Por: Joao George-Nascimento A.
Profesor encargado: Claudio González
Concepción, 19 Febrero 2001
El
siguiente pre-informe contiene algunas de las observaciones realizadas
en el lugar antes mencionado entre octubre y noviembre del año 2000.
En el lugar personalmente entrevisté a 6 familias que me brindaron
gran parte de la información en que se basa este documento, el cual
se complementa con las entrevistas realizadas por mis compañer@s
de trabajo en lo referente a datos que se repiten en cada una de las familias
entrevistadas y que, de acuerdo a lo señalado por éstas,
reflejan algunas situaciones que atañen a la totalidad de las familias
reasentadas en “El Huachi”. Estas situaciones puntuales serán mencionadas
como tales en el presente pre-informe como generalizaciones de acuerdo
a lo señalado por la totalidad de las familias entrevistadas.
Finalmente
este informe se complementa con material bibliográfico referente
al “Plan de Relocalización y Compensaciones” del EIA aprobado por
CONAMA, a través de un análisis y contraste de éste
con el material empírico recopilado en “El Huachi” y finalmente
con una perspectiva teórica referente al impacto cultural del proyecto
de ENDESA, basado en datos provenientes de conversaciones y convivencia
directa con familias que actualmente se niegan a permutar sus tierras,
por razones netamente culturales, y en material bibliográfico de
apoyo referente éste punto.
Para
el eventual análisis de las observaciones, decidí subdividirlas
por áreas, de donde se distinguen Terrenos, Vivienda y Servicios
Básicos, Salud y Educación y un “enfoque al problema cultural”.Para
cada área se enumeran las observaciones y posteriormente se desarrolla
cada una.
TERRENOS:
Con
respecto a los terrenos entregados por ENDESA a las familias Pewenche reasentadas
en “El Huachi”, se observa lo siguiente:
1)Diferencias
notables en la cantidad de hectáreas entregadas a cada familia.
2)Irregularidades
y contradicciones entre la cantidad de terreno prometido verbalmente por
ENDESA y la cantidad de terreno efectivamente entregado.
3)Dificultades
serias de regadío, marcadas por una infraestructura precaria y una
alarmante escasez de agua.
4)Tasación
de los terrenos afectados y entregados dudosa e irregular.
5)Insuficiencia
de calidad y cantidad en la totalidad de los terrenos entregados a cada
familia para lograr un desarrollo sustentable de características
agropecuarias.
6)Nivel
de conformidad medio-bajo de las familias entrevistadas con respecto a
los terrenos entregados.
A
continuación se profundizará en cada uno de los puntos mencionados.
1)La
entrega efectiva de terrenos en “El Huachi” está marcada por una
diferenciación notable entre la cantidad de hectáreas asignadas
a cada familia con respecto a la cantidad de hectáreas permutadas
por éstas. Por ejemplo, algunas familias permutaron la totalidad
de sus terrenos de invernada, mientras otras sólo permutaron la
cantidad supuestamente afectada, conviniendo en mantener la posesión
del saldo correspondiente a futuro. Sin embargo, algunas familias han recibido
el doble o incluso el triple de hectáreas permutadas; mientras otras,
que incluso permutaron la totalidad de sus terrenos, han recibido el equivalente
o incluso menor cantidad de las hectáreas que poseían y permutaron[1].De
acuerdo a lo estipulado por la ENDESA en su EIA aprobado por la CONAMA,
“El criterio básico de asignación de parcelas en este
caso, es compensar como mínimo la misma superficie que se afecta
a cada propietario. Sin embargo, en el caso de propietarios con una superficie
de afectación muy reducida, se les asignó como mínimo
una parcela de 7 hectáreas"[2].Se
constata con esta medida que quienes proporcionalmente más se benefician
con el proceso son quienes menos cantidad de tierras permutaron, resultando
comparativamente perjudiciales las permutas para muchos de los que teniendo
una cantidad considerable de hectáreas, permutaron la totalidad
de sus terrenos recibiendo igual o menor cantidad de hectáreas de
terreno para uso de invernada. Sin embargo, aparentemente esto se compensa
con el valor monetario supuestamente superior de los terrenos entregados
(punto sobre el cual se analizará mas adelante), junto con la cantidad
de hect. destinadas para la provisión de leña de cada familia
en el Redil y con los terrenos de veranada en Santa Laura. No obstante,
esta notoria diferencia entre las superficies entregadas a cada familia
origina conflictos, sobre todo entre las familias que antiguamente pertenecían
a Ralco Lepoy, y que en la actualidad son vecinas con muchas familias provenientes
de Quepuca-Ralco. Algunos de éstos conflictos se traducen por ejemplo
en la actual disputa por las hect. asignadas a cada familia en el Redil,
donde estos terrenos, que supuestamente fueron destinados por ENDESA para
aprovisionamiento de leña (aprox. 1,5 hect. de eucalipto por familia),
hoy en día, gran parte de su madera ha sido vendida en metros ruma
a empresas forestales por comuneros que al parecer han vendido más
árboles de los que aparentemente habían en su terreno, originándose
serios conflictos internos por el dominio y control de los predios, principalmente
entre las familias que antiguamente pertenecían a comunidades distintas.
Sin embargo, esta situación aún no ha sido investigada a
fondo por el equipo y sólo tenemos antecedentes orales al respecto
por parte de familias entrevistadas[3].Finalmente
podemos decir que las significativas diferencias en la distribución
de los terrenos, se debe a los mecanismos y criterios de negociación
utilizados por ENDESA para con cada familia. Los cuales se han traducido
en crecientes tensiones por parte de quienes se sienten inconformes frente
a la cantidad de terreno recibido por las permutas versus las familias
que han recibido una cantidad de terreno considerablemente mayor o las
familias que no han permutado sus tierras.
2)En
las entrevistas realizadas a las familias Pewenche de ”El Huachi”, se les
realizaron preguntas referidas a la cantidad de hectáreas prometidas
por ENDESA y su relación con la entrega efectiva de éstas.
Esto debido a que la modalidad de negociación de la empresa fue
negociar con cada familia, específicamente con cada propietario
de los predios afectados, de manera independiente y aislada[4].
Así, los resultados arrojaron una diversidad de situaciones donde
las expectativas de muchos propietarios respecto a lo que verbalmente se
les había prometido, resultaron bastante diferentes a lo que efectivamente
recibieron[5].
Además debe considerarse que la gran mayoría de los habitantes
de las comunidades directamente afectadas tienen un escaso nivel de instrucción
(menos de 4 años) (35,9%) y un alto nivel de analfabetismo(33,3%)[6],
porcentaje que se ve acentuado en la población adulta y adulta mayor;
lo que les impide realizar lecturas fluidas y comprensivas de textos y
documentos tales como los que se utilizaron para formalizar las permutas,
mas aún si se considera que el lenguaje en que estos están
redactados es culturalmente ajeno al que utilizan las familias Pewenche
del Alto Bio-Bío. De ésta manera, muchas de las promesas
de permuta y de las garantías que ofreció ENDESA a numerosos
afectados, fueron hechas verbalmente con contenidos bastante diferentes
a los redactados en las promesas de permuta y en las permutas mismas, no
pudiendo los Pewenche constatar esto al momento de firmar las permutas.
