Ahora bien, en la práctica,
hay algunas experiencias interesantes de democracia local, curiosamente
local, como la Digital City, la ciudad digital de Amsterdam (hoy en seria
crisis), las redes ciudadanas de Seattle, el programa Iperbole en
Bolonia (también en declive en este momento); pero en general, lo
que se observa es que los gobiernos, las administraciones, los partidos
políticos han confundido Internet con un tablón de anuncios.
En general, se limitan a exponer la información: aquí tienen
nuestra información para que se entere de lo que hacemos y así
me ahorra trabajo o, si lo desea, dígame su opinión. Lo que
sucede es que no se sabe qué pasa con esa opinión. En general,
hay escasísimos ejemplos de práctica interactiva cotidiana
del sistema político con los ciudadanos. Por tanto, una de las fronteras
de investigación que yo quisiera desarrollar sobre Internet es de
qué manera Internet puede permitir la desburocratización
de la política y superar la crisis de legitimidad de los gobiernos
que se produce en todo el mundo, a partir de/ una mayor participación
ciudadana permanente, interactiva, y a una información constante
de doble vía. En realidad, lo que se observa es que esto no se produce.
Hay un libro interesante que acaba
de publicarse sobre las relaciones de Internet y algunos sistemas parlamentarios
que muestra, a partir de estudios empíricos, que en realidad todos
los parlamentos tienen web site, todos los partidos tienen Internet
en todos los países desarrollados, pero son vías, insisto,
unidireccionales de información, para captar la opinión,
para convertir simplemente a los ciudadanos en votantes potenciales y para
que los partidos obtengan la información para saber cómo
ajustar su publicidad. Yo diría que, en este sentido, el problema
no es de Internet. El problema es del sistema político y, una vez
más, tenemos un leitmotiv de la conferencia que les estoy
intentando transmitir, que es la idea de que la sociedad modela a Internet,
y no al contrario. Allí donde hay una movilización social,
Internet se convierte en un instrumento dinámico de cambio social;
allí donde hay burocratización política y política
estrictamente mediática de representación ciudadana, Internet
es simplemente un tablón de anuncios. Hay que cambiar la política
para cambiar Internet y, entonces, el uso político de Internet puede
revertir en un cambio de la política en sí misma.
8.
La privacidad en Internet
Muchos
debates sobre Internet en estos momentos plantean la idea del efecto de
Internet sobre la privacidad y sobre la capacidad de control de nuestra
vida íntima a través de Internet. Aquí hay dos elementos:
la relación gobiernos-ciudadanos y la relación privacidad-Internet.
En la relación gobiernos-ciudadanos, hay algo que pone muy nerviosos
a los gobiernos y es que, realmente, no pueden controlar Internet. Hay
muchas razones, pero una mucho más decisiva que las demás.
Podemos argumentar si técnicamente se puede o no se puede. Parece
que no es tan fácil como algunos pensaban y, para demostrarlo, siempre
se cita el caso de Singapur. Acabo de recibir una ponencia de los sociólogos
de Singapur que estudian Internet que muestra, empíricamente, la
incapacidad del Gobierno de Singapur para controlar Internet en este momento,
debido a que, por razones económicas y financieras, se han tenido
que abrir al exterior. Naturalmente, China, Singapur y otros muchos países
quisieran utilizar Internet para los negocios y no suprimir para la libre
expresión ciudadana. En Singapur parece que ya no les funciona ese
control. En China les funciona porque, aunque no controlan la difusión
de información en Internet, luego pueden buscar a la persona que
ha recibido o difundido la información y llevarla a la cárcel,
lo que es otra forma de control. Pero, Internet como tal, parece difícil
de controlar. En cambio, la razón fundamental no es solamente técnica,
sino que es una razón institucional: en Estados Unidos no se puede
hacer, porque hay varias decisiones de los tribunales federales y en particular,
la que eliminó el Acta de Decencia en la comunicación que
Clinton presentó en 1995 para censurar Internet argumentando la
pornografía infantil.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos,
de hecho la Corte Federal, que luego fue refrendada por el Tribunal Supremo,
declaró que es cierto que en Internet hay toda clase de problemas,
es cierto que en Internet la libre expresión conduce a excesos,
es cierto que Internet es el caos de la expresión. Pero, añade
textualmente: "los ciudadanos tienen un derecho constitucional al caos".
