Los conflictos que experimentan los pueblos indígenas difieren de las tendencias de otros conflictos. La promoción y respeto de los derechos y el acceso a la justicia de los pueblos indígenas en tiempos de conflicto y postconflicto son indispensables para construir la paz, la reconciliación y la reconstrucción de la armonía en las sociedades postconflicto. La militarización, la supresión de las garantías constitucionales, los derechos territoriales y los derechos colectivos que se han impuesto en el territorio mapuche determinan la necesidad de identificar estrategias para asegurar la paz.
El pueblo mapuche habitaba pacíficamente y en propiedad lo que conocemos como el territorio de la Araucanía cuando en 1492 América Latina fue invadida por el Imperio español, sin que mediara provocación alguna.
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En nuestro país se constituyó el Primer Tribunal Ético a la Minería de Frontera de Latinoamérica, como una forma de alertar acerca de los abusos cometidos por los estados y las grandes empresas mineras, que llegan a la región, obligan a las comunidades indígenas a abandonar sus tierras y causan impacto negativo en el medioambiente.
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El estado chileno y el gobierno que le representa siguen vulnerando los derechos de las comunidades indígenas. Es por esto que hoy ya se cumplen 83 días de la huelga de hambre que han asumido 34 comuneros mapuches. Su salud es en extremo complicada: derrames nasales y anales, hemorragias, infecciones estomacales, taquicardia, son algunos de los efectos de esta medida extrema.
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Chile hace 20 años. Ese es el estado de situación de la Región de La Araucanía, si se consideran indicadores como el ingreso per cápita o el nivel de desempleo, que dan cuenta de su retraso económico y social, de acuerdo con datos del Banco Central, INE y la Encuesta Casen.
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