3)Otro
punto realmente significativo para las familias relocalizadas, resulta
en el estado deplorable en que se encuentran las condiciones de regadío
para muchos relocalizados; debido a que los canales resultan estar en pésimo
estado (constantemente se corta el flujo de agua generándose estancamientos,
los cuales son sanitariamente peligrosos para la salud). La totalidad de
las familias entrevistadas señalan que se les habría prometido
arreglar los canales, incluso ENDESA menciona su compromiso de arreglar
éstos en su EIA: “Se contempla la construcción de caminos
interiores(…)y el mejoramiento del sistema de riego del predio”[7];
sin embargo, hasta la fecha esto aún no se cumple. A esto debe agregarse
la escasez de recursos hídricos del sector, comparado con los antiguos
predios de los afectados; ya que actualmente se encuentran bastante alejados
del río y de la cordillera, lo que se traduce en una escasez de
vertientes naturales y, debido a las condiciones de riego ya mencionadas,
en una carencia de recursos hídricos necesarios y suficientes para
poder mantener sus cultivos; no obstante, a simple vista las siembras parecen
bastante buenas (en especial el trigo), pero hay que recordar que afortunadamente
el 2000 fue un año de abundantes precipitaciones, por lo tanto cabe
preguntarse ¿qué sucederá con su agricultura en años
de sequía si persisten las actuales condiciones de regadío?
4)Respecto
a la afirmación sobre la irregularidad de la tasación de
los terrenos, cabe señalar de que ésta sólo se basa
en sospechas que hasta la fecha no hemos investigado mayormente. Sin embargo,
se mencionarán los puntos que despiertan la sospecha de que la tasación
no ha sido del todo correcta.Si
bien la tasación fue dividida en: valor de terrenos, mejoras y bosques,
el monto final arroja resultados bastante raros; por ejemplo “...El
terreno afectado promedio asciende a $1,2 millones. Por su parte, la tasación
de las mejoras alcanzó a casi $1,7 millones, lo que comprende cercos,
vivienda y otras construcciones. La tasación promedio de bosques
ascendió a sólo $43 mil encontrándose un valor superior
en el caso de la comunidad de Quepuca-Ralco.”[8]
Esto resulta bastante sospechoso, debido a que casi la totalidad de los
terrenos afectados por el proyecto gozan de árboles nativos renovales,
siendo el roble, el raulí y el coigüe las especies más
abundantes, habiendo en algunos de los terrenos afectados gran cantidad
de éstos; cabe recordar que la madera de éstos tiene un valor
significativamente más alto que el habitual metro ruma de pino o
eucalipto. Sin embargo el EIA señala que sólo 9 de 98 predios
afectados arrojan valores de tasación de los bosques superior o
igual a $200.000.Finalmente en cuanto
al valor tasado de la tierra se aprecia de que las “mejoras” poseen mayor
valor monetario que el terreno en sí, lo que resulta bastante dudoso
considerando que la mayoría de los terrenos disponían de
vertientes y poseían una productividad bastante buena según
la mayoría de los Pewenche entrevistados; además, las “mejoras”
que poseían, en su mayoría eran más bien modestas[9].
Por éstas razones se sospecha de que las tasaciones efectuadas devalúan
los bienes naturales que poseían los habitantes de sus antiguos
predios en contraste con la tasación realizada a los predios de
“El Huachi” y el Barco.
5)Los
argumentos respecto a éste punto se basan en documentos clasificados
provenientes del Ministerio de Agricultura, Secretaría Regional
Ministerial Región del Bio-Bío. Los cuales señalan
explícitamente que la totalidad de los predios asignados a la totalidad
de las familias relocalizadas, son insuficientes para conformar una unidad
familiar sustentable. Citando el documento: ”…si en este complejo se
pretende localizar a 35 familias, en promedio cada una de ellas, en el
mejor de los casos (considerando que el 54% de la superficie del predio
““El Huachi”” es de riego), dispondría de 6,05 HRB[10].
Sin embargo, se sabe que para que una unidad familiar campesina pueda
sustentarse y progresar necesita como mínimo 12HRB. Lo expresado
precedentemente está indicando que las familias a relocalizar en
este complejo predial, no tendrían sustentabilidad en el largo plazo,
por cuanto se estaría entregando en promedio a cada una de ellas
una dotación de tierra equivalente a menos del 50% de sus necesidades”(….)
”En Consecuencia, con esta forma de asignación, el 100% de las familias
no dispondría de la cantidad de tierra suficiente como para permitirle
progresar en el contexto de un sistema de producción silvoagropecuario.”[11]Estas
conclusiones resultan enormemente contradictorias con las afirmaciones
de ENDESA en su EIA donde señala: “…se escogió el fundo
“El Huachi”, el cual presenta características que permiten el
desarrollo de una agricultura, ya no de subsistencia, sino orientada a
un aprovechamiento comercial”. Y posteriormente agrega como parte
de sus objetivos del Programa de Acondicionamiento de Predios receptores:
”…El programa consiste en acondicionar los predios receptores de familias
relocalizadas, de acuerdo con los requerimientos para
establecer una explotación racional y sustentable de los mismos
de modo de permitir una mejor calidad de vida de los relocalizados…”[12].
De ésta manera, con los antecedentes manejados, se puede decir claramente
que las afirmaciones de ENDESA respecto a la calidad de los predios receptores
son arbitrarias, falsas y con consecuencias gravemente peligrosas para
las familias Pewenche que esperan generar insumos a través de una
agricultura comercial.Agrega el
informe del ministerio más adelante: “...para generar un ingreso
de unos $90.000 mensuales, estimativamente cada familia debería
tener el equivalente a 20 vacas adultas (unidades animales UA). Ante esta
proposición ENDESA no se pronunció y sólo indicó
que no era posible deducir la base de cálculo para sustentar dicha
propuesta. Se considera que con una unidad predial de 12 HRB y una carga
animal de unas 20 UA por familia es posible alcanzar este ingreso mensual”[13]La
gravedad de estos hechos han sido ocultados por ENDESA y el gobierno, clasificando
estos documentos del Min. de Agricultura para que no interfieran en los
propósitos de la empresa de construir la represa.
6)En
las entrevistas realizadas a los relocalizados, se aplicó una herramienta
de medición del grado de conformidad de los entrevistados respecto
a diversos puntos referentes a los resultados de las acciones de la empresa
para con ellos en sus nuevos territorios. Para esto se distinguieron tres
opciones: conforme ©, medianamente conforme (M) y disconforme (D).Ninguno
de los entrevistados (que principalmente eran familias provenientes de
Ralco Lepoy) señaló estar conforme con las tierras que se
les entregaron. La mayoría señaló estar disconforme
y muy pocos declararon encontrarse medianamente conforme. Esto debido principalmente
a las razones expuestas en los tres primeros puntos antes mencionados.
A esto se le agregan otras promesas hechas verbalmente por ENDESA respecto
a la habilitación de los predios, los cuales no se cumplieron o
se ejecutaron incompletamente ( por ejemplo la mayoría de las familias
se quejó por la abundancia de zarzamora que la empresa ofreció
limpiar y que no lo hizo; y de la mala calidad de los cercos).
VIVIENDA
Y SERVICIOS BÁSICOS:
Respecto
a las viviendas y servicios básicos hay que mencionar que las viviendas
son iguales para todos, por lo tanto presentan los mismos atributos y deficiencias
en todos los casos.Respecto a ellas
se observó:
1)Casa
habitación amplia, pero de material débil (tablas de pino
y techo de zinc) por lo que se presentan en invierno algunas deficiencias.
2)Fogón
de deficiente uso (incluso a veces inutilizado) y por lo tanto culturalmente
impertinente.
3)Una
grave y terrible escasez de agua potable.
4)Una
electrificación momentáneamente gratuita, sin embargo, se
espera la pronta exigencia del pago por ésta; exigencia que en ningún
momento fue señalada en los procesos de negociación y permutas.