Yo creo que la idea de un derecho constitucional al caos es profundamente
innovadora y hace que, a partir de ese momento, en la medida en que Internet
es una red global, al no haber control en Estados Unidos, se busca cualquier
circuito para sortear el obstáculo y poder expresarse. Recuerden
que Internet está diseñada técnicamente para interpretar
cualquier censura como un obstáculo técnico y reconfigurar
la vía de transmisión. Además del hecho de que los
gobiernos no controlen Internet -la única forma de hacerlo sería
desenchufarlo, como hace Irán, Afganistán, aunque ya veremos
qué pasa con el Internet móvil-, de lo que la gente se está
dando cuenta es de que hay un problema mucho más profundo que el
control de los gobiernos sobre la libertad de expresión, y es la
desaparición de la privacidad a través de un mundo en el
que vivimos conectados a la red. Scott McNealy, que es un gran empresario
de Silicon Valley, el presidente de Sun Microsystems el año pasado,
para que no le molestaran más con este tema, hizo una declaración
espectacular con la que yo y la mayoría de gente coincidimos: "¿Privacidad
en Internet? Olvídese de eso. Usted ya ha perdido su privacidad
para siempre". ¿Qué significa eso? Significa que cualquier
cosa que hagamos en la red se puede detectar electrónicamente. El
problema es quién está interesado, cómo, cuándo,
de qué manera, cómo se hace, etc. Pero existe la posibilidad
de hacerlo. El FBI lo puede hacer en estos momentos, ya que ha desarrollado
un nuevo programa, Carnivore, evidentemente con autorización judicial,
pero ya se sabe. Esto lo puede hacer cualquier tipo de empresa que disponga
del famoso cookie en su programa; es decir, en este momento, si
una persona no quiere dar su dirección y sus características
a empresas que comercializan con este tema, tiene que hacer una verdadera
investigación, hacer toda clase de clics, salir de toda clase de
servicios, y prácticamente aislarse.
El encriptado permitiría que
cada persona pudiera determinar su código. El encriptado es simplemente
un código que se autoconstruye y para el que no existe una capacidad
tecnológica de desencriptado con métodos normales; sólo
podrían hacerlo los servicios secretos, trabajando con ordenadores
durante mucho tiempo. Lo que ocurre es que el encriptado está prohibido
por los gobiernos, también en Estados Unidos, con el argumento de
que los traficantes de drogas y otras gentes de mal vivir lo podrían
utilizar para hacer sus negocios por Internet. Pero, de todas formas, ya
hacen sus negocios por Internet y se comunican de otras mil formas. Pero
este encriptado sería realmente un sistema que permitiría
a las personas guardar su información y que ésta no pudiera
ser interferida. La batalla del encriptado es, en estos momentos, la batalla
de la privacidad.
En Estados Unidos ya existen empresas
que empiezan a comercializar la política. Hay una empresa que se
llama Aristotle que ha desarrollado este sistema, Aristotle, para la campaña
presidencial actual a partir de informaciones obtenidas en numerosos bancos
de datos comerciales, ha elaborado perfiles de personalidad y los ha cruzado
con patrones de voto geográficos a niveles muy pequeños,
de barrio, y ha establecido la tendencia de voto potencial para ciento
cincuenta y seis millones de ciudadanos estadounidenses y lo está
vendiendo a los distintos candidatos. Igualdad de oportunidades. Cualquiera
que pague se lo lleva. No es el espionaje de un partido contra otro: es
comerciar con la intimidad política de cada uno de ellos. La Unión
Europea tiene una política mucho más estricta de protección
de la privacidad, pero, sin entrar demasiado en los detalles, la capacidad
tecnológica de la legislación europea es muy débil.
Hay muchas formas de escaparse de esa legislación. Pero, por ejemplo,
a Yahoo o America On Line, fuera de sus redes europeas, no los controla
la legislación europea y, aunque usted sea europeo, está
conectado a una red global. Y si cualquier empresa, cualquier portal de
este tipo, dispone de la información, puede vendérsela a
cualquier empresa europea. El hecho de estar en una red global quiere decir
que no hay privacidad. Éste es uno de los aspectos más importantes.
Les recomiendo la lectura de un libro de Lessig sobre este tema que se
llama Code. Lessig, en ese libro, ha planteado una cuestión
fundamental en que la privacidad aparece como esencial, y es el debate
sobre la capacidad de encriptado.
9.
Internet y los medios de comunicación
Un
último tema antes de concluir, la relación entre Internet
y la transformación de la comunicación a través de
los medios de comunicación. Internet está transformado radicalmente
los medios de comunicación, pero no por la convergencia de Internet
y la televisión en un mismo medio tecnológico, la famosa
caja que tendrá usted encima de su televisor y que llega a todos,
lo que se llama la Web TV. Lo que realmente existe es un mueble que dispone
al mismo tiempo de Internet y de televisión, pero son dos sistemas.
Aunque se puede transmitir televisión por Internet tecnológicamente,
no es muy interesante, no es muy efectivo y, sobre todo, si se pretendiera
transmitir de verdad la televisión que tenemos, la masa de televisión
por Internet, no habría capacidad de banda previsible en los próximos
veinte años para hacerlo en ningún país, ni siquiera
en Estados Unidos. Es decir, la capacidad de banda de transmisión
para transmitir el enorme volumen que representaría toda la televisión
que se transmite hoy día simplemente es impensable, carísimo
e ineficaz. ¿Quién tiene la manía de recibir exactamente
a través del mismo canal televisión e Internet? No tiene
ningún sentido.
