Santiago de Chile,Viernes 1 de Febrero de 2002
Tres mujeres huilliches, una de ellas herida (Rosario Lefián Marileo), son trasladadas hasta los tribunales de Osorno tras la matanza de Pucatrihue.

DISPUTA POR TIERRAS:
Testigos relatan cruel matanza de huilliches

RODRIGO OBREQUE

RODRIGO OBREQUE

OSORNO.- Testigos de la sangrienta riña entre huilliches, en la que murieron cinco de ellos apaleados y baleados, hicieron ayer relatos escalofriantes de lo que fue la masacre entre dos familias mapuches ocurrida en un predio del sector de Choroy-Traiguén, distante 5 kilómetros del balneario de Pucatrihue, comuna de San Juan de la Costa, provincia de Osorno.

Rosario Lefián Marileo recuerda que ella se encontraba en el interior de su casa cuando a las 13 horas del miércoles escuchó gritos que venían de afuera. "Eran los Chumilef Llanquilef", familia que mantiene una disputa territorial desde 1996.

"Venían armados con palos, hachas y escopetas". Dice que en esos momentos sus padres, Luciano Lefián Naguil y María Marileo Huenuñán, ambos de 84 años, estaban pastoreando.

"Apenas entraron, se fueron encima de mis padres, y en diez minutos los mataron a palos, dejándolos botados en el pasto".

Un hermano de la mujer, Erico (50), y un sobrino, José Panguilamún (30), corrieron a ayudarlos, "y también los mataron a palos".

Rosario dijo que la matanza fue terrible, en la que también murió un agresor, Víctor Lemuy Melillanca (60), que recibió un disparo.

Media hora duró la brutal y sangrienta riña protagonizada por veinte individuos, entre ellos una mujer, que llegaron al predio con el decidido propósito de desalojar a sus ocupantes.

Tras la tragedia, la familia Lefián Marileo asegura que no dejará la tierra y que seguirá luchando para permanecer en ella.

Ayer, 11 detenidos por la riña seguían a disposición del tribunal, en Osorno, mientras otros dos, que están heridos, se restablecen en el hospital de esta ciudad.

Otros siete huilliches que participaron en la riña se encuentran prófugos.

Los funerales de las víctimas se realizarán mañana en el cementerio del sector de Bahía Mansa.

Posibles errores de traspaso

El subsecretario de Planificación, Jaime Andrade, calificó como "horrorosa" la masacre indígena de Pucatrihue. Anticipó que esa cartera, de la que depende administrativamente la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), revisará los procedimientos del organismo para establecer si se cometieron errores en el traspaso de tierras, al no considerar los derechos ancestrales de otras comunidades, como parece ser el caso.

La disputa que llevó al violento enfrentamiento entre distintos clanes indígenas tuvo su origen en 1997, por el traspaso de 5.107 hectáreas del predio fiscal Pucatrihue a la comunidad Choroy-Traiguén, sin que se consideraran los derechos ancestrales sobre 600 hectáreas de la familia Lefián Marileo, reconocidos ante los tribunales de justicia.

La familia Lefián Marileo, una de las involucradas en la matanza, denunció a la Conadi como la principal responsable de la disputa territorial que sostiene con el clan Cumilef Llanquilef.


 

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