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Santiago de Chile | Jueves 04 de octubre de 2001

Dockendorff: "La solución no pasa por inundar las tierras"
 

Eduardo Dockendorff, subsecretario general de la Presidencia, está a cargo del acercamiento entre Endesa y los pehuenches detractores de Ralco. Explicó que busca una solución para las familias que se oponen a la inundación de sus tierras.


Pamela Juanita Cordero

En su despacho de La Moneda, y después de varios intentos, recibe a El Metropolitano para conversar sobre el constante dolor de cabeza que ha significado para la actual administración la construcción de la represa en Alto del Biobío por parte de Endesa. Es que en el subsecretario general de la Presidencia, Eduardo Dockendorff, el Presidente Lagos depositó su confianza para encontrar una vía de solución al conflicto originado por la construcción de la represa en la Octava Región. Asegura estar preocupado, pero confiado en el éxito de las negociaciones con las familias que no quieren entregar sus tierras a Endesa.

¿Es cierto que el Gobierno le dio el apoyo a las familias pehuenches?

-No apoyamos a partes que estén en litigio con la justicia, por el contrario, he incentivado a ambos sectores para que mantengan el diálogo.

-Sin embargo, ha estado en contacto con las hermanas Quintremán, sus abogados y grupos opositores a Ralco.

-Los recibí en varias oportunidades y escuché sus planteamientos. Les expresé que el Gobierno no tiene la disposición de paralizar las obras ni nada que se le parezca. Como la administración anterior ya otorgó las concesiones y los permisos, caeríamos en una flagrante arbitrariedad y en un acto de ilegalidad si así lo determinamos.

-Usted les aseguró que el Gobierno se opone a la inundación de tierras no permutadas.

-No.

-Lo dijeron el Grupo de Acción por el Biobío y al abogado de las hermanas Quintremán durante una reunión a comienzos de mayo.

-En la ocasión afirmé que el Gobierno no ve con buenos ojos una solución que llegue a inundar tierras no permutadas…

-¿No lo permitirá?

-No podemos no permitirlo, porque iríamos contra la ley. Si este asunto se ventila en los tribunales y determinan la aplicación de la Ley Eléctrica, aceptaremos el dictamen.

-¿Pero no sería óptimo adelantarse como Gobierno sobre los posibles escenarios que se podrían generar?

-Estamos trabajando en eso. Pero nuestras energías están concentradas en el proceso de negociación y permuta. Tengo esperanza en que tendremos un grado de éxito. De no ocurrir, esto terminará en tribunales y ahí cambia el escenario político.

-¿Y si los tribunales fallan a favor de las hermanas Quintremán y éstas se niegan a salir de sus tierras? No las pueden echar, porque se pasaría a llevar la Ley Indígena. ¿Cómo ven esa contradicción?

-Compleja, porque habría que introducir algunas modificaciones al proyecto y Endesa tendrá que evaluar la manera de modificarlo. No sé si signifique cambiar las disposiciones, de hasta dónde se llena la represa…

-Eso es lo que propuso usted a las hermanas, a los abogados y al grupo Acción por el Biobío: bajar la cota de 150 metros a 130 (nivel de las aguas de la represa), y así evitar la inundación de los fundos no permutados.

-Puedo haber participado en una reunión de conversación, especulando sobre el cambio de cotas, pero no entiendo mucho del tema, por lo que difícilmente puedo emitir un juicio. Sí sé que la empresa hizo todos los estudios en los probables escenarios, y eligió el mejor panorama de rentabilidad dentro de las exigencias legales y ambientales que la comprometen. Si los tribunales desfavorecen a Endesa, no sé si el proyecto pueda ser modificado, por el impacto económico.

-¿En ningún caso sacarán a los pehuenches?

-Sólo me pronunciaré cuando me vea que la justicia le da la razón a la Ley Eléctrica, porque perturbaría las negociaciones si de antemano se conoce la postura del Gobierno… Manejo información sobre la preocupación de Endesa en el conflicto.

-Que viajen a la zona personeros de Gobierno y hasta el mismo Presidente Lagos, para conversar constantemente con los grupos que se oponen a la represa y que no quieren permutar, ¿acaso no es un lobby del Ejecutivo?

-No estrictamente. Conversamos al mismo tiempo con Endesa, las familias y sus abogados, para mantenerlos informados de nuestra preocupación por una pronta resolución. Por ambas partes hemos evaluado posibles escenarios. No apoyamos a ninguna, aunque creemos que los pehuenches están ejerciendo un legítimo derecho.

-¿Ralco ha sido una mochila pesada de cargar para el Gobierno del Presidente Lagos? Mal que mal, se firmó la concesión a Endesa el último día de Frei Ruiz-Tagle en el mando...

-No lo tomamos como una mochila, sino que como un compromiso del Estado con la institucionalidad vigente.

-De regresar en el tiempo, ¿habría apoyado la creación de Ralco?

-No estoy en condiciones de pronunciarme, porque estaría evaluando un proyecto que tiene importancia para el país ahora que hay incertidumbre sobre el precio y el abastecimiento del hidrocarburo. Por tal motivo Ralco hoy tiene un valor distinto al de hace dos años, por el escenario internacional que vivimos.

-¿Qué le parecen los atentados ocurridos el sábado sobre tres maquinarias pesadas de Endesa?

-Es un delito criminal que verá la justicia y el Gobierno ya se querelló. Sé que hay pistas y que se ha avanzado en la investigación.

-¿Y cuál es el sentimiento del Presidente Lagos sobre la situación de los pehuenches?

-Me solicitó el año pasado que lo mantuviera informado de lo que está sucediendo en el Alto del Biobío y, especialmente, sobre las familias trasladadas a los fundos El Barco y El Huachi, para ver en qué condiciones están y si Endesa está cumpliendo los compromisos de relocalización. También solicité a la Conama especial atención a los acuerdos ambientales que la empresa suscribió con el sector.

-¿Y son buenas las conclusiones?

-En general, sí. Hay auditorías independientes que están haciendo eso. Hace un par de semanas fueron al lugar equipos de la Comisión Nacional del Medio Ambiente, Corporación Nacional Forestal y del Servicio Agrícola y Ganadero, que elaboraron informes de entrevistas a la gente. Sin embargo, tengo mis dudas sobre la capacidad productiva que tiene el sector, de tener los pastos, la leña…

-Entonces, el Gobierno debiera apoyar económicamente a los pehuenches para indemnizarlos por sus pérdidas…

-Hay que esperar cinco años para evaluar lo que pasa en el corazón y en el alma de esa gente. Sus jóvenes han sido decisivos para aceptar las condiciones que impuso Endesa para la erradicación.