En cambio, lo que Internet sí
está haciendo es convertirse en el corazón de articulación
de los distintos medios, de los multimedia. Es decir, de ser el sistema
operativo que permite interactuar y canalizar la información de
qué pasa, dónde pasa, qué podemos ver, qué
no podemos ver y ser, por tanto, el sistema conector interactivo del conjunto
del sistema multimedia. Esto es lo que Internet está configurando.
Está también cambiando los medios de comunicación
y, en particular, contra lo que la gente cree, los medios de comunicación
escritos. ¿En qué sentido? Bueno, el modelo futuro ya está
aquí, como casi todos los llamados modelos futuros. Es el modelo
de utilización de Internet en los medios de comunicación
que se emplea en el grupo Chicago Tribune, que acaba de comprar Los
Angeles Times. La sala de redacción del Chicago Tribune, que
está siendo estudiada por uno de mis estudiantes, consiste en una
sala totalmente integrada en Internet en la que los periodistas procesan
información en tiempo real y de ahí sale hacia el Chicago
Tribune, Los Angeles Times, otros periódicos en Estados
Unidos, una serie de cadenas de radio y varias estaciones de televisión.
¿Qué tiene de original esto? Esa información llega
en tiempo real y se continúa procesando en tiempo real; es decir,
es un medio de comunicación masivo, continuo e interactivo al que
pueden acceder distintos usuarios planteando preguntas, criticando, debatiendo.
Toda esa información llega
a los periodistas, que van siendo reemplazados por otros periodistas en
la misma sala de prensa, que continúan procesando de forma ininterrumpida
esa información. Eso ya existe y es el modelo que rápidamente
está siendo adoptado por los grandes grupos multimedia y de prensa.
Junto a eso, Internet está revolucionando la comunicación
por su capacidad de cortocircuitar los grandes medios de comunicación.
El hecho de que sea una comunicación horizontal, de ciudadano a
ciudadano, quiere decir que yo puedo crear mi propio sistema de comunicación
en Internet, puedo decir lo que quiera, puedo comunicarlo. Por primera
vez hay una capacidad de comunicación masiva no mediatizada por
los medios de comunicación de masas. Ahí se plantea el problema
de credibilidad. ¿Cómo entonces se puede creer uno lo que
aparece en Internet? El año pasado, en el congreso de editores de
periódicos norteamericanos estaban aterrorizados porque había
una serie de empresarios de Silicon Valley que decían que se acaban
los periódicos: el New York Times desaparece, todo será
on
line. Mi posición en ese momento era: habrá periódico
on
line, el mismo periódico o algo distinto on line, por
televisión, por radio, y en papel, en distintos formatos para distintos
momentos de utilización y distintos contextos de utilización.
Pero el problema esencial, cuando todo está en Internet, es de credibilidad,
y es ahí donde los medios de comunicación siguen teniendo
un papel esencial, ya que la gente tiende a dar mayor credibilidad a La
Vanguardia, al New York Times, a El País o a El
Periódico de Cataluña que a lo que Manuel Castells pueda
poner en la red en un momento determinado. En ese sentido, el brand
name, la etiqueta de veracidad, sigue siendo importante, a condición
de que esa etiqueta se respete, con lo cual la credibilidad de un medio
de comunicación se convierte en su única forma de supervivencia
en un mundo de interacción y de información generalizada.
10.
Conclusión: La sociedad red
En
conclusión, Internet es la sociedad, expresa los procesos sociales,
los intereses sociales, los valores sociales, las instituciones sociales.
¿Cuál es, pues, la especificidad de Internet, si es la sociedad?
La especificidad es que es constituye la base material y tecnológica
de la sociedad red, es la infraestructura tecnológica y el medio
organizativo que permite el desarrollo de una serie de nuevas formas de
relación social que no tienen su origen Internet, que son fruto
de una serie de cambios históricos pero que no podrían desarrollarse
sin Internet. Esa sociedad red es la sociedad que yo analizo como una sociedad
cuya estructura social está construida en torno a redes de información
a partir de la tecnología de información microelectrónica
estructurada en Internet. Pero Internet en ese sentido no es simplemente
una tecnología; es el medio de comunicación que constituye
la forma organizativa de nuestras sociedades, es el equivalente a lo que
fue la factoría en la era industrial o la gran corporación
en la era industrial. Internet es el corazón de un nuevo paradigma
sociotécnico que constituye en realidad la base material de nuestras
vidas y de nuestras formas de relación, de trabajo y de comunicación.
Lo que hace Internet es procesar la virtualidad y transformarla en nuestra
realidad, constituyendo la sociedad red, que es la sociedad en que vivimos.