2 ª parte 
2. Junto a la carencia de tierra, otro factor que ha influído notoriamente en los procesos de migración es el contexto socioeconómico y el impacto de las sucesivas “reconversiones” en la economía regional. Aunque tenían muy poca tierra, los mapuche podían evitar la emigración mientras existiese una manera de suplementar el ingreso con trabajo temporal y así obtener lo que no podían producir. El ingreso extrapredial puede ayudar a mantener la vida campesina aún cuando el predio ya no provee lo suficiente para una familia. Sin embargo, los sucesivos procesos de reconversión de la agricultura latifundista regional -del trigo a la ganadería o a la forestación- han significado menos trabajo temporal en la región (Bengoa, 1981; Bengoa y E. Valenzuela, 1984; Babarovic et al., 1987:133-144).

CUADRO Nº 2
CIFRAS Y % DE POBLACIÓN MAPUCHE
POR COMUNAS IX REGIÓN
Censo 1992 (14 años y más)
Comuna Población
total
Población
Mapuche
% sobre total
comuna
% sobre
map. total
Temuco 176.712 38.410 21,73 26,71
N. Imperial 25.693 13.627 53,03 9,47
Freire 16.300 7.531 46,20 5,23
Saavedra 9.594 6.113 63,71 4,25
Lautaro 20.117 6.087 30,25 4,23
Galvarino 9.305 5.313 57,09 3,69
Carahue 17.444 5.133 29,42 3,57
Villarica 25.475 4.862 19,08 3,38
T. Schmidt 10.311 4.674 45,33 3,25
Victoria 23.237 4.303 18,51 2,99
Vilcún 14.402 4.142 28,75 2,88
Angol 32.930 4.009 12,17 2,78
Loncoche 16.672 3.982 23,88 2,76
Pitrufquen 14.851 3.831 25,79 2,67
Collipulli 15.763 3.087 19,57 2,14
Cunco 13.027 2.841 21,80 1,97
Traiquén 14.896 2.805 18,83 1,95
Lumaco 8.371 2.978 33,42 1,94
Toltén 8.285 2.361 30,91 1,78
Lonquimay 6.173 2.400 38,87 1,66
Pucon 9.950 2.359 23,70 1,64
Ercilla 5.949 2.352 39,53 1,63
Curarrehue 3.893 1.865 48,27 1,29
Puren 9.435 1.687 17,88 1,17
Perquenco 4.174 1.555 37,25 1,08
Melipeuco 3.714 1.385 37,29 0,96
Curacautín 12.865 1.259 9,78 0,87
Los Sauces 6.359 1.068 16,79 0,74
Gorbea 10.610 1.062 10,00 0,73
Renaico 6.326 668 10,55 0,46
Provincia
Cautín
410.529 117.333 28,58 81,61
Provincia
Malleco
142.314 26.436 18,57 18,38
Total Región 552.843 143.769 26,00 100
Fuente INE 1993
En la década de los 60, la reconversión del trigo a la ganadería lechera en el sector latifundista de Cautín disminuyó la cantidad de trabajo temporal en la zona. En los últimos veinte años, una combinación de factores aceleraba la reconversión en los latifundios. En primer lugar, las políticas arancelarias neoliberales tuvieron el efecto de hacer menos rentable el sector agrícola tradicional que no podía competir con los precios bajos de los productos importados. Esta situación de la agricultura tradicional frente al mercado se empeoró en los últimos años de los 70 y primeros de los 80 como consecuencia de la sobrevaloración del peso, la fuerte alza de las tasas de interés y la consecuente crisis económica. Por último, hay que considerar los incentivos del decreto ley 701 de 1974 (sobre actividad forestal) que, por medio de subsidios y bonificaciones, incidieron en los cambios productivos (Leyton, 1986).

Según los cálculos de Babarovic et al., el área sembrada con trigo bajó un 17% en Bío-Bío, Malleco y Cautín entre 1964 y 1976 (Babarovic et al., 1987:71). En 1965, Malleco y Cautín casi se igualaban en cuanto al porcentaje de predios campesinos; en 1976, Cautín tenía un perfil mucho más campesinista que Malleco (58,2% a 40,1 % respectivamente, datos de Babarovic et al., 1987:70-74). Estos cambios reflejan las distintas estrategias de los campesinos mapuche para sobrevivir. En Malleco, el sector agrícola experimentaba más transformaciones de rubro productivo a causa de sus suelos más gastados y su cercanía a las plantas forestales. Estos cambios ocurrían no sólo en el sector latifundista sino también en el sector campesino (Babarovic et al., 1987:77-79). En Cautín, donde en general hay suelos menos gastados, los predios minifundistas aguantaban algo mejor una intensificación de la producción. La estrategia de aumentar la producción frente a precios bajos es una táctica típica del pequeño productor que no tiene el capital disponible para invertir en otro rubro ni puede esperar mejores precios. En el contexto de Malleco, sin embargo, la táctica de aumentar la producción era inalcanzable para los minifundistas.

3. Otro factor de expulsión tiene que ver con las consecuencias de la Radicación en la vida de los mapuche. En primer lugar, la Radicación significó que estos perdieran autonomía de decisión sobre su presente y futuro. No obstante el bando de O'Higgins que los declaraba ciudadanos iguales, como “otros chilenos” ante la ley, los mapuche se encontraron en realidad en una posición de subordinación frente a la sociedad y el estado chileno. Esto significa que los mapuche fueron “anexados” a la sociedad chilena por la fuerza, y que dicha sociedad les mantiene en una posición de sujeción, no de “incorporación.” La derrota militar y la radicación no significaron ni “paz” ni respeto por la tierra que el estado conservó a los mapuche a través de los Títulos de Merced (Bulnes, 1985; Parmelee, 1990). El marco legal, tanto como la fuerza coercitiva del estado y de los propios latifundistas, tenían como objetivo la desaparición de los mapuche en tanto pueblo. La legislación “indígena” desde el principio en 1866 -con la excepción parcial de las leyes de 1972 y 1993- intentaba primero, radicar a los mapuche y en seguida, incentivar la división de las reducciones en espera de su dispersión y disolución como grupo coherente y consciente de sí.

La presión sobre los mapuche no actuaba sólo por vías institucionales o legales, sino también por medio del acoso físico, del fraude y de la usurpación. El diagnóstico hecho para la Reforma Agraria por CIDA (1966) registró 1433 hás. usurpadas en seis reducciones de Arauco. Algunos litigios sobre usurpaciones habían quedado en los archivos de los Juzgados de Indios hasta por 80 años. En una de las reducciones estudiadas en Cautín, establecieron que 45 de sus hectáreas originales habían sido usurpadas (CIDA, 1966:313; 91). Las pérdidas de tierra continuaban (y continúan ciertamente hoy), mientras que las vías legales eran ineficaces para resolver los conflictos. En tanto, la presión demográfica al interior de las comunidades hacía cada vez menos viable la economía de las reducciones y más probable, por tanto, la emigración.