Santiago de Chile,  Lunes 4 de Febrero de 2002
CORPORACIÓN NACIONAL DE DESARROLLO INDÍGENA:
Catastro de conflictos étnicos

Lautaro Muñoz, Soledad Neira

LAUTARO MUÑOZ Y
SOLEDAD NEIRA

La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) realiza un catastro de los conflictos que existen entre comunidades de las regiones Octava, Novena y Décima para tomar las medidas que puedan evitar un nuevo enfrentamiento como el ocurrido en la localidad de San Juan de la Costa, donde murieron cinco huilliches.

El director de la entidad, Edgardo Lienlaf, admitió que en la mayoría de los casos en que hay disputa de tierras los involucrados no han llegado a acuerdo mediante los mecanismos de mediación que ofrece la Conadi, lo que deriva en la judicialización de los litigios.

En consecuencia, son numerosos los conflictos latentes que podrían derivar en violencia, aunque por ahora no se ha dado una cifra oficial al respecto.

Quejas contra Conadi

Luego de la matanza de los comuneros, surgieron críticas sobre la actuación de la Conadi, debido a que ya en en el año 1998 estaba planteado el litigio entre ambos grupos cuando la familia Lefián Marileo reclamó la propiedad del terreno que se había entregado a la comunidad Choroy Traiguén.

Lienlaf insistió ayer en que la Corporación hizo lo que pudo para evitar el enfrentamiento.

En su opinión, la Conadi no tiene más atribuciones en este tipo de disputas que intentar que se llegue a un acuerdo entre las partes, pero si ello no ocurre deben traspasar los casos a los tribunales.

Infructuosos esfuerzos

Durante los años 1998 y 1999, la Conadi intentó la mediación entre los grupos, pero al fracasar el arreglo, el caso quedó en manos de la justicia, que en casi tres años no resolvió el litigio.

El 2 de enero pasado en el mismo sector de Rucamañío se había registrado ya un episodio de violencia cuando cerca de 14 comuneros ingresaron a la propiedad de Juan Lefián Marileo.

La Conadi al tener conocimiento de lo ocurrido estaba intentado un acercamiento de las partes. Precisamente para hoy 4 de febrero se había programado una reunión de trabajo con la familia Lefián Marileo.

Pero ahora los acontecimientos se precipitaron y la solución se hace aún más compleja. El director del organismo estatal admitió que es difícil llegar a un consenso u ofrecer otras tierras a cambio a los litigantes, debido al valor que tiene para los indígenas lo que ellos consideran su propia tierra.

Ante lo sucedido, la Conadi espera tener claridad acerca de todas las disputas no resueltas en el marco de la asignación de tierras. Se trata de litigios por territorios y por deslindes.

La información que se obtenga del catastro servirá para prestar atención preferencial a estos conflictos y realizar un nuevo esfuerzo para la búsqueda de soluciones con el fin de que no se repitan riñas como la ocurrida el miércoles.

Para el director de la corporación, corresponde también revisar los procedimientos legales para efectuar las correcciones legislativas que correspondan.

Campaña antimapuche

Junto con defender su actuación en la disputa de territorios, la Conadi denunció ayer una campaña antimapuche que desconocidos han impulsado en los últimos días.

Lienlaf exhibió un correo electrónico que llegó a la entidad en el que se plantea que los mapuches estarían provocando daño al resto de la población chilena.

La Conadi va a estudiar la posibilidad de presentar acciones legales contra quienes resulten responsables de la campaña racista.

Jueza define situación procesal

La titular del Tercer Juzgado del Crimen de Osorno, Carmen Gloria Sepúlveda, deberá resolver hoy la situación procesal de cuatro de los diez detenidos por la sangrienta matanza de Rucamañío, en el sector costero de la comuna de San Juan de la Costa.

La violenta refriega costó la vida de cuatro integrantes de la familia Lefián y de un amigo de sus oponentes, la familia Cumilef, de la comunidad Choroy Traiguén.

El mismo día de la batalla campal la policía detuvo en las inmediaciones del predio de Rucamañío, escenario de la reyerta situado en un sector cordillerano cercano a Pucatrihue, en la costa de la provincia de Osorno, a más de una decena de personas. La mayoría pertenecientes a la familia Lefián. Varios de ellos se encontraban heridos, incluso fracturados tras la brutal golpiza que les propinaran sus agresores.


©2000 Empresa El Mercurio S.A.P