sábado 23 de febrero de 2002

Consejo de Todas las Tierras
Mapuches se rebelan contra plan de agitación del PC

El werkén del Consejo de Todas las Tierras Aucán Huilcamán afirmó que el PC toma sus decisiones y las organizaciones mapuches, las propias al ser consultado por la decisión del PC de incluirlos en un plan de agitación, junto a cesantes y universitarios descontentos por falta de oportunidades y créditos universitarios.

El plan, que busca cosechar el descontento social, según publica El Mercurio en su edición de ayer, respondería a una nueva estrategia de ese partido que incluye asesorías de huelga para evitar que los movimientos cedan antes de obtener los resultados esperados.

Desde Temuco, Huilcamán (35), una suerte de ''canciller'' del pueblo mapuche aclaró que, como organización, promueven el derecho a la autodeterminación. ''Sería una violación a ese principio si aceptáramos la conducción y subordinación de uno u otro bando político del país''.

-¿No se sienten representados por la clase política?

-Para nada. La clase política se reparte el país a su manera y las elecciones para nosotros tiene un carácter obligatorio. Es ''otra'' forma de dominarnos.

-¿Por qué el PC estaría tan seguro en que puede atizar los conflictos mapuches?

-No puedo opinar por ellos.

-Pero sí me puede contestar si han estado en todas las movilizaciones que llevan adelante por la reivindicación de tierras. ¿Hay ahí presencia de comunistas?

-La presencia física de los comunistas no es necesaria. Ellos comparten el principio de restitución de nuestras tierras, pero no los he visto presentes. Tampoco me causaría algún tipo de fobia su presencia; no me causaría nada, porque al final las decisiones las tomamos las comunidades y las organizaciones.

-¿Comparte, entonces, lo señalado por el subsecretario Jorge Correa en orden a que las movilizaciones de ustedes no las maneja el PC?

-Tiene bastante razón, pero tampoco puede usar esta oportunidad para seguir escondiendo el problema que hay en el país. Es un conflicto subyacente, que avanza progresivamente ante la falta de mecanismos de participación de los pueblos indígenas en el país.

El ministro debería referise a los problemas reales de tierra. Mientras no lo haga, está poniendo el problema debajo de la almohada o intentando ponerlo debajo de la mesa, pero eso no lo arregla. Solamente está trasladando el conflicto al próximo gobierno, sea el que sea.

-Algunos predios, a través de la Conadi, les han sido restituidos. ¿Les parece insuficiente?

-Aquí, ha habido un proceso de compra de tierras. Un asunto de mercado, de compra y venta. Las tierras que los mapuches reivindican son aquellas usurpadas por la fuerza y la violencia. Es un problema serio que haya que comprar tierras al propio usurpador. Por eso, se deben incluir otros mecanismos que estén fundados en el principio del derecho.

No hay pie atrás

La situación con Argentina en materia energética no se resuelve anulando las causas indígenas o que éstas tengan que replantearse su propia política de resistencia al neoliberalismo en aplicación, como es el caso de Ralco, dijo Huilcamán, frente a la urgencia que resulta terminar y poner en servicio la central.

"Nosotros vamos a mantener nuestra posición de rechazo a Ralco. Hay que entender que desde el Biobío al sur no hay un verdadero estado de Derecho. A los mapuches se nos incluyó por la fuerza y la violencia y éste sigue siendo un territorio en conflicto".

Y lo será, agregó, mientras las instituciones del Estado no brinden una real cobertura a sus derechos.

Así como han presentado el problema energético, es evidente que hay una necesidad, agregó Huilcamán, pero, también, dijo, hay que compatibilizar el respeto a las culturas indígenas con las políticas de desarrollo energético, como sería en este caso, lo cual no ha sucedido.

"No ha habido ni respeto ni reconocimiento. La construcción de la represa y el proceso de "maquinación" que utilizó Endesa con las comunidades pone en claro la desprotección del Estado, no hay seguridad de los derechos del pueblo indígena, dijo.


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