Centrales Hidroeléctricas en
el Río Biobío:
Etnocidio mapuche-pewenche
Por José A. Marimán
Denver, U.S.A. Abril 1997
Esos que hablan hoy (ambientalistas) no han hecho nada antes,
dónde estaban en los años pasados cuando esta realidad tan
dramática golpeaba a toda esta gente.(1)
No cabe duda que el presidente de Chile estaba enojado con los ambientalistas
chilenos, durante la inauguración de la central hidroeléctrica
Pangue (Marzo 6, 1997). Tampoco es un misterio que el enfado del presidente,
se debió a que la labor de denuncia de los ecologistas --denuncia
del impacto de la construcción de centrales hidroeléctricas
en el río Biobío-- ha tenido algún éxito. El
pasado 6 de Febrero de 1997, el presidente del Banco Mundial, James Wolfelsohn,
dirigió una carta al Ministro de economía de Chile (Eduardo
Aninat) para advertirle que Endesa:(2)
"parece haber tomado a menos un acercamiento constructivo a su medio ambiente
y obligaciones sociales, en particular con respecto a la preparación
de una satisfactoria evaluación acumulativa de impacto..." En consecuencia,
Endesa se encontraba "en una situación de inminente falta [negligencia]."(3)
Qué significa la opinión de Wolfelsohn para las pretensiones
chilenas de construir seis centrales hidroeléctricas en el río
Biobío? Ni más ni menos que el Banco Mundial, a través
de su brazo la International Finance Corporation (IFC), podría descolgarse
del respaldo financiero a la iniciativa. Por ello, el presidente Frei se
preocupo de movilizar a todo su gabinete y al cuerpo diplomático
en pleno, al lugar de la inauguración. Allí, dijo: "Chile
nunca podrá renunciar al desarrollo de proyectos hidroeléctricos,
por razones estratégicas."(4)
En la opinión del presidente, "el desarrollo de Chile no puede detenerse,
echando por tierra la oportunidad histórica de lograr un estado
de desarrollo superior."(5)
1. Frei versus Ambientalistas
La alusión del presidente Frei para los ambientalistas, conlleva
dos implicancias inmediatas para quienes han seguido el desarrollo de los
acontecimiento. Primero, su argumento es una falacia, porque se ataca a
los hombres antes que a sus ideas. Al respecto, es importante señalar
que la carta del presidente del Banco Mundial tuvo por soporte dos estudios
que dicha entidad comisionó a personas independientes (los ambientalistas
chilenos no tuvieron parte). Los informes de Jay Hair(6)
y Theodore Downing(7) resultaron
altamente críticos de la gestión de evaluación medio
ambiental que tanto Pangue S.A.(8)
como Endesa han realizado. De acuerdo a dichas personas, ni Pangue S.A.
ni Endesa han cumplido con los acuerdos de evaluación medio ambiental
que firmaron con el IFC.
La segunda implicancia, revela una situación nueva en el escenario
político chileno. El presidente Eduardo Frei se ha alineado con
los intereses de los grupos económicos chilenos. En particular con
el grupo Enersis,(9) segundo
grupo económico más poderoso de Chile. De esta forma, el
rol de estamento neutral jugado por el gobierno desde el origen del conflicto,
llegó a su fin. Pública y enfáticamente, la administración
Frei ha sellado un compromiso con los grupos económicos chilenos.
2. Frei versus mapuche
La alianza de la administración Frei con el grupo económico
Enersis, ha venido a sustituir la concertación político-social
por la democracia. En otras palabras, esa alianza ha sustituido la concertación
que ha hecho posible el gobierno de Frei. Esa concertación había
sido construida sobre un discurso que recogía las aspiraciones socio-económicas
de los sectores que fueron marginados por la dictadura (mapuche entre ellos).(10)
Por ello, aunque desde temprano la Concertación de Partidos por
la Democracia mostró una crisis de proyecto que la llevó
finalmente a administrar el modelo económico que criticaba de la
dictadura (a estas alturas muchos de ellos lo han incorporado), ello no
impidió desarrollar un discurso de crecimiento económico
con justicia social.(11) En
consecuencia, la Concertación de Partidos por la Democracia nunca
hasta ahora, había aparecido decididamente coludida y protectora
de los intereses de los grupos económicos chilenos.
Los militantes del movimiento mapuche estarán preguntándose
hoy, y ahora qué? Los mapuche pusieron sus esperanzas de justicia
social en manos del gobierno de la Concertación de Partidos por
la Democracia. Esas esperanzas se traducían en la demanda, no más
enajenación de tierras (incluyendo recursos del suelo, subsuelo,
aguas,...) mapuche! No obstante, la primera central hidroeléctrica
en el río Biobío (Pangue) es un hecho consumado. La lucha
de mapuche, mapuche-pewenche, y ambientalistas por detener esa obra --apelando
al apoyo del gobierno de la concertación-- fue derrotada.
