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DIARIO AUSTRAL DE OSORNO

 Año XX - Nro. 7.058 - Martes 5 de marzo de 2002
 
Buscarán anular títulos que entregó la Conadi
 
Alfonso Panguinamún es, por ahora, el vocero de la familia Lefián Marileo.
 

Una reunión con el cacique Alberto Huenupán y sus asesores sostuvo hace
algunos días Alfonso Panguinamún, quien por ahora es el vocero de la familia
Lefián Marileo, grupo que perdió a cuatro de sus integrantes en la gresca
registrada el 30 de enero en el sector de Rucamañío, comuna de San Juan de
la Costa.

Según el joven, que también participó en la pelea defendiendo a sus abuelos,
el cacique le explicó que está dispuesto a ayudar a su familia. "El plan que
hay que seguir es reunir todos los títulos de comisario que poseemos desde
1827, tanto los de las familias Lefián y Gudal, como los de otras, de forma
de poder reclamar todos en conjunto", señaló.

Agregó también que lo que quiere el cacique es poder anular el título que
entregó la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) ya que de
esa forma quedaría sin validez el reclamo de la comunidad. "La idea es que
la Conadi suspenda sus trabajos en San Juan de la Costa para que el cacique
pueda trabajar con su ley, ya que a él, como cacique, le pertenece la
comunidad de San Juan de la Costa".

Según Panguinamún, "el que deberá resolver esto son los tribunales, ya que
el cacique no está pidiendo que la gente actúe violentamente, sino que se
cumpla lo que dictamine la Ley".
 
 

SIN MIEDO

El vocero dijo que poco a poco están perdiendo el miedo y circulan
tranquilos por la cordillera. Agregó que "he conversado con algunas personas
de la comunidad, ya que nosotros no tenemos problemas con todos ellos, sino
sólo con las familias Cumilef, Llancamán y Lemuy. Ellos son los que quieren
quitarnos las tierras y metieron al resto de la gente en el problema".
Precisó que con quienes ha hablado señalan no apoyar a los Cumilef".

Explicó también que el interés de esas personas en sus tierras se debe a que
luego de la apertura de un sendero hasta la propiedad de su familia tomó
mucho valor el bosque. "Ahora se apuraron porque hay un camino. Ellos no nos
quieren dejar trabajar tranquilos, sino ser dueños y explotar toda la madera
que hay allí. Si la tierra no tuviera madera creo que ni siquiera le
tomarían interés".

Finalmente dijo que la familia Lefián nunca dejará esa tierra, ya que aunque
esté limpia y sin árboles, ellos seguirá trabajándola. Precisó también que
la actividad que ellos desarrollan es la crianza y que no les interesa
cortar los árboles del bosque.
 
 

Por Misael Sánchez