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Domingo 7 de septiembre de 2008 / Por Beatriz Michell / La Nación Domingo
Paula Quintana y el conflicto mapuche-Estado
En medio del temporal que azota a la Araucanía, la titular del Mideplan desmenuza la “deuda histórica” con el pueblo mapuche, y aunque reconoce la responsabilidad del Estado, emplaza puntualmente a los congresistas por no aprobar el reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas.
Proyectos de ley que dan más participación política a los indígenas son parte de los ajustes que anuncia la ministra de Mideplan por la ratificación del convenio 169 de la OIT. Foto: Leandro Chávez |
Una denuncia pública de funcionarios de la Conadi sobre la restitución de hectáreas sin concursos ni sorteos a mapuches de la Concertación, fue la guinda de la torta; un balde agua fría para el ministerio a cargo del tema indígena y la Conadi.
El jueves, la ministra Paula Quintana partió a la Araucanía a raíz del temporal, pero antes de tomar el avión conversó con LND sobre los problemas de corrupción en la Conadi, el conservadurismo de los parlamentarios que impiden avanzar en el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, las reformas que vienen por la aprobación del Convenio 169 de la OIT y la violencia que después de 500 años sigue dominando la Araucanía.
Funcionarios de la Conadi denunciaron la entrega de un 45% de subsidio
de tierras sin concurso y la mayoría habría sido entregada
a comunidades ligadas a mapuches de la Concertación. ¿Ustedes
tenían antecedentes de esto?
El sistema de subsidios para la restitución de tierras implica un proceso
de postulación, pero también deja abierto un procedimiento para
casos excepcionales. El director nacional de la Conadi, cuando asumió,
revisó este proceso y los acuerdos que había tomado el Consejo
de la Conadi en la administración anterior.
¿Qué medidas han tomado?
El domingo pasado pedimos un informe que el director de la Conadi respondió inmediatamente.
Además, solicitamos un informe de procedimiento jurídico para
aclarar qué porcentaje se entregó como caso especial, y yo voy
a solicitar al Consejo de la Conadi que delimite los casos especiales para
que no superen un 15%. De todas maneras, estos casos se refieren a familias
que habían concursado anteriormente y habían optado al subsidio,
pero las tierras adquiridas fueron insuficientes para su subsistencia. No es
que arbitrariamente se haya entregado el beneficio a una familia que no haya
estado en ningún concurso.
Pero esas familias podrían haber vuelto a concursar.
Esa es la explicación que estamos solicitando. Los casos especiales
deben ser una cantidad razonable de acuerdo al sentido común, que implica
la excepcionalidad y que la mayoría tiene que ser por concursabilidad.
¿Habrá sanciones si se demuestran irregularidades?
De acuerdo al informe del director de la Conadi, vamos a iniciar o no algún
proceso administrativo. El estatuto administrativo establece cuáles
son los procedimientos a seguir cuando hay una situación irregular.
Un Parlamento conservador
Se han incrementado los operativos en la zona. Organismos de derechos
humanos han manifestado su preocupación por la violencia que aplica
Carabineros en estos operativos y que han terminado incluso con niños
baleados y golpeados. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Creo que el tema no se trata de más o menos carabineros. El enfoque
correcto no es en el sentido del conflicto, sino de abordar integralmente el
tema de la inclusión de los pueblos indígenas. Así como
tenemos aún una deuda histórica con ellos, hemos avanzado en
construir una institucionalidad en conjunto y hay que respetarla. Para acceder
a la compra de tierras es necesario hacerlo por los caminos institucionales.
La violencia le hace daño a la causa indígena.
Las comunidades han perdido la confianza en los caminos institucionales
y alegan que la ley no es igual para todos. Por ejemplo, todavía no
hay un responsable por la muerte de Matías Catrileo; sin embargo,
cuando se incendia un fundo las comunidades indígenas son allanadas. ¿Cómo
puede convencer a estas comunidades para que no utilicen la violencia?
El Estado tiene el deber de garantizar los derechos humanos de todos los ciudadanos,
por eso la violencia es sancionable y no es el camino para resolver la deuda
histórica que tenemos. Nosotros planteamos el respeto al camino institucional,
el reconocimiento de los derechos políticos y la necesidad de mejorar
la gestión de los programas para los pueblos indígenas. Tenemos
el deber y la obligación moral de hacer un llamado a todos los actores
a respetar las vías institucionales que contemplan el respeto de los
derechos humanos de los indígenas.
El Parlamento aprobó el Convenio 169 de la OIT con una declaración
interpretativa que impide tomar en cuenta los avances del derecho internacional
en el tema indígena. ¿Qué opina de esta declaración?
Lo sustancial es que el Convenio 169, en la medida en que lo suscribe el Estado
chileno y la OIT lo acepta en los términos que lo plantea nuestro país,
tiene que ser asumido en su integridad. No se trata de si hay o no declaración
interpretativa.
Para cumplir el convenio se tendrán que adecuar políticas
públicas con respecto a derechos políticos, territoriales y
culturales. ¿Hay nuevos proyectos en esta dirección?
Lo importante del 169 es que tiene que haber un ajuste institucional para que
se puedan ejercer esos derechos y contamos con programas que van en esa dirección.
Tenemos treinta proyectos habitacionales orientados hacia familias indígenas.
En salud contamos con centros y hospitales interculturales, y hoy se discute
en el Parlamento la Ley de Deberes y Derechos de los Pacientes, donde se establece
el derecho de los indígenas a ser atendidos de acuerdo a sus costumbres
en la atención pública. En educación, la Junji-Integra
está estableciendo jardines interculturales y ha habido un incremento
en becas indígenas de 30 mil el año 2000 a 43 mil este año.
Respecto a tierras, se han entregado más de 500 mil hectáreas.
De esas, casi 90 mil se han canalizado por la Ley Indígena. También
estamos trabajando en un sistema para que las comunidades participen de las
utilidades que generan proyectos de inversión que se desarrollan en
tierras de propiedad o de desarrollo indígena, que va a ser obligatorio
para el sector público como primer paso. Además, estamos trabajando
en la formulación de proyectos de ley que permitan una mayor representación
y participación política.
Desde el Gobierno de Aylwin se está prometiendo una Subsecretaría
de Asuntos Indígenas, ¿cuándo se concretará eso?
El martes ingresamos el proyecto de ley que crea la subsecretaría a
la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputados. Esta
subsecretaría dependería del Mideplan y tendría por rol
la articulación y coordinación de la política indígena.
Desde 1990 se han presentado cinco proyectos para reconocer constitucionalmente
a los pueblos indígenas. ¿Qué pasa con el último
proyecto que envió la Presidenta el año pasado al Parlamento?
Ese proyecto plantea el reconocimiento de los pueblos indígenas, con
el derecho a vivir con sus costumbres. Un factor fundamental es la relación
que establece con los recursos naturales, y particularmente con el derecho
a la tierra y al agua. Yo le recordaría a los parlamentarios, sobre
todo a quienes cuestionan la política de tierras, que la Ley Indígena
se aprobó en 1993 por unanimidad y en ella se establecen los procedimientos
institucionales para restituir las tierras indígenas.
¿Cree que las leyes no se han aprobado porque tenemos un Parlamento
conservador?
Sí, eso se demuestra todos los días. Hay que ver quiénes
están por avanzar en el reconocimiento de los derechos de las personas
indígenas, para incluirlos como ciudadanos plenos, reconociendo su cultura
y sus costumbres.

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