5)Nivel
de conformidad medio y bajo respecto a la vivienda y los servicios de ésta.
A
continuación se detallará cada observación:
1)Si
bien las viviendas otorgadas a los Pewenche son bastante amplias en comparación
con sus antiguas viviendas, éstas (según lo señalado
por gran cantidad de entrevistad@s
) sufren serias deficiencias en el período invernal. Algunas de
éstas van desde una mala aislación del techo (goteras) o
una mala permeabilidad de las paredes (exesiva humedad de las paredes,
lo que se traduce en hongos), hasta serias deficiencias en las terminaciones[14].
Sin embargo, de acuerdo al EIA, ENDESA se preocupó expresamente
de la aislación de las viviendas, debido a peticiones de CONAMA
y el MINVU. Además se señala en otro capítulo que
la vivienda fue elegida con la participación de los “dirigentes
Pehuenche” y que una vez construida el piloto se modificó de acuerdo
a sugerencias realizadas por éstos mismos[15].
Por lo tanto ¿No revisaron bien los Pewenche los detalles de sus
propias viviendas? ¿Realmente participaron activamente en la elección
y construcción de éstas? ¿O será que no todas
las viviendas han sido igualmente construidas y terminadas? Preguntas que
por ahora quedan abiertas a investigación para con datos que pueda
aportar ENDESA y las familias relocalizadas.
2)En
su EIA, ENDESA señala que a expresa petición de los dirigentes
que participaron en la decisión para la construcción de las
casas, se decidió incorporar “...un fogón separado al
estilo pehuenche...”[16].
Sin embargo en terreno nos hemos percatado de que dicho fogón está
hecho con madera de pino y techo de zinc en contraste con los antiguos
fogones hechos de madera nativa con una construcción tipo canoa.
La mayoría de los entrevistados señala encontrarse disconforme
con su nuevo fogón; “humea mucho” dicen.“Es
elegantón pero inútil”[17]
señaló otro entrevistado, el cual incluso se construyó
aparte su propio fogón con madera de su antiguo terreno. Por tanto,
según la opinión de la mayoría de los entrevistados,
el fogón es incómodo debido a su estructura y, por tanto
prefieren los que usaban en sus anteriores comunidades; por ende, se afirma
que la estructura de los fogones es inadecuada (a simple vista se ven notorias
diferencias con los tradicionales fogones Pewenche) y por tanto es culturalmente
inapropiado (cuesta pensar que los propios Pewenche hayan decidido o aceptado
participar en la construcción de fogones tan distintos a los que
comúnmente usan).
3)Sin
duda este punto es uno de los más terribles y urgentes a solucionar
para los Pewenche. Según la totalidad de los entrevistados, uno
de los problemas más graves que tienen las familias relocalizadas
actualmente, es el problema del agua[18].ENDESA
por su parte señala en su EIA que: “...El Plan de Relocalización
en “El Huachi” presenta posibilidades(...), que en definitiva van a
significar una mejor calidad de vida”[19]
Sin embargo en “El Huachi” se corta periódicamente el suministro
de agua, llegando a veces a estar 3, 4 o hasta 5 días sin agua
potable!, teniendo que recurrir a las aguas del canal para poder
satisfacer su sed, lo cual trae serios riesgos sanitarios para la salud,
debido a que las aguas del canal no son aptas para beber. Por lo cual resulta
inconcebible e irrisorio hablar de una mejor calidad de vida si ni siquiera
se puede disponer del líquido elemento vital para cualquier forma
de vida. Por otra parte, la totalidad de los entrevistados señaló
que en sus antiguos predios jamás les faltó el agua debido
a la abundancia de vertientes naturales, de las cuales “El Huachi” adolece.
Otro punto importante es mencionar que al cortarse el suministro de agua
se corta también el servicio de desagüe del baño, quedando
las deposiciones estancadas en la superficie de éste durante todo
el período que dura el corte. Hasta la fecha no se ha mejorado la
situación, pese a los alegatos de las familias en los más
diversos modos y tonos. Citando el EIA de ENDESA: “...El Programa de
Asistencia de Continuidad tiene por objetivo(...)resolver los eventuales
problemas sociales que se presenten durante el primer período después
de la relocalización...”[20]
. Sin embargo, este grave problema no ha sido resuelto durante todo el
transcurso del año pasado y hasta la fecha se mantiene igual, lo
cual resulta totalmente contradictorio con los objetivos planteados por
la empresa, de (aparentemente)querer lograr una “mejor” “calidad de vida”
de los relocalizados y de acuerdo también a las directrices acordadas
por el Banco Mundial para los reasentamientos, que ENDESA dice conocer
y pretender poner en práctica a través de sus planes pertinentes
señalados en su EIA aprobado por CONAMA.
4)Otro
punto importante es el que dice relación con los “servicios” de
electrificación que ENDESA se comprometió a realizar en “El
Huachi”. Donde, según la totalidad de los entrevistados, inicialmente
se les prometió 10 años de luz gratis, los que más
tarde, al asumir los españoles el control de la transnacional se
redujeron a 3 y posteriormente, una vez relocalizados, se les comunicó
que a partir del 2001 debían comenzar a pagar por este “servicio”[21].Cabe
recordar que la mayoría de las familias Pewenche del Alto Bio-Bío,
hacia menos de 5 años atrás, no percibía ingresos
en su gran mayoría (75,9%) y que casi la totalidad de las familias
estabanpor debajo de la línea
de la pobreza[22].
En la actualidad esta situación no ha cambiado demasiado, y si bien
los trabajos temporales ofrecidos por ENDESA generan algunos ingresos ,
al momento de visitar el fundo, prácticamente la totalidad de los
entrevistados se encontraba cesante. Por tanto la perspectiva de pagar
a futuro por este bien, les resulta bastante desagradable y comprometedor
con su tradicional sistema cultural-económico de subsistencia. Lamentablemente
las promesas de ENDESA respecto a este punto, nunca fueron formalizadas
por escrito, por lo que nos queda como antecedente sólo lo declarado
por la totalidad de los entrevistados.
5)Debido
a las situaciones mencionadas en los puntos anteriores, el grado de conformidad
manifestado por la totalidad de los entrevistados respecto a la vivienda
y sus servicios básicos es media- baja. Siendo en los puntos de
los servicios de electricidad y agua donde se registró un 100% de
disconformidad (D). Por otra parte varios entrevistados señalaron
que se les había prometidoalgunas
mejoras en la infraestructura como pintar la casa o incluso construirles
otra, pero finalmente nada de esto habría ocurrido[23].
SALUD
Y EDUCACIÓN:
En
lo que respecta a los servicios básicos de salud y “educación”
podemos decir:
1)Las
familias relocalizadas al momento de ser entrevistadas aún no disponían
de un servicio de atención primaria.
2)Existen
dificultades serias de transporte en casos de emergencia médica.
3)Actualmente
no cuentan con rondas médicas.
4)No
poseen atención hospitalaria en el sector.
5)Carecen
de un sistema de salud preventiva.
6)El
sistema de transporte ofrecido para que los niños vayan a la escuela
básica es insuficiente, precario y peligroso.
7)Carecen
de recursos económicos para poder realizar la enseñanza media
y de facilidades de locomoción.
8)Insuficiencia
de becas ofrecidas para la educación superior, debido a que éstas
llegan cuando ya ha vencido el plazo de inscripción.
9)Carencia
absoluta de un sistema educacional adecuado a su cultura y lengua.
10)Nivel
de conformidad bajo.
A
continuación se profundizará en cada afirmación.
