27 de agosto de 2000

Datos de los últimos 20 años demuestran que las etnias ven en sus nombres una grave limitación para el desarrollo personal
Cerca de mil mapuches cambiaron sus apellidos por temor a discriminación

La cifra de indígenas que modificaron su identidad puede cuadruplicarse, debido a que un número importante de ellos extendió la modificación a sus hijos o grupo familiar.
Lorena Letelier




Según consta en el Diario Oficial, la justificación más recurrente que aducen los mapuches para reemplazar sus apellidos es el "menoscabo moral". 

(Foto: IVAN ALVARADO)


Qué dice la ley
Desde septiembre de 1970 la ley Nº 17.344 consagra a toda persona el derecho de tener y usar nombres y apellidos. Sin embargo, establece que cualquiera podrá solicitar por una sola vez que se cambien los nombres y uno o dos de sus apellidos. 

Deberá, entonces, esgrimir ante el juez que su nombre causa menoscaba moral y materialmente, que es risible o ridículo. O de lo contrario debe demostrar que por los últimos cinco años se le ha conocido como tal. 

Si el magistrado cursa la solicitud, deberá ser publicada en el Diario Oficial e informada al Registro Civil que procederá con su rectificación o cambio en la partida de nacimiento. 

Temor a ser discriminados por la sociedad es la principal razón que ha impulsado a 996 mapuches a cambiarse su nombre y apellidos en los últimos 20 años, según los datos publicados en el Diario Oficial.

Tal cifra se puede cuadruplicar, debido a que un número importante de indígenas que realizaron la modificación extiende las facultades de la ley N¯ 17.344 a sus hijos y grupo familiar.

Según consta en el Diario Oficial, la justificación más recurrente que aducen los mapuches para reemplazar su apellidos es el "menoscabo moral".

Estos datos, que esconden una realidad aún presente en el país, son corroborados por el estudio de la socióloga, Cristina Llanquileo, acerca de los "Cambios de apellido en los sujetos mapuches entre 1970 y 1990". El informe demostró que de 31.597 casos de solicitudes de cambio de nombre a nivel nacional, 2.365 respondían a indígenas divididos en las siguientes etnias: rapa nui 31 casos, aymará 279 casos y mapuche 2.056 casos RAZONES Alberto Parra, jefe de la unidad de planificación de la Fundación Instituto Indígena, señala que "no menos del 60 % de los cambios que vemos son producto de la discriminación que son objeto los mapuches, sobretodo de los migrantes a las ciudades, que ven limitadas sus posibilidades laborales debido a su origen".

Para la socióloga, Cristina Llanquileo, este fenómeno señala que "desde una perspectiva mapuche el cambio de nombre ha sido considerado como expresión de pérdida de identidad. Esto, claramente es reflejo del rechazo".

Por su parte, el sociólogo, Manuel Tironi, dice que "cambiarse de nombre es una manera de insertarse en un medio que es hostil y que está dentro de un imaginario nacional que los percibe como malos para trabajar y viciosos" PETICIONES Según consta en el Diario Oficial, la mayoría de las peticiones de cambio se hacen en los juzgados de la Región Metropolitana, Temuco y sus comunas aledañas. Por ejemplo, en la Región Metropolitana los municipios de San Miguel y Conchalí son los que presentan los primeros lugares.

Especialistas puntualizan que el mayor número de casos que tienen estas ciudades son el reflejo del constante movimiento migratorio mapuche desde el mundo rural al urbano, básicamente en busca de mejores oportunidades laborales y un incremento en la calidad de vida.

De las solicitudes presentadas por mujeres la mayoría de ellas se declaran como dueñas de casa, empleadas domésticas o funcionaria de reparticiones públicas. Los hombres, en tanto, son albañiles, electricistas y agricultores.

TRANSFORMACIONES

La mayoría de los mapuches que cambian sus nombres dejan uno de sus apellidos originales, los invierten o repiten. Por ejemplo, de Catrileo Caviedes se transforma en Caviedes Caviedes. De Huenchuñan Melín a Sepúlveda Melín o de Quilodrán Zibner a Zibner Quilodrán.

Además, muchos apellidos mapuches tienen en mapudungún sonidos graciosos que pueden ser ridiculizados, por lo que muchos se deciden a españolizarlos. Así, por ejemplo, de Pichúm (paloma en lengua nativa) se transforma en Pichón.

Asimismo, otros buscan un toque inglés que pueden transformarse desde Pichilef Painepil a Escobar Leyton o Müller Necochea.

Estudios indican que esta característica refleja, que a pesar de todo, quieren mantener vestigios de la herencia indígena que llevan y que de no ser por el menosprecio del resto de la sociedad, probablemente no los cambiarían
 

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