Envalentonada por su primer éxito, Endesa desea iniciar ahora la
construcción de la segunda central hidroeléctrica (del total
de seis que incluye su proyecto). Pero, con una ley de medio ambiente(12)
en estreno y una nueva ley indígena(13)
de por medio, las cosas no parecen igual de fáciles esta vez. Ya
antes de la carta del presidente del Banco Mundial, un estudio de impacto
de Pangue S.A. fue rechazado por Conama...(14)
A pesar de ello --y en un momento en que Endesa experimenta fuertes criticas
de la institución prestamista, el movimiento mapuche, los ambientalistas,
y otras sectores políticos y sociales chilenos(15)--
el presidente Frei no sólo defiende a los grupos económicos
tras el proyecto, sino que además se pone a la cabeza de las fuerzas
que arrastran al país hacia el "progreso."
...la realidad de estas comunas es que entre un 45 a 50 por ciento de las
personas que viven entre Quilaco y Santa Barbara sufren de extrema pobreza
y tienen las tasas de analfabetismo y desnutrición infantil más
altas del país. Por eso junto con celebrar la construcción
de una gran obra de ingeniería e importante para el desarrollo nacional,
también hemos estado preocupados de las comunas."(16)
3. La opinión de los mapuche-pewenche de Alto Biobío
Si la construcción de Pangue significo la intromisión definitiva
de los grupos económicos chilenos en territorio mapuche-pewenche,
la construcción de Ralco --el progreso que promociona el presidente
Frei-Enersis-- significará la relocalización de la población
mapuche-pewenche y su etnocidio. Alrededor de 750 personas --entre ellos
unos 400 mapuche-pewenche de las comunidades Quepuca-Ralco, Ralco-Lepoy--
deberán irse a vivir lejos de su hábitat tradicional, de
sus muertos, y de su historia. Una carta(17)
de las autoridades mapuche-pewenche de Alto Biobío enviada al presidente
Eduardo Frei y sus ministros --Enero 24, 1997--, decía: "no aceptaremos
jamás que nos echen de nuestra tierra, como sucedería si
se construyera la represa Ralco."(18)
El rechazo mapuche-pewenche al desarrollo y modernidad Frei-Enersis (de
nombre Ralco), no es una posición exclusiva de los mapuche-pewenche
afectados por el "progreso." El movimiento mapuche, en general, tiene la
misma posición.(19) Y
es más, en una reunión celebrada recientemente en Temuco,
los consejeros de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena
Conadi,(20)
han manifestado también su rechazo a la construcción de Ralco.(21)
Este hecho es de una relevancia significativa, por cuanto la última
ley indígena (promulgada bajo el primer gobierno de la Concertación
de Partidos por la Democracia) establece en su artículo 13 que:
"Las tierras a que se refiere el artículo precedente, por exigirlo
el interés nacional, gozaran de la protección de esta ley
y no podrán ser enajenadas, embargadas, gravadas, ni adquiridas
por prescripción, salvo entre comunidades o personas indígenas
de una misma etnia."(22)
4. Frei versus el gobierno de Frei
Ciertamente, la ley tiene resquicios que podrían favorecer una venta
bajo circunstancias especiales ("No obstante, se permitirá gravarlas,
previa autorización de la Corporación. Este gravamen no podrá
comprender la casa-habitación de la familia indígena y el
terreno necesario para su subsistencia."),(23)
pero es la Conadi quien debe autorizar una venta o permuta por mayoría
de sus componentes.(24) De no
ser así, el acto adolece de nulidad absoluta. La Conadi tiene así,
un rol protagónico en la protección de los intereses mapuche-pewenche,
y en la contención de las ambiciones de los grupos económicos.
En su reunión del 20 de marzo recién pasado, la Conadi(25)
hizo honor a su mandato, cuando resolvió rechazar la construcción
de Ralco (rechazó el estudio de impacto y la proposición
de relocalización de las familias mapuche-pewenche hecho por Endesa).(26)
El gobierno quedo súbitamente fuera de juego con esta resolución
Conadi. Las proyecciones del desarrollo del conflicto hacen suponer que
Frei jugara ahora las opciones de: ofrecer recompensas a cambio de la autorización
Conadi --lease comprar voluntades-- y remover personal de la Conadi --buscando
variar la correlación de fuerzas.
5. Chucherías y baratijas Frei-Enersis por tierras mapuche
En el primer caso, los rumores de ofertas de becas, mayores presupuestos
para comprar tierras a los mapuches sin tierra, más respeto a la
ley indígena, e incluso la firma del Convenio 169 de la OIT, comienzan
a inundar los aires del mapuchemapu. Y he de esperarse que algunos mapuche
sucumban a tanta generosidad, especialmente aquellos vinculados al partido
de Frei(27) y que hoy han guardado
silencio frente a lo que ocurre. Pero otros seguirán oponiéndose
tercamente, apoyados en la convicción de que 118(28)
años de tales promesas y pobres resultados, son más que suficiente
para desconfiar de tales ofrecimiento. En este sentido, el movimiento mapuche
tiene claro que el diagnóstico de la situación mapuche-pewenche
que el presidente Frei explicitaba en la inauguración de Pangue,
es no es sino la consecuencia del "progreso" que por más de un siglo
Chile a prometido a los mapuche.