1)La
totalidad de los entrevistados señaló que no poseían
aún un servicio de posta en su nuevo sector; sin embargo mencionaron
que se les había dicho que próximamente estaría lista
una posta rural en el sector de los Junquillos; la cual se ubica a más
de 3 Km. del predio; por lo tanto en el momento de las entrevistas carecían
del servicio básico de atención primaria o posta, señalando
que debían viajar a Sta. Bárbara cada vez que alguien se
enfermaba o sufría algún accidente.
2)La
situación del transporte y movilidad del predio para poder acceder
a los servicios de salud y educación es bastante deficiente. Debido
a la distancia en que se encuentra el fundo “El Huachi” del camino principal
(8 Km.), donde no hay un transporte público que lleve hasta éste;
y desde éste hasta la posta de Junquillos (que aún no está
habilitada) se suman otros 3 Km. ; o hasta Sta. Bárbara (que es
donde actualmente concurren las familias de “El Huachi”en caso de necesitar
atención médica) hay 15 Km. desde el camino principal; y
teniendo en cuenta que a Sta. Bárbara hay transporte sólo
4 veces al día; se observa que en caso de cualquier emergencia grave,
se hace muy difícil pensar en la efectividad de una intervención
médica o incluso de primeros auxilios efectiva y oportuna; a esto
debe sumársele que en el momento de realizar la entrevista la totalidad
de los jefes de hogar se encontraban cesantes y por tanto con una escasa
disponibilidad de dinero para subsistir, por lo que para la mayoría
una enfermedad significa muchas veces un sacrificio económico difícil
de realizar.
3)Las
familias Pewenche relocalizadas en “El Huachi”, al no contar todavía
con la habilitación de una posta o atención primaria, carecen
también de rondas médicas, las cuales se realizaban periódicamente
(incluso en la actualidad) en todas las comunidades del Alto Bio-Bío
desde antes de iniciarse el proyecto Ralco, con el fin de prevenir y atender
cualquier consulta de carácter médico. Citando el EIA de
ENDESA: “...La gran mayoría de las familias visitadas se mostraron
interesadas en mantener o en lo posible mejorar su nivel de acceso a
los servicios sociales básicos. La mayor necesidad se reflejó
en tener un acceso expedito a los servicios de educación, salud
primaria y transporte público...” Y agrega: “...el plan
de relocalización prevé resolver plenamente
el acceso a salud y educación de cada una de las familias relocalizadas...”[24]No
obstante las familias relocalizadas actualmente carecen de cualquier tipo
de atención médica o de facilidades para acceder a éstas,
en contraste con su anterior situación, donde al menos poseían
una atención mínima y periódica a través de
las rondas médicas o de las postas de Palmucho yChenqueco.
4)El
Hospital más cercano al fundo es el de Sta. Bárbara, el cual
se encuentra a 15 Km. del camino principal, y con las condiciones de transporte
antes mencionadas. Por lo cual los entrevistados afirman que no sienten
poseer un servicio hospitalario adecuado.
5)La
totalidad de los entrevistados señaló también la carencia
de cualquier sistemade salud preventivo,
salvo las “meicas” que funcionan de manera independiente como es tradición
en cada comunidad.
6)La
escuela básica más cercana y de mayor concurrencia por los
niños de “El Huachi”, se ubica en el sector Junquillos (lugar que
queda a 3 Km. del camino principal). Hay un sistema de locomoción
para llevar a los niños a su destino, pero este consiste, de acuerdo
con lo declarado por los entrevistados, en una camioneta donde la mayoría
de los niños van sentados en la parte de carga de dicho automóvil,
exponiéndose al frío o la lluvia, primeramente, o incluso
a un grave accidente, debido a que las partes de carga de las camionetas
están diseñadas para carga no humana. Por otra parte este
sistema de locomoción es insuficiente para transportar a la totalidad
de los niños, por lo que el resto de los estudiantes debe movilizarse
muchas veces por su propia cuenta.
7)En
el sector del Alto Bio-Bío no hay liceos de enseñanza media
ni técnica, por lo que sus habitantes que deseen continuar sus estudios
pueden hacerlo en Sta. Bárbara que es el lugar más cercano.
En este sentido el fundo “El Huachi” presenta condiciones más favorables
para realizar este viaje, debido a que se encuentra considerablemente más
cerca (15 Km. desde el camino principal); sin embargo, hasta el momento
el porcentaje de jóvenes que están cursando su enseñanza
media es estimativamente bajo[25].
Debido a que Sta. Bárbara no cuenta con enseñanza media-
internado, un viaje diario a dicha comuna significa un gasto (sin contar
con los útiles escolares y el uniforme) que muchas familias actualmente
no pueden cubrir.
8)La
totalidad de las familias señalaron que hasta el momento no han
sido beneficiadas con ningún tipo de becas para poder cursar la
enseñanza media o superior, agregando que cuando han llegado los
formularios de éstas de parte de la CONADI, han llegado incluso
con más de una semana de atraso[26],
inclusive estando actualmente una sede de CONADI en el pueblo de Ralco,
esto revela la precariedad del proceder de ésta institución
para con las circunstancias concurridas a raíz de la realización
del proyecto hidroeléctrico de la transnacional.
9)Importantes
es señalar que ningún establecimiento educacional propuesto
por ENDESA para la futura educación de las familias relocalizadas
posee siquiera un sólo profesor que hable Chedungún; la educación
que se imparte es básicamente el mismo que para toda la nación
no mapuche, considerándose que según el Artículo 32
de la Ley Indígena “...La Corporación, en las áreas
de alta densidad indígena y en coordinación con los servicios
u organismos del Estado que corresponda, desarrollará un sistema
de educación intercultural bilingüe a fin de preparar
a los educandos indígenas para desenvolverse en forma adecuada tanto
en su sociedad de origen como en la sociedad global. Al efecto podrá
financiar o convenir, con los Gobiernos regionales, Municipalidades u organismos
privados, programas permanentes o experimentales.” Esta situación
no es la del Alto Bio-Bío donde nadie: ni el gobierno, ni la CONADI,
ni ENDESA, ni otros organismos han aportado aún con recursos (que
muchas veces tienen de sobra para otros asuntos) para preparar la formación
de docentes que tengan la capacidad de aplicar dicho programa en la zona.
10)Debido
a todo lo señalado anteriormente, las entrevistas arrojaron en la
totalidad de los entrevistados un grado de conformidad bajo (D) respecto
a estos servicios sociales. Si bien ENDESA señala en su EIA: “...el
Plan de Relocalización prevé resolver plenamente el acceso
a salud y educación de cada una de las familias relocalizadas.”[27]
No concreta sus “filantrópicos” fines, debido a que la actual situación
de los relocalizados (sobre todo en el área de servicios de salud)
es peor que la que tenían en sus antiguos predios y comunidades,
donde al menos poseían el mínimo de cercanía de postas
en cada una de las comunidades, rondas médicas periódicas
e internados que hacían que el acceso de los Pewenche a los servicios
sociales básicos fuese mejor que en la actualidad.
UN
ENFOQUE AL PROBLEMA CULTURAL:
En
el contexto de un contacto entre dos culturas diferentes, se origina un
intercambio de informaciones y códigos que se sitúan en el
espacio de las relaciones de poder, las que históricamente se hacen
desiguales al situarse ambas culturas dentro de una estructura institucional,
jurídica, política y económica que se instaura sobre
y con ellas en la forma de Estado-Nación[28].
