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DIARIO EL LLANQUIHUE
Año CXVII - Nro. 35.777 - Lunes 4 de marzo de 2002
 

Con orgullo de ser huilliche
 

Ser mapuche en Chile, ya no es razón para cambiarse el nombre, los derechos a la comunidad indígena crean mejoras en la calidad de vida de las personas.

Aunque aún existe discriminación contra este pueblo indígena, Juan Manquel, consejero nacional de la Conadi reconoció que las personas se sienten identificados con su raza. Pese a la alta cifra nacional sobre cambios de nombres y apellidos que realizan los mapuches, tanto del Río como Manquel, explica que la situación en la región no es tal, pues los indígenas están
reconociendo su origen, para así obtener los beneficios que se entregan.

Según el censo de 1992 en la región viven más de 60 mil personas de origen indígena, considerando a las personas mayores de 14 años. Quienes viven principalmente en el norte de Valdivia, Lago Ranco, Río Negro, Purranque y la isla de Chiloé.

Manquel reconoce que la discriminación no están fuerte como en los ochenta. "En esa época les era muy difícil, porque la discriminación es muy fuerte en los colegios y los lugares de trabajo". Abel del Río, concuerda con el planteamiento del consejero. "En este momento no es tan fuerte, porque hasta antes de la década de los ochenta, existió un deserción de hermanos que no querían ser mapuches, pero hoy en día eso ha cambiado, porque todos quieren tomar parte, ya sea a las becas para los chicos o el mejoramiento a las viviendas".

La situación de los mapuches no es buena, señaló Manquel, "viven con una rentabilidad muy baja, viven de los que producen la tierra, o en el caso de Chiloé, de los que recolectan del mar y algunos hermanos de lo que pueden sacar de la madera, esos son sus ingresos".

El consejero señaló que el nivel de educación a mejorado desde los últimos diez años, a pesar de esto y de existir un aumento de la profesionalización al interior de las comunidades Manquel explica que "hay muchos profesionales que no están con fuente una laboral, pero tenemos técnicos forestales, técnicos agrícolas, como también paramédicos, enfermeras, y profesores".

Con el fin de evaluar el progreso laboral de los indígenas y el desarrollo educativo, la Conadi ha pedido a las comunidades que realicen un listado con el nivel de profesionalización que poseen, para que a mediados de años se pueda entregar un visión más completa de la situación laboral de los indígenas, señaló Manquel. Aunque existen médicos y abogados se reconoce que son muy pocos, y que la mayoría pertenece al área técnica.

La cesantía es un tema preocupante señala del Río, pues los mapuches generalmente realizan actividades de panadero o en la construcción, lo que ahora peligra debido a la falta de trabajo y el nivel educacional que poseen.

Aunque existe la posibilidad de desarrollarse profesionalmente, el acceso no es tan fácil a la educación superior debido a la falta de recursos económicos, del Río explica que "a las personas les cuesta mucho ingresar a las universidades a pesar de que existen cursos hechos por la Conadi, porque muchas veces faltan alimentos".

Cambio de actitud
También existe un cambio de actitud de la sociedad por integrar a los indígenas al diario vivir y un apertura a la cultura mapuche, la temática y sus tradiciones."Se esta hablando más de nuestra cultura, hay una conciencia tanto en los estamento educacionales a todo nivel, partiendo desde los jardines infantiles hasta la enseñanza superior"

Como aspecto positivo resaltan que existe más comunicación sobre los derechos, tratando de mejorar las condiciones de los mapuches. La cultura indígena, considera del Río, ha tomado nueva fuerza, resaltando las tradiciones y recalcando las virtudes de los huilliches.

 Marcela Reyes