martes 25 de junio de 2002
La curandera de Contulmo
  • Si la comunidad chilena no respeta nuestros valores y tradiciones, es difícil que se salve esta medicina tradicional. Por ahora, ella transmite sus conocimientos a sus cinco hijas, tal como en su momento lo hizo su abuela con ella.

Aunque no alcanzó el grado de machi, María Teresa Catricura se ha dedicado durante 35 años a ayudar a sus hermanos mapuches a curar sus enfermedades a través de las yerbas medicinales.
La técnica la aprendió de su abuela a partir de los 14 años en el sector de Liucura, en la comuna de Contulmo. "Mi abuelita era machi y cuando yo la visitaba, veía que venían enfermos a verla. Ella me decía "estos remedios son buenos" y se los daba y la gente se mejoraba".
Aunque dice que no es una "médica" porque no es machi, sí reconoce que normalmente llegan personas hasta su casa y le piden ayuda para alguna enfermedad.
En todos estos años, recordó, le ha tocado asumir casos muy complicados de personas afectadas por grandes dolores. "Sólo hay que saber exactamente qué y dónde le duele y qué mal siente, para darle la yerba adecuada y que lo aliviará".
María Teresa no desconoce la medicina de los "chilenos", pero advierte que "en los hospitales dan muchas tabletas que también afectan el estómago, en cambio las yerbas no provocan ese dolor".
Existen muchas plantas que ayudan al cuerpo, afirma, pero entre las más comunes están el toronjil, la menta, el puemo, el oreganillo, el radal, el huilmo, el arayán, el boldo, etc.


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