Esta idea-noción de Estado-Nación ha sido creada en un contexto
cultural determinado, y por tanto, ha sido generada por una cultura determinada
y con fines determinados.Al respecto,
Luis Vitale menciona: “…el concepto de Estado-Nación acuñado
en Europa y transplantado mecánicamente a Latinoamérica que,
tanto allá como acá, ha significado discriminación
a las sociedades pre-existentes al Estado.”[29]
Al mismo tiempo esta estructura institucional del Estado-Nación,
se hace también generadora y sostenedora de cultura.
Entiéndase
por cultura: ” …Nombre general y colectivo para los aspectos de la sociedad
humana simbólicos y aprendidos que no son aspectos biológicos,
incluyendo lenguaje, costumbres y convenciones por los cuales la conducta
humana puede ser distinguida de otros primates o de otras agrupaciones
humanas (…) total conjunto de creencias, costumbres o modos de vida de
grupos particulares…”[30]
Por
tanto, volviendo a la reflexión inicial, se habla primeramente de
una cultura generadora de este Estado-Nación. En Chile, a lo largo
de su historia la clase militar por medio de intervenciones armadas
ha quebrado coyunturas históricas dentro de la sociedad civil,
e impuesto otras, para que la clase política civil de turno
instaure un nuevo marco legislativo (Constitución) que le asegure
la mantención del poder político y de la estrategia económica
tradicional (capitalista, liberal y exportadora de materias primas principalmente).
Este marco legislativo (protegido por la clase militar) ha reflejado históricamente
las ideologías de estos “sectores sociales” o “clases” dominantes;
los que a través de los medios de comunicación y otros organismos
de Estado, implantan un “discurso legitimador” de dicha ideología,
el que es absorbido por la sociedad civil (de distintas maneras), generándose
históricamente una denominada “cultura cívica” la que a través
de su actuar manifiesta su legitimación o no respecto al sistema
político-económico impuesto. Estos sistemas en Chile se han
caracterizado sistemáticamente por excluir a la sociedad civil
de una participación directa en la construcción (Constituciones)
y desarrollo (tomas de desiciones públicas) de éstos sistemas,
y por tanto, de ejercer una verdadera “soberanía”[31].
Finalmente , la sociedad civil termina muchas veces a la larga legitimando
una falsa soberanía , identificándose con un sistema de vida
(cultura) que no ha elegido libremente, y que refuerza (legitima) el sistema
impuesto. Así, esta cultura pasa de ser producida a ser también
productora del sistema cultural de vida impuesto. A éste sistema
cultural de vida fraguado por un Estado-Nación Pretoriano[32],
y a las conductas de la sociedad civil que sirven para legitimar
este, les llamaré “cultura-Estado.” Cultura-Estado que navegó
desde Europa con los Españoles y que posteriormente crece y se acomoda
para la posterior fase reproductiva, la constitución del Estado-Nación
criollo-chileno. Sin embargo, la cultura-Estado desde su llegada sufrió
el contacto con otras formas culturales, las culturas indígenas.
Pero ¿cómo ha sido el contacto entre estas culturas?
En
el actual Estado-Nación, aún existen culturas indígenas
u originarias, si bien en el pasado hubo mayor diversidad de éstas,
con el tiempo y producto del contacto y de las relaciones con la cultura-Estado
(española y posteriormente criolla) las culturas indígenas
se fueron extinguiendo y sólo han sobrevivido las actualmente denominadas
(por la cultura-Estado) “minorías étnicas” (Mapuche, Aimara,
Rapa Nui, Atacameños, Quechuas, Collas, Kawashkar y Yámana).
No obstante, éstas han sufrido grandes cambios culturales, debido
también a las relaciones con la cultura–Estado. Éstas, se
han caracterizado por ser relaciones de poder de carácter vertical,
en la medida en que ambas culturas están insertas dentro de un Estado-Nación
y, donde como he señalado, la cultura-Estado es productora y producto
de éste. De esta manera, es la cultura-Estado la que impone el contexto
de la relación; impone normas y sanciones(Constituciones del Estado),
de acuerdo a su propia concepción cultural. Esta es una situación
de franca agresión para las cultura originarias; agresión
que ha variado desde la propia agresión física (practicada
desde los españoles hasta la actualidad), hasta la agresión
institucional (con las instituciones del Estado-Nación), donde todos
los contextos de agresión e interacción entre culturas diferentes,
son culturalmente normados y sancionados por la óptica de la cultura–Estado,
normas y sanciones que se hacen ajenos para las culturas originarias que
no han participado en la construcción directa de éstas. Interacciones
impuestas que además determinan (cambian) numerosos aspectos culturales;
por tanto, al ser impuestas estas interacciones, los cambios en las culturas
originarias también son impuestos. A esta situación la he
definido como “violentación cultural”. Así,
la cultura-Estado impone contextos de interacción, situándose
en la parte superior de las verticales relaciones de poder y de conflicto;
conflicto que ha estado marcado desde el principio por el dominio de los
territorios (dominios culturalmente distintos) y que dado el carácter
(político-económico) culturalmente expansivo y globalizador
de la cultura-Estado, y en el contexto institucionalmente violento y homogenizador
del Estado-Naciónhacen que
en la actualidad las relaciones entre la cultura Mapuche y la cultura-Estado
se definan por algunos intelectuales como insertas en el marco del conflicto
entre la modernidad y la tradición. Al respecto Julio Pinto nos
dice: “…Las presiones de la sociedad chilena (cultura-Estado)
siguen haciéndose sentir con fuerza sobre las comunidades indígenas
(“violentación cultural”). En el norte, las compañías
mineras están en conflicto con los Aymara por el agua. En el sur,
las empresas forestales e hidroeléctricas disputan o tratan de llegar
a una negociación con los mapuche por sus tierras. Algunas de estas
disputas han alcanzado especial notoriedad, siendo Alto Pangue y Ralco
quizá los ejemplos más destacados. El Alto Bio Bío
simboliza una nueva faceta del secular conflicto entre tradición
y modernidad, entre intereses étnicos y nacionales (o entre
intereses culturales)”[33].
Quizás
sea pertinente hacer un breve resumen (muy simplista, pero no por eso está
de más) sobre aspectos básicos de la cultura Mapuche-Pewenche.Primeramente,
se debe mencionar que la cultura Mapuche en general, basa su identidad
y los fundamentos más primordiales de su cultura, en la relación
con su entorno ambiental (la Tierra, el Cielo, los elementos, etc.).El
antropólogo Roberto Morales hace la distinción: “...encontramos
un elemento clave de identidad grupal vinculada al entorno medioambiental
(…) son destacables la continuidad y fortalecimiento de los aspectos a
que nos remiten las relaciones entre cultura y entorno ambiental...”[34]·La
Ley Indígena del Estado-Nación, incluso generaliza más
aún esta distinción:“...El
Estado reconoce que los indígenas de Chile son los descendientes
de las agrupaciones humanas que existieron en el territorio nacional desde
tiempos precolombinos, que conservan manifestaciones étnicas y culturales
propias siendo para ellos la tierra el fundamento principal de su existencia
y cultura.”[35]Vemos
que incluso la cultura-Estado reconoce que las culturas indígenas
(incluidas la Mapuche-Pewenche) se ligan enormemente al entorno y los cambios
que en este se originan. De ahí que los distintos pueblos de la
etnia Mapuche se diferencian territorialmente y por ende, también
culturalmente (Lafkenche, Huilliche, Huenteche, Nagche, Pewenche).La
cultura Mapuche (Gente de la Tierra) en general, tiene varios e importantes
aspectos que unen a todos estos “grupos culturales”; sin embargo, este
no es el tema de la investigación y por lo tanto ahondar en ellos
nos llevaría bastante tiempo y trabajo suficientes como para constituir
otra materia de investigación de por si. Mencionamos sí,
que se autodenominan todos ellos como parte del Pueblo o Nación
Mapuche.
