Intersección mujer mapuche / género: Aproximaciones desde la mirada mapuche ...

Andrea Coñuecar Ojeda

Noviembre, 2000



"...Hoy día , yo diría que los cambios que sufrió la cultura mapuche han sido, en general , malos...Mil veces , hubiera preferido que fuera como antes, con o sin poligamia. Porque encuentro que como cualquier pueblo o cultura tendría cosas buenas y malas.

Hoy en día, piensas que te molestarían las costumbres de antes, pero por un cambio de mentalidad que llegó a la sociedad mapuche, presionado por otras personas, no por transformación desde nuestra cultura mapuhe..."

(Lidia Melipil, Estudiante de Ingeniería)
Situados en un mundo científico occidental que adscribe categorizaciones binarias a todo cuanto emerge del análisis -en cuanto comprensión de la realidad circundante- difícil se hace, mediatizar las concepciones de "mundo mapuche" (1) que emanan desde sus propios actores.

Porque, si bien la larga "historia del contacto" generó fuertes cambios en la sociedad mapuche, la base de su constitución como pueblo indígena no varió la esencia de sus contenidos. los cuales se sustentan en una combinación de opuestos que se  imbrican y que son correspondientes al mismo origen del mundo mapuche, desde su propia lógica.

En éste sentido, los últimos años han sido testigo ­ pese a los diversos matices de política reduccional instaurados hacia las comunidades de un fuerte arraigo a ritos y tradiciones de fortaleza étnica-mapuche, aún a costa de sopesar los efectos del actual modelo globalizador.

Por otra parte, pese a la ardua tarea en las ciencias sociales por desentrañar éste "curioso universo mapuche", se mantienen muy distantes aún las formas en las cuales los investigadores reinterpretan dicha realidad. Sobre todo, si consideramos que el vasto despliegue de teorías, ha tenido escasa incidencia en el mejoramiento de las condiciones de vida en la que fluctúa el ser mapuche, población que está inmersa al interior de altos índices de pobreza, síntoma de las relaciones asimétricas en las cuales se soporta la conexión estado chileno/pueblo mapuche.

La porfiada aspiración ­ consciente o inconsciente, soterrada o expresa- de "integrar" a los indígenas al supralogos, desde el cual unilateralmente se observa la realidad, está inmersa en una frontera tan estrecha , como fácil de cruzar.

En éste ámbito, a nivel internacional, la perspectiva de género -junto a otros enfoques que se incrustan en las temáticas de las políticas públicas institucionales- no deja indemne a los intentos de analizar desde nuevos aristas a la sociedad mapuche.

Esta vez, desde la perspectiva antropológica nuevas categorías se adhieren al intento de "objetivar" la realidad, hacia el sujeto mujer mapuche (2).

Y aunque, desde su génesis, la irrupción de los estudios en género en Chile se desarrollaron al margen de entidades gubernamentales, hoy la investigación desde dicha perspectiva está vigente en el discurso público, tanto del SERNAM como de casas de estudios superiores dedicadas al área de la investigación.

Sin embargo, así como en la ciencia histórica, los sujeto mapuche escasamente han registrado una mirada autoreflexiva que dé cuenta de la posicionalidad en la que hoy ellos y ellas se sitúan.

Cierto es que, la cultura mapuche reflejó el traspaso de su historia a través de la oralidad, como un referente sustentador de las tradiciones y sabiduría mapuche.

Hoy, tras los cambios experimentados por dicha sociedad, su lengua vernácula(mapudungun), fue presionada a diluirse en la práctica, toda vez que los padres "no querían que sus hijos experimentaran las mismas situaciones de discriminación"(3), ante lo cual era más estratégico situarse en el mundo de los wingkas con sus propios elementos.

No obstante, la configuración societal mapuche mediante transmisión oral, no impide en modo alguno que la nueva generación de jóvenes profesionales mapuche establezcan espacios de comprensión hacia los ejes que intersectan hoy la vida comunitaria.

A éste respecto, conviene precisar que el sustento axiológico base del universo mapuche está vinculado a adscripciones diversas a la establecida por la interpretación científica occidental.

En éste sentido, para abordar el análisis en torno al tema de género, lo fundamental es plantear la apertura hacia la mirada dual que supone incorporar al hombre a la lucha reivindicativa de los derechos mapuche y donde la mujer mantuvo un fuerte espacio de empoderamiento que fue paulatinamente intervenido por el proceso de dominación española y luego, chilena.

Desde dicho enfoque, el debate a partir de la teoría de género- como constructo que surge del mundo occidental- debe incorporar una visión también crítica desde las indígenas mapuche. Ello, porque, para nuestro pueblo, tanto la poligamia, como el patrilinaje distaban de ser considerados elementos conflictivos, en su momento.

Por otro lado, cierto es que ninguna cultura es inmutable y a dicha regla no escapa en modo alguno, la cultura mapuche.

Sin embargo, existen conceptos que incluyen variaciones en cuanto a conceptualizar y otorgar en forma correspondiente grados de valor ¿Qué era lo bueno o lo malo, para una sociedad que no establecía en su cosmovisión el concepto de pecado? ¿Es pertinente adjetivar de machista a una sociedad indígena, desde los ojos del dominador?

Tal vez, la recopilación testimonial más que teórica arroje luces de una discusión que recién comienza, y que como elemento transculturador ­así como lo ha sido la educación- puede añadirse a la lucha de la persistencia del mundo mapuche, en cuanto a revisibilizar a la mujer al interior de dicha sociedad , quien es triplemente "negada" por la cultura patriarcal que omite además a las mujeres en general.

Desde tal interpretación, ciertos elementos de la teoría de género pueden ser plausibles de ser integrados en cuanto a revalorar las matrices a partir de las cuales los mapuche contenían el elemento mujer, como base en la concepción del mito de creación mapuche y en la reproducción de dicha cultura.(4).

NOTAS

1) Se ha extrapolado aquí, la concepción de "mundo mapuche" utilizada por el lamngen Armando Marileo.

(2) Los estudios de género generalmente adscriben la reflexión hacia el sujeto mujer, lo que no implica que el género sea una temática privativa del ser mujer.

(3) Extracto del testimonio recopilado con estudiantes mapuche de educación superior en la ciudad de Temuco.

(4)Según la recopilación realizada por el lamngen Armando Marileo en la creación del mundo mapuche existen cuatro momentos, el primero de los cuales se asocia a la creación de Wagnelen o la mujer de la estrella.