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Domingo 4 de mayo de 2008
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"Si mi madre hubiera estada acá, harto contenta que estaría". Con estas sencillas palabras, Nolfa Canario Illimen, presidenta de la comunidad mapuche Antonio Ilmen, expresaba toda la emoción que la embargaba el día en que por fin inauguraba, junto a las familias que dirige, la ruka de barro de su comunidad. Un proyecto nacido del corazón de un grupo de mujeres mapuche, que sintieron la necesidad de proyectar su cultura a las nuevas generaciones y a la vez contar con una fuente de ingreso económico.
La comunidad Antonio Ilmen está compuesta por 40 familias, las que habitan en un reducido espacio, ubicado en el sector de Peu Peu, distante a 3 kilómetros de la ciudad de Lautaro. "Es fácil llegar hasta acá, sólo hay que poner atención donde está el puente Peu Peu y de ahí dobla para la derecha", explicó Nolfa.
MUJERES
La directiva de esta comunidad se encuentra compuesta en su totalidad por mujeres. Los hombres, no tienen el tiempo para dedicarse a este tipo de cosas, ya que gran parte del verano, por la escasa tierra con que cuentan, deben partir al norte para trabajar como temporeros y así reunir un poco de dinero para pasar el invierno. Quizás esta sea una de las razones del porqué este grupo de dirigentas es tan activa. "Si tenemos que acarrear la madera, lo hacemos. Si hay que ir a comprar, vamos cinco; una lleva la plata, dos sacan las cuentas y las otras dos hacen de guardaespalda", cuenta la presidenta de esta comunidad.
SEGUNDA FASE
Entrada la segunda fase del Programa Orígenes de Conadi, la comunidad Antonio Ilmen fue una de las 737 seleccionadas. La construcción de la ruka de barro fue un proyecto pensado por estas mujeres. En dicho espacio, la comunidad junto con tener un lugar para trabajar en el ámbito turístico, ofreciendo al visitante las delicias de la cocina ancestral mapuche y campesina, junto con mostrar -a través de bailes, cantos y narraciones- su cultura, ahora tendrá un espacio apropiado para poder acceder a capacitaciones y reuniones que aporten a su desarrollo como comunidad. Tanto la inversión realizada como la puesta en marcha del proyecto, se transforman en acciones de la política indígena Re-Conocer, anunciada por la Presidenta Michelle Bachellet, el 1 de abril.
La inversión va mucho más allá de los 5 millones de pesos. Levantar la ruka de barro fue sinónimo de unión, esfuerzo, sueños en común y sobre todo, el orgullo de ser mapuche.