La
tierra para el Mapuche Pewenche es sagrada en principio, esto es base y
fundamento en su cultura, “…Cuando explican su existencia lo hacen a
través de su vínculo con la tierra, como una raíz
– Porque Cha Chao (el Padre Creador) nos dejó aquí- , según
lo manifiestan en idioma mapuche”[36]. La
Tierra está poblada de espíritus entre los cuales se encuentran
algunos de sus antepasados:
“…Tú
Gran Espíritu de la fecundidad universal
Sostenedor
del cielo y de la tierra
Multiplicaste
los animales y los vegetales
Creaste
al Hombre y la Mujer
Que
pueble la Tierra Prometida (dijiste)
Que
filosofe, que solemnice
Que
hable, que sea siempre portavoz
Así
será Gran Espíritu poderoso. (…)
Cuatro
cuatro subidas tiene este antiguo cerro donde todo
crece,
donde nació la identidad de nuestra gente, donde los
antepasados
oraban con sus Lonkos de linaje, donde siem-
pre
debería efectuarse la rogativa preparada por los sabios...”[37]
La
cultura Mapuche-Pewenche es rica en su universo de significados y su cosmovisión,
los cuales se mezclan con la geografía del entorno y en sus actividades
y relaciones cotidianas con éste.La
cultura Pewenche se basa en esta contínua simbiosis entre el entorno
ambiental yrasgos socioculturales.
Es por esto que su cotidianidad se ve llena de aspectos simbólicos,
debido a las significaciones que dan de su entorno y lo que en él
sucede.
En
la actualidad, nuevas interacciones han sido impuestas a la cultura Mapuche.
Se les impone jugar hokey sobre hielo a quienes siempre han jugado “Palín”
sobre césped o tierra. Sobre esta imposición, son muchos
los que inocente o impotentemente aceptan el juego, sin reparar que juegan
contra un equipo experto en hokey (cultura-Estado) que además tiene
a los árbitros totalmente comprados (Estado-Nación). No obstante,
hay quienes se niegan a aceptar las condiciones impuestas y buscan que
se dispute el conflicto de otra manera; a éstos se les aplica laley
de seguridad interior del Estado, se les etiqueta de violentistas y se
les sanciona; cuando es la cultura-Estado quien ha sido violenta al imponer
y aplicar las reglas del juego ajenas para la cultura Mapuche. No obstante,
la cultura-Estado y el Estado-Nación ven potenciales amenazas hacia
su cultural sistema económico (neoliberal, exportador de materias
primas) en estas manifestaciones o incluso en la cultura aborigen misma
(que frena su crecimiento económico y cultural). Así intenta
“integrarar las periferias” y sus demandas con paternalistas acciones que
son nuevamente impuestas y normadas por la cultura-Estado, y que a la larga
sólo consiguen seguir absorbiendo el sistema cultural Mapuche, pese
a que muchas veces se declare que son acciones en “beneficio” de determinadas
comunidades, o de “preservación” o incluso (la actual moda) de “mitigación”.
Es
en este contexto, donde pretendo analizar algunas situaciones originadas
producto de la intervención de la transnacional ENDESA España
en la forma cultural de los Pewenche, a raíz del proyecto de construcción
de una represa hidroeléctrica en el río Bio-Bío. Mi
intención no es juzgar las buenas o malas intenciones de ENDESA
o del gobierno, mi interés es analizar la intervención de
éstas (como cultura-Estado) en la forma de vida (o cultura) Pewenche.
Si
bien los Pewenche del Alto Bio-Bío han vivido una constante y creciente
reducción y alteración de su territorio por el crecimiento
absorbente de la cultura-Estado (o por afuerinos, paisanos o “huincas”como
ellos les llaman) durante los últimos 100 años, estas reducciones
de su territorio no tuvieron ni el impacto ni las características
que tiene la actual situación de las familias. En donde Gobierno
y empresarios (Estado-Nación y cultura-Estado) actúan de
manera irrespetuosa e ignorante frente a los Pewenche y su cultura. Provocando
“violentación cultural” en sus consecutivas interacciones[38].
Fiel reflejo de esto es la situación que ocurre entre 1984 y 1991,
donde se lleva a cabo la parcelación y división de los títulos
de propiedad comunitaria; o sea, de la forma de propiedad que hasta ese
momento llevaban los Pewenche y que reconocía el Estado-Nación
; para cambiarla por títulos de dominio individuales. Este proceso
estuvo marcado por diversas manipulaciones hacia los comuneros de parte
de organismos del gobierno (cultura-Estado) los cuales, utilizaron argumentos
como la posibilidad de acceder a mayores “beneficios”con esta nueva forma
de administración de sus territorios, lo que provocó serias
disputas internas y conflictos por la mensura y cantidad de tierras que
se les asignaría a cada familia[39].Esta
“violentación cultural”generó un fuerte debilitamiento de
la autoridad tradicional (Caciques y Lonkos) los que hasta ese momento
eran los encargados de repartir los terrenos que habían entre las
familias. Así , con esta acción, la forma cultural de distribución
de la propiedad de los Pewenche, pasa de ser administrada por ellos mismos,
a ser redistribuida por la cultura-Estado.
La
posterior instalación de la transnacional ENDESA en tierra Pewenche,
provoca una serie de situaciones que clasificaré de la siguiente
manera:
1)Destrucción
y alteración del ambiente
2)División
de las comunidades directamente afectadas
3)Manipulación
del sistema económico productivo
4)Precarización
de la vida
5)Medidas
de ¿“mitigación”?
Cada
una de ellas serán analizadas desde la perspectiva teórica
señalada, siendo mi hipótesis que las intervenciones en cada
uno de éstos puntos que hace la “cultura-Estado”, provocan “violentación
cultural” la gran mayoría de las veces.
1)Destrucción
y alteración del ambiente:
La
construcción de enormes murallas de cemento sobre el cauce del río
Bio-Bío,la inundación
de sus tierras ancestrales donde se encuentran cementerios y otros sitios
sagrados, la tala masiva de árboles, las tronaduras en sus cerros
y tierra, en fin, la destrucción de gran parte de su ambiente y
territorio, provoca en los Pewenche diversas reacciones para con la misma
situación. Reacciones que van desde la aceptación amparada
en el olvido de su “Pensamiento Antiguo”[40],
hasta la lucha por sus Derechos Humanos e históricos, amparada por
la memoria cultural de su cosmovisión y “Pensamiento Antiguo”.
Sin
embargo, desde el punto de vista de la “cultura-Estado” esta destrucción
parece perfectamente normal, o incluso, hasta “necesaria para no frenar
el progreso económico”; todo vale si se tiene la venia del Estado-Nación.
Mientras los mínimos requerimientos de sus instituciones burocráticas
son satisfechos, el peso de la maquinaria transnacional reduce a añicos
la ancestral historia de un pueblo y una cultura.
