La Coordinadora Mapuche de Comunidades en Conflicto Arauco -Malleco sostuvo que los incendios forestales ocurridos al sur de Chile y que afectó principalmente al bosque nativo y que habría consumido más de 20.000 hectáreas de este tipo de bosques tiene su origen en la provocación y quema intencional de éstos, por parte de sectores y organismos vinculados a las grandes empresas forestales.
 

El Chubut (Esquel), 8 de marzo de 2002.
 

Aborígenes responsabilizan a empresas forestales por los incendios en Chile


La Coordinadora Mapuche de Comunidades en Conflicto Arauco -Malleco sostuvo que los incendios forestales ocurridos al sur de Chile y que afectó principalmente al bosque nativo y que habría consumido más de 20.000 hectáreas de este tipo de bosques tiene su origen en la provocación y quema intencional de éstos, por parte de sectores y organismos vinculados a las grandes empresas forestales. La Coordinadora asegura que de las actuales 2.5 millones de hectáreas que poseen las empresas forestales, piensan proyectar una inversión de 6 millones de hectáreas en los próximos años para lo cual se requieren de espacios territoriales aptos para lograr esos objetivos. En ese sentido, sostienen que para lograr esa estrategia se habrían planificado cuatro grandes fases:

a) Despejar los terrenos y hacerlos aptos o habitables para la futura forestación con especies exóticas (Pino y Eucaliptos).

Fase b) Así se involucraría a los colonos chilenos residentes en estas zonas, en la explotación indiscriminada de los restos de los bosques dañados por los incendios y que afectan especialmente especies nativas como Araucarias, Raulí, Roble, Tepa. Involucrándolos inmediatamente en la comercialización de maderas, dejando habilitado suelo para futuras plantaciones forestales.

Fase c) Reforestación de especies exóticas (pinos y eucaliptos) llevada a cabo por los colonos en los predios incendiados, iniciativa que contaría con el apoyo de los sectores empresariales forestales. Las plantaciones forestales con pinos y eucaliptos fueron subsidiadas por el Estado a partir del decreto firmado por la Junta Militar que encabezaba Pinochet en 1977.

Fase d) La absorción, concentración y monopolización por parte de las forestales de los nuevos predios habilitados, ampliando así sus actuales espacios territoriales, posibilitando la expansión de acuerdo a los planes estratégicos y que actualmente se encuentran en pleno desarrollo.

"Estos incendios son acciones de sabotaje dirigidas por las empresas forestales. La opinión pública debe saber que se produjeron focos coordinados de incendios en a lo menos 3 de los principales parques nacionales de la octava y novena región, y que afectaron mayoritariamente predios de bosque nativo", agrega la denuncia. En ese sentido, recuerdan que hace dos años cuatro guardias de esas empresas reconocieron frente a las cámaras de televisión que ellos habían realizado múltiples atentados en contra de las empresas forestales para posicionar sus labores represivas y de paso inculpar al movimiento mapuche.

"Paralelamente -agrega la Coordinadora Mapuche- denunciamos que los incendios al bosque nativo de propiedad del ecologista Tompkins en el parque Pumalin en la décima región, son también de carácter intencional. Dada las características climáticas y topográficas de la zona es prácticamente imposible que se produzcan incendios de esta magnitud, a no ser que sean provocados por la incursión de terceros". En ese sentido, sostienen que con esos incendios en esos predios se busca enviar una señal a las personas, grupos u organizaciones ambientalistas que han adquirido grandes superficies de bosque nativo para su preservación. "La señal apunta a demostrarles que sus inversiones se perderán ya que no cuentan con la capacidad de prevenir y combatir este tipo de incendios intencionales y que a la larga serán traspasadas a las empresas forestales".