Los conflictos que experimentan los pueblos indígenas difieren de las tendencias de otros conflictos. La promoción y respeto de los derechos y el acceso a la justicia de los pueblos indígenas en tiempos de conflicto y postconflicto son indispensables para construir la paz, la reconciliación y la reconstrucción de la armonía en las sociedades postconflicto. La militarización, la supresión de las garantías constitucionales, los derechos territoriales y los derechos colectivos que se han impuesto en el territorio mapuche determinan la necesidad de identificar estrategias para asegurar la paz.
¿Apoya realmente el gobierno al Intendente Huenchumilla en la Araucanía? No parece, para nada.
La pretendida solidez del respaldo que dice dar el gobierno al Intendente Huenchumilla se enfrenta con los porfiados hechos y la triste realidad en la zona. La represión y el abuso continúan.
El problema no parece ser Huenchumilla. No desconozcamos que los pocos avances y la visibilidad del problema provocado por el Estado sólo sucede porque persiste la decisión intransigente y justa del Movimiento Mapuche de luchar por sus derechos. Sus derechos son reconocidos a nivel mundial, la condición de excluido y de vivir en pobreza injustificable por ser el resultado de políticas de Estado.
Para comprender como el pensamiento humano ha influenciado en la evolución del racismo, la inhumanidad y la perpetuada discriminación, increíblemente evidente en nuestros días, es pertinente rememorar lo acontecido en África del Sudoeste [Hoy Namibia] bajo el período del Imperialismo alemán: El Campo de Exterminio de Shark Island, considerado el primer genocidio del siglo XX y el preludio del nazismo.
Entre los años 1904 a 1909, durante la repartición de África, se presentó el genocidio de las etnias Herera y Namaquas con ocasión de la rebelión de estos aborígenes en contra de la colonización alemana dónde murieron cerca de “60.000 hereros y 10.000 namas quienes fueron sometidos a un excesivo régimen de trabajos forzosos, envenenamiento e inanición” (Olusoga, D. y W Erichsen, C. 2010).
Jorge Contesse : ¿Qué hacer con el Convenio 169?
Hace algunos años viajé a Lima a participar en un taller sobre estándares internacionales de la consulta previa a pueblos indígenas, dirigido a ejecutivos de una gran empresa minera transnacional. En la reunión había personas de diversos países de América Latina, así como participantes que venían de Australia y el Reino Unido.
El motivo de mi intervención era examinar el impacto que el Convenio 169 de la OIT tendría —o ya estaba teniendo, en algunos casos— para las inversiones mineras en la región. Las preguntas de los asistentes se repetían: ¿es el Convenio una ley para todos los países o sólo para algunos? ¿Qué deben hacer los Estados que lo suscriben? ¿Qué pueden hacer los privados frente a él? ¿Es cierto que da un derecho de veto a los pueblos indígenas para oponerse a proyectos de inversión? ¿Pueden los tribunales aplicar libremente las normas del Convenio? En fin, si las cosas se complican, ¿pueden los gobiernos modificarlo?
La industria forestal sólo provoca pobreza y peor vida en Chile
Para conocer los detalles del documental aún no estrenado Plantar Pobreza: El negocio forestal en Chile, nos entrevistamos con uno de sus productores, Felipe Valenzuela. Al final del presente material se encuentra su sinopsis.
Felipe Valenzuela es parte del colectivo humano de la Región del Bío Bío, y en particular de la ciudad chilena de Concepción, que hace posible tanto la existencia de la página http://resumen.cl/, como su publicación de papel con frecuencia mensual.
Es precisamente el equipo de Resumen quien produjo el espléndido documental Plantar pobreza: El negocio forestal en Chile.
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