La
“cultura- Estado”, por su parte, parece no comprender ni saber del precio
cultural que pagan los Pewenche con la alteración y destrucción
de su ambiente. Parece desconocer el universo simbólico de la “gente
del Pewén” y la importancia de los elementos de su ambiente. Por
ejemplo, parecen desconocer la existencia de “Punalka” el espíritu
de las Aguas: “…También el agua ocupa un lugar importante en
su actual visión del mundo, como es la referencia al espíritu
de las aguas “Punalka”. Ahora bien, las aguas corrientes de un río
expresan aspectos benéficos y positivos para las personas, no así
cuando las aguas están estancadas o detenidas, ya que a estas últimas
se las relaciona con influencias negativas”(…) “Lo que se dice acerca del
espíritu del río Bio Bío, es que salió de su
morada (en el nacimiento del río Icalma) para ir al mar a retomar
fuerzas, lo que mantuvo la esperanza de muchas personas. Hoy en día,
eso se vé reforzado con lo que sucedió en un encuentro grupal
en el que participaron personas de las comunidades y de fuera de ellas,
realizado el 12 de Octubre de 1996. En tal situación, una joven
mapuche proveniente de familias de más al sur, vivió un trance,
lo que fue culturalmente interpretado como el contacto de ella con el espíritu
de una machi antigua, que la indicó para hacerse “machi”(cuando
en las comunidades pewenche la “machi” se fue para Argentina hace varios
años). Todo esto permite decir a los Pewenche que volvvió
el espíritu del Bio Bío, “Punalka ya está con nosotros”,
y algunos fundamentan en eso su postura de no salir de sus tierras…”[41]La
cultura-Estado no asocia que el territorio Pewenche es sagrado, en especial
su río (el cual ya desviaron de su cause milenario para poder levantar
su muralla de cemento) que surca prácticamente la totalidad de su
territorio y que se inter-relaciona con diversos aspectos simbólicos
de la cosmovisión Pewenche, como son por ejemplo los volcanes: “…Uno
de sus dirigentes, quien establece la relación con los proyectos
de construcción de hidroeléctricas en territorio pewenche,
entrega argumentos para sostener su posición, basado en la idea
de que esas transformaciones al entorno son contrarias a la ley del espíritu
del Volcán, y en último término, contrarias a las
leyes del espíritu creador y dueño de todas las cosas, “Genechén”.
“[42]A
esto debe agregarse que muchas tierras que serán supuestamente inundadas
corresponden a sitios especialmente sagrados (cementerios del siglo antepasado
por ejemplo) sin mencionar que para la gente mas antigua y que aún
se resiste a permutar con la transnacional existen en cada uno de sus terrenos
lugares de especial significado; para ejemplificarse
menciona el testimonio de Berta Quintremán (anciana de la comunidad
de Ralco-Lepoy) quien narra que ella misma derramó la sangre de
su padre sobre su terreno, por lo cual ella se niega rotundamente a permutar
o a permitir siquiera la inundación de parte de éste[43].
Casos como éste se extienden y reflejan la estrecha y directa relación
de los Pewenche con el ambiente, cabe mencionar que la “cultura-Estado”
no ha considerado estudios serios a éste respecto, debido (por ejemplo)
a que el EIA presenta un pobre análisis en este sentido y principalmente
evalúa el impacto ambiental en términos de costo-beneficio;
es decir, en términos culturalmente ajenos para la cultura Mapuche-Pewenche.Por
tanto, decimos que la alteración y los daños provocados al
ambiente por la transnacional, avalados por la irresponsable evaluación
de los organismos de gobierno, provocan una grave “violentación
cultural”, incluso desde la óptica de la cultura-Estado (en la Ley
indígena se señala en el art. 7º que las culturas indígenas
forman parte del patrimonio de la Nación chilena o del Estado-Nación).
2)División
de las comunidades directamente afectadas:
Como
parte de los procederes de ENDESA para la consumación de sus intereses,
se “requirió” la relocalización de las familias afectadas,
es decir, el reasentamiento de gran parte de las antiguas comunidades.
Para esto ENDESA elaboró un Plan de Relocalización donde
señala como parte de sus objetivos: “El criterio general para
la formulación de este Plan es respetar la identidad cultural
del pueblo pehuenche, potenciar la capacidad productiva de las
familias afectadas, mejorar sus condiciones de infraestructura y de acceso
a servicios básicos a fin de lograr un efectivo mejoramiento
de la calidad de vida de las personas relocalizadas.”[44]Con
respecto a la capacidad productiva y al acceso a servicios básicos,
a los que ya me referí anteriormente, resulta difícil concebir
que la “calidad de vida” de los Pewenche haya mejorado u siquiera se haya
mantenido en estos aspectos. Por otra parte el EIA menciona como objetivo
primario “respetar la cultura pehuenche”, sin embargo se procedió
a dividir las antiguas comunidades y a mezclarlas aleatoriamente y con
un criterio de distribución de terrenos bastante desigual y arbitrario.
Cabe destacar que las comunidades afectadas (Quepuca-Ralco y Ralco-Lepoy)
antiguamente conformaban la comunidad denominada Ralco desde tiempos imprecisos.
Cabe mencionar que a dicho sector no se adentraron ejércitos españoles
ni criollos sólo hasta la “pacificación de la Araucanía”
y la “campaña del desierto”. Por tanto los Pewenche de dicha comunidad
mantuvieron escaso contacto con “winkas” hasta comienzos de 1950. Las comunidades
decidieron reagruparse en 1954 de la manera que se conoció hasta
antes de la parcelación de tierras y del arribo de la transnacional
ENDESA[45]
Por
tanto ambas comunidades llevaban más de 40 años siendo vecinas
y mucho mas tiempo siendo una sola comunidad (el tiempo es impreciso pero
sin duda que es mas de un siglo). No se necesita ser un experto en cualquier
disciplina de las ciencias sociales para saber que durante semejante cantidad
de tiempo de distribución, ocupación y convivencia en sus
antiguas tierras, se crean lazos afectivos y formas de interacción
y cooperación especialmente en lo económico-productivo y
en lo religioso (este tipo de lazos son enormemente fuertes en la cultura
Mapuche[46])
de gran importancia para la constitución de la identidad de las
familias Pewenche. No obstante, ENDESA estimó que la separación
de las comunidades ( y por tanto la fragmentación del vínculo
y las relaciones histórico-sociales que habían surgido a
lo largo del tiempo) y su distribución arbitraria en lugares y contextos
(ya descritos) totalmente diferentes a los que culturalmente se habían
formado, demuestra la consecución de su objetivo primario de “respetar
la cultura” de la gente del Pewén.
Sin
embargo, la empresa puede apelar a que los Pewenche “decidieron libremente”,
debido a que “…se ha buscado la opinión de las familias afectadas
a través de distintos mecanismos de participación” Quizás
estos mecanismos de participación fueron privilegiar las negociaciones
finales “propietario por propietario”, prometer una serie de garantías
(y tierras) que no se cumplieron, o que “…más de un 75% de la
población afectada formalizaran estas cartas en las cuales se expresa
su intención y modalidad de relocalización”[47]
¿De qué manera si hay más de un 33% de analfabetismo
y otro 35% de menos de 4 años de instrucción? (De todos los
propietarios que entrevistamos sólo Laureano Ancanao sabía
leer y escribir). Por otra parte, hay que recordar que, curiosamente, son
los titulares analfabetos y más ancianos quienes recibieron proporcionalmente
menos terreno. Además, es obvio que si ENDESA y los organismos de
gobierno no hubiesen intervenido en el territorio Pewenche, las antiguas
comunidades difícilmente se habrían desintegrado. Por otra
parte, según testimonio de las familias relocalizadas, los conflictos
y divisiones internas se han agudizado, especialmente entre miembros de
distintas comunidades, debido principalmente a la envidia que suscitan
quienes proporcionalmente han recibido mayores beneficios y por disputas
de terrenos para leña (“el Redil”). Esto se evidencia, por ejemplo,
al momento de las rogativas; donde al realizarse éstas, concurren
solo algunos de los antiguos vecinos de la familia que convoca[48]
.Asi, el “respeto a la cultura pehuenche”
de ENDESA, ha provocado la separación de las antiguas comunidades
y la división y conflicto internos dentro de los nuevos territorios
3)Manipulación
del sistema económico-productivo:
Una
de las primeras consecuencias de la llegada de ENDESAa
territorio Pewenche fue el cambio paulatino y constante en la economía
de los habitantes ancestrales del Alto Bio-Bío. Históricamente,
hasta poco antes de la llegada de ENDESA al sector, la economía
Pewenche consistía básicamente en la ganadería a pequeña
escala y en una agricultura para autoconsumo[49],
dominando lo que se llama “economía de subsistencia” es decir, la
producción de bienes para autoconsumo directo; si bien la venta
de animales les generaba algún ocasional ingreso monetario y si
bien desde hace algún tiempo muchos Pewenche buscaban empleos temporales
(que les generasen un ingreso extra) fuera de las comunidades, la cantidad
de dinero y el nivel de oferta que disponían, eran bastante menores
que los que se produjeron posteriormente a la llegada de la empresa.
