Santiago de Chile, Domingo 20 de Enero de 2002
ALTO BIOBÍO:
Pehuenches dialogan con Gobierno

LOS ÁNGELES.- Dando señales de confianza y respeto por ambas partes, las familias pehuenches que el lunes protagonizaron violentos incidentes en la comunidad de Quepuca Ralco, acordaron con el gobernador de Biobío, Esteban Krause, sentarse nuevamente a buscar solución a sus demandas.

En una prolongada y tensa reunión en los terrenos del lonco Antolín Curriao, en la que participaron aproximadamente 150 pehuenches que representan a las 184 familias afectadas indirectamente por la construcción de la central hidroeléctrica Ralco, los indígenas dieron cuenta del incumplimiento de compromisos suscritos en 1998 como justificación a sus protestas.

La disconformidad, expresada en duros y prolongados discursos, apunta especialmente a la discriminación de que son víctimas por las empresas contratistas de Endesa, que no cumplen con destinar cierta cantidad de puestos de trabajo a la mano de obra pehuenche.

En la Gobernación del Biobío se reconoció ayer que efectivamente hay una serie de aspectos que contemplaba el mencionado protocolo acordado entre los pehuenches y Endesa, con el aval del Gobierno, que no se han materializado a cabalidad, por diversas causas.

En la reunión del jueves en la tarde y sin presencia policial, como lo pidieron los indígenas, el gobernador propuso crear una "mesa de trabajo ejecutiva" para revisar, modificar y mejorar los puntos del acuerdo anterior y concretarlos a la brevedad.

Posición de Endesa

Los pehuenches aceptaron la propuesta y se acordó realizar la primera reunión mañana lunes, en el mismo lugar, con participación de los tres actores involucrados: pehuenches, Endesa y Gobierno. Krause, quien asumió el cargo hace unos días, agradeció la nueva señal de confianza en el Gobierno al aceptar el diálogo, señalando que ahora se necesita tener respuestas pronto.

En fuentes de Endesa se reconoció como efectivo el incumplimiento de algunos puntos del acuerdo, pero se aseguró que no es su responsabilidad el retraso en la materialización de esos proyectos que corresponden a servicios públicos.

En una información no oficial se explicó que la empresa ha cumplido, mencionando concretamente la construcción de una sede comunitaria, la implementación de proyectos turísticos y la habilitación de sendas de penetración. En materia de subsidios habitacionales, electrificación rural, construcción de un liceo, entre otras, se dijo que los recursos están disponibles para su ejecución y que corresponde a organismos de gobierno sacarlos adelante.

Por último, también quedó en evidencia en la reunión que en estos tres años los pehuenches han manifestado su deseo de cambiar algunos puntos de los programas comprometidos, lo que ha retrasado su desarrollo. Es el caso de la capacitación en forestación, ya que ahora prefieren optar por la piscicultura o la construcción de un gran liceo que prefieren más chico, pero con un jardín infantil.

Tareas pendientes

Solución al problema habitacional, de educación, empleos y energía son algunos de los puntos del protocolo de 1998 que, según los pehuenches, están incumplidos. Además, ahora piden incorporar a otras 14 familias de El Avellano que no están entre las beneficiarias.

El acuerdo establecía que previa regularización de títulos de dominio, Endesa se comprometía a hacer un aporte complementario para el subsidio rural como también un aporte al Programa de Electrificación Rural, que tiene por objeto entregar energía a todas las viviendas de las comunidades de Quepuca Ralco y Ralco Lepoy.

En cuanto a asegurar oportunidades laborales para los pehuenches, se comprometió a aplicar los mecanismos para asegurar cuotas importantes de trabajo directo y asociado para los lugareños y sus mujeres, lo que según los dirigentes nunca se ha cumplido con las familias no relocalizadas.


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