En el segundo caso, la ley Indígena que creo la Conadi establece
que el presidente puede remover funcionarios según su voluntad,
con la excepción de los consejeros indígenas. Pero aún
así, la ley Indígena le seguirá penando al presidente,
pues esas tierras están protegidas de ser "enajenadas, embargadas,
gravadas, ni adquiridas por prescripción... por exigirlo el interés
nacional..."(29) En otras palabras,
Frei no sólo enfrenta el reto de remover a los funcionarios de la
Conadi --militantes de partidos de la Concertación por la Democracia
en su mayoría-- que estuvieron contra su voluntad, sino también
de eliminar la propia ley indígena que la Concertación por
la Democracia creó en su primer gobierno post dictadura (1990-1994).
Si ello ocurre, el movimiento mapuche se enfrentará al dilema de
replantearse quiénes son sus amigos? generando, probablemente, una
dinámica de articulación de nuevas alianzas y movilizaciones.
6. Otra vez eso de chilenos buenos y chilenos malos
El director de la Conadi, Mauricio Huenchulaf (mapuche), ha dejado de ser
de la confianza del presidente Frei, y en consecuencia su cabeza se encuentra
en peligro de rodar en el corto plazo. Al igual que los ecologistas, Huenchulaf
cometió el pecado de alinearse con las víctimas del "progreso"
Frei-Enersis (Endesa-Pangue S.A.). En este sentido, muy opuesto a la caricatura
que el presidente pretendió mostrar de los ambientalistas (y líderes
mapuche), el movimiento mapuche y los mapuche-pewenche de Alto Biobío
tienen claro quienes han estado de su lado y preocupados por sus problemas.
Del mismo modo, el movimiento mapuche y los mapuche-pewenche de Alto Biobío
saben muy bien que los políticos y empresarios --particularmente
el presidente Frei y Enersis que hoy prometen erradicarlos de la extrema
pobreza-- nunca antes de concebir ese proyecto mostraron interés
por la población mapuche-pewenche y las condiciones de su sobrevivencia.
Por ello, cuando el presidente Frei proclama unilateralmente que Chile
no puede renunciar a "lograr un estado de desarrollo superior," no resulta
ocioso preguntar qué es un estado de desarrollo superior?" Y asociado
a ello, quién decide la meta de un estado de desarrollo superior?"
Por qué no un debate nacional? Por qué no escuchar las propuestas
de desarrollo alternativo que sugieren tanto ecologistas como mapuche?
Si se quiere emular a los países desarrollados, en ese caso por
qué no emular también su política medio ambiental?
Por qué actuar con doble estándar diciendo que se quiere
desarrollo superior y, como dice José Yuraszeck (gerente general
de Enersis, de Endesa y de Pangue), "sería poco digno que se pretendiera
imponer normas ambientales desde fuera."(30)
7. Epilogo: la metamorfosis del presidente Frei
El 7 de diciembre de 1996 en Santa Cruz, Bolivia, Frei firmó junto
a otros 33 países la Declaración de Santa Cruz sobre el Desarrollo
Sostenible. En esa declaración se dice que "el hombre --lease mapuche-pewenche--
es el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible."(31)
Mientras, en la inauguración de la central Pangue, el señor
Yuraszeck alude a las criticas diciendo: "no resisten ningún análisis
económico porque se trata de una obra que va a generar diez por
ciento más de energía para Chile."(32)
Diez por ciento más de energía es lo único que importa
al señor Yuraszeck. Su lógica, es la lógica del modelo
económico chileno, que desea someter todos los recursos a su control.
Para esa lógica --crecimiento a alta velocidad orientado a las exportaciones
(exportación de energía eléctrica a Argentina incluida)--
los mapuche-pewenche sólo representan un obstáculo.
El autoritarismo, otra característica de ese modelo económico,
es evidente en el discurso del presidente Frei. El presidente Frei, atrapado
en la herencia del autoritarismo dictatorial, no puede aceptar las observaciones
en sentido opuesto. Descalificar, atemorizar, silenciar, alienar, parecen
ser las armas preferidas para combatir la critica. La democracia, recién
en re-estreno luego de una larga dictadura, es sólo un mito en Chile.
En ese mito, se desvanece la esperanza de los mapuche de participar en
un desarrollo democráticamente concebido, democráticamente
planeado, democráticamente implementado, y democráticamente
respetuoso de las diferencias etno-culturales. Hay más de un millón
de mapuche en Chile,(33) y seguramente
muchos de ellos siguen con expectación el desarrollo de los acontecimientos
en Alto Biobío. Sus organizaciones, han comenzado a dar síntomas
de desencanto con el bloque político que les prometió respeto.
Y no puede ser de otra forma, cuando la empresa que construyó la
carretera que une hoy al pueblito de Ralco con la central hidroeléctrica
Pangue: Sigdo Kopper S.A. es de propiedad del presidente. El presidente
Frei, aliado hoy de los grupos económicos, comienza a ser visto
por el movimiento mapuche como el lobo bajo la piel de cordero.(34)