Hay
que recordar que la llegada de ENDESA en un principio ofreció mucho
trabajo a los Pewenche, lo que significó un mayor uso del papel
moneda en su economía (que hasta el momento, era escasamente usado)lo
que se tradujo en mayores oportunidades para la adquisición de una
serie de productos de consumo a los que antes no tenían, o tenían
muy poco acceso. A esto debe sumársele el papel de la “fundación
Pehuén” (creada por ENDESA durante la construcción de Pangue)
que facilitó y fomentó el consumo de los Pewenche (curiosamente
la fundación sólo funcionaba con las comunidades de Quepuca-Ralco
y Ralco Lepoy) mediante las llamadas “compras con descuento”, las que consistían
básicamente en la venta a menor precio de los productos que fuesen
requiriendo los comuneros mediante “presupuestos familiares” que ellos
mismos debían elaborar[50].
Este acceso a productos luego devino en el surgimiento de nuevas “necesidades”
(dentro de los que se encuentran el alcohol) lo que favoreció enormemente
las negociaciones de ENDESA con los comuneros ya que debido al aumento
de “necesidades” muchos Pewenche creyeron en la palabra de ENDESA de que
se les iba a mejorar su “calidad de vida”. Asi, muchos comuneros vieron
con buenos ojos el plan de relocalización propuesto por la empresa,
donde se prometió en general una serie de productos de consumo (todas
las casas de “el Huachi” tienen T.V. por ej.), los cuales fueron espectantemente
aceptados por muchos. Sin embargo, según el testimonio de los Pewenche,
sólo algunas de éstas promesas se concretaron.
Por
otra parte, no hay que olvidar el contexto cronológico y económico-social
del proceso de permutas. Al momento de comenzar a formalizar las permutas,
los varones Pewenche gozaban casi en su totalidad de empleos y trabajos
remunerados por ENDESA, lo que sumado a las facilidades de adquisición
antes mencionadas, producían la sensación general de satisfacción
para con el modelo de economía, adquirido gracias a la presencia
de la empresa en el territorio de la “gente del Pewén”. Sin embargo,
una vez producida la relocalización, la situación cambió
enormemente. Ya no sólo no poseen trabajo asalariado por parte de
ENDESA, sino que además han sido introducidos a un modelo de vida
y sistema económico donde ya no les es posible subsistir con las
cantidades de dinero que solían necesitar para cubrir sus necesidades;
esto debido a que las nuevas generaciones se han acostumbrado a la satisfacción
de nuevas “necesidades”[51]
(donde se suman la actual obligación de pagar por los servicios
de electricidad, la mantención de sus T.V regalados por ENDESA,
la ingesta de alcohol, y la constante penetración de mercaderes
ambulantes provenientes de la ciudad que ofrecen cotidianamente una serie
de productos que los Pewenche, hasta hace poco años atrás
tenían muy poco acceso). Así vemos que la “cultura-Estado”;
quien ha decidido que para fomentar el “crecimiento económico y
el desarrollo” es preciso construir hidroeléctricas en territorio
Pewenche; decide también introducir el modelo económico propio
de su cultura a través de la venta e introducción de los
objetos propios de su consumo, los cuales son mayoritariamente ajenos a
la cultura Pewenche hasta ese entonces. Así se produce una mayor
dependencia del papel moneda, lo que obliga un cambio en su sistema económico
productivo de “subsistencia”, a uno (en el caso de “El Huachi”) de desarrollo
agrícola-ganadero a escala comercial-industrial. No obstante, según
lo señala el citado informe del Ministerio de Agricultura, es imposible
obtener un ingreso mínimo de $90.000 con la actual cantidad y calidad
de terrenos y de ganado que poseen la totalidad de las familias relocalizadas.
No obstante, ENDESA decide fomentar el desarrollo productivo (culturalmente
ajeno e innecesario hasta el momento) a través grupos de Asistencia
Técnica y Productiva que se preocupen de transformar el sistema
económico tradicional Pewenche (un ejemplo de esto es el funcionamiento
de la empresa Tecnagro en “El Huachi”). Al respecto el citado informe del
Ministerio de Agricultura menciona: “…La idea planteada por ENDESA de
un sistema de asistencia técnica para “que preste asesoría
para el edacuado uso de los suelos y para el manejo de los programas a
desarrollar para obtener el mejor rendimiento posible de ellos”, sobre
la base de la formación de “Grupos de Transferencia Tecnológica”,
GTT, es preocupante, pues muestra un absoluto desconocimiento acerca de
lo que implica y envuelve un proceso de capacitación orientado a
un cambio de comportamiento de las familias para asumir las transformaciones
productivas obligatorias, esto es, no voluntarias, derivadas de la relocalización.
Este será un proceso que enfrentarán las familias, y que
generará un profundo cambio en sus formas de vida, en la estructura
y funcionamiento de sus nuevas explotaciones, en sus comunidades. Con la
propuesta de asistencia técnica que hace ENDESA no se aborda el
problema convenientemente. Es necesario recordar que ENDESA, a través
de sus asesores técnicos y consultores, no reconoce que para que
las familias puedan enfrentar con éxito las nuevas condiciones de
producción y de vida, sufrirán una transformación
bastante profunda que necesita ser apoyada con acciones mucho más
integrales que un Grupo de Transferencia Tecnológica que es una
creación muy pertinente para apoyar a productores agrícolas
de visión empresarial”[52]. Hay
que mencionar que el plan de asistencia productivade
ENDESA contempla: “..un sistema de incentivos con cada una de las familias
que participan en el plan. Este sistema consiste en que una vez que se
constate
el cumplimiento oportuno de cada una de las actividades programadas
e identificadas en el cronograma incluido en la Ficha de Actividades Productivas,
se proveerá de los insumos necesarios para la etapa siguiente.”[53]
Así,
la “cultura-Estado” no sólo impone discriminación material
a quienes no se integren a su sistema económico, sino que también
sanciona y norma en cuanto al ritmo que debe tener este nuevo desarrollo
económico, para incentivar a que se respeten “sus” fechas acordadas
para “su” modelo de desarrollo.
Finalmente
decimos que se puede hablar de “violentación cultural” cuando la
“cultura-Estado”(y el modelo económico que acarrea) se impone y
“crea necesidades” en una cultura determinada, para posteriormente comenzar
a “planear, normar y sancionar” de acuerdo a “sus” parámetros, el
nuevo sistema económico y productivo impuesto.
4)Precarizació