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Clarín (Buenos Aires), 25 de febrero de 2002.

ERAN CHICOS DE ENTRE SEIS Y DOCE AÑOS

Intentan develar el misterio de los restos de cuatro niños onas


Los encontraron arqueólogos de la Municipalidad de Quilmes en Río Grande, Tierra del Fuego. Se desconocen las causas de su muerte y dicen que estaban enterrados de una forma muy extraña.

Un equipo de arqueólogos halló en Tierra del Fuego los restos óseos de cuatro niños que habrían pertenecido a la ya extinguida sociedad selk''nam, más conocidos como onas. Los chicos tenían entre 6 y 12 años en el momento de su muerte y se desconocen las causas.

El descubrimiento fue realizado por arqueólogos de la Municipalidad de Quilmes en el marco de una campaña organizada por el Museo de la Ciudad de Río Grande, que dirige el historiador Carlos Baldassare. "Este hallazgo no sólo constituye un nuevo aporte para el conocimiento de esta comunidad de cazadores-recolectores, sino que aporta pruebas suficientes para que los organismos legislativos protejan una amplia zona en la Margen Sur del río Grande", dijo la investigadora Zunilda Quatrín, quien contó que en los próximos días se harían los fechados de radiocarbono para determinar cuándo vivieron estos chicos onas.

Así como no saben todavía la causa de sus muertes, los arqueólogos quedaron extrañados por el tipo de enterratorio que hallaron. Según las distintas fuentes antropológicas, etnográficas e históricas, las culturas preselk''nam y selk''nam no practicaban entierros múltiples ni tampoco excavaban pozo tan profundos como el encontrado, que se extiende desde los 70 centímetros de profundidad.

La campaña arqueológica comenzó a fines de enero. Contó con el trabajo voluntario de estudiantes universitarios y con la ayuda de la Prefectura Naval de Río Grande, el Batallón de Infantería de Marina Nø 5, Defensa Civil y algunos comercios. Intenta rastrear los restos del primer lugar de contacto entre los indígenas onas y los misioneros salesianos, que habían llegado a la zona en 1893 y se asentaron en el lugar para evangelizar a los indígenas.

Con asesoramiento de expertos del Conicet, el equipo de exploración logró prospectar treinta mil metros cuadrados de superficie. Pero no pudieron encontrar los restos de las construcción de los salesianos, que establecieron la Misión de la Candelaria. Los sacerdotes eran de origen italiano. Habían llegado al país en 1875. Y estaban motivados con una idea de Don Bosco —el fundador de la congregación—, quien soñaba con evangelizar la Patagonia aunque nunca llegó a conocerla.

Luego de varios intentos sin éxito por llegar al sur de la Argentina, consiguieron explorar en botes un sector situado a quinientos metros del Río Grande y lo eligieron como la zona para habitar. Tenía unas 15 hectáreas, y allí estuvieron hasta 1894, cuando se trasladaron a otro lugar.

Pero el contacto con los onas —en rigor, se llamaban selk''nam— no se dio de un día para el otro. Hasta que un grupo de unos trescientos indígenas onas se aproximó a las cabañas de los misioneros. En ese momento había unos 3.000 onas en toda la región de estepa, que no tenían escritura y que se mudaban de lugar cada vez que se les terminaba la comida. Ellos ya tenían sus propias creencias: cada astro, cada cerro, cada curso de agua, cada lugar tenía un sentido preciso.

Pero los misioneros querían "enseñarles, junto con las verdades cristianas, los trabajos de campo". Una vez que tomaron contacto, las mujeres indígenas se pusieron a levantar toldos de cueros cerca de las cabañas de los salesianos. "En verdad, que para ganarnos la estimación de los indios hicimos cuanto nos permitían los recursos que teníamos (...). A los más necesitados les dábamos ropa o al menos una frazada. Y todos recibían dos o tres veces al día carne, galleta, patatas", escribió uno de los sacerdotes.

Según los relatos disponibles, los onas estaban pasando un momento difícil en cuanto a la disponibilidad de alimentos y por eso se acercaron. En el momento de llegada de los salesianos al lugar, los onas eran una población de 3.000 individuos. Estos indígenas convivieron con los salesianos por varias décadas. Sin embargo, en la mitad del siglo XX ya se habían extinguido como sociedad organizada.
 

Foto: CUERPOS. SE HARAN PRUEBAS DE RADIOCARBONO PARA DETERMINAR CUANDO VIVIERON LOS NIÑOS. (Foto: Museo de Río Grande)

 
 
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