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Asociación mapuches AD - KIMVN

AL HONORABLE PARLAMENTO EUROPEO

9 de abril de 2008


Parlamento Europeo
Excelentísimo
Sr. Presidente

Honorable parlamentario del Parlamento Europeo
Señoras y Señores delegados internacionales que asisten a esta conferencia de la Salud reproductiva.

Permítanme primero, saludar en nombre de la mujer mapuche, como de todo nuestro pueblo y también de la Izquierda Chilena,

Vengo del Territorio mapuche, del sur de Chile. Pertenezco a una comunidad Mapuche denominada Ancapi Ñancucheo y de la asociación mapuches AD - KIMVN que significa  (la esencia del saber) y formo parte de la directiva nacional Mapuche de Izquierda. Los mapuches (gente de la tierra) somos el pueblo originario más numeroso del país; de acuerdo a cifras oficiales del censo poblacional del año 2002,  604.349 individuos son mapuches. A ello habría que agregar  una gran cantidad de mapuches que no se reconocen como tales, sin olvidar que por ser los habitantes originarios de nuestro país somos el sustrato principal de la población de Chile.

Agradecemos por ello la invitación que se nos ha hecho para   participar de esta Conferencia abordando un tema tan trascendente para la mujer, como es la Salud reproductiva, la que no siempre ha sido comprendida en su justa dimensión y en más de una oportunidad hemos sido manipuladas  ideológicamente, en nuestros derechos como mujer, por sectores que sustentan el poder económico y político, tanto en ámbito  local como en lo internacional. Desde esa mirada, saludamos esta iniciativa tan importante para la mujer, realizada en un organismo de tanta importancia política para el mundo, como es el Parlamento Europeo .

La salud reproductiva hoy como tema está cada vez mas presente en la conciencia de distintos actores políticos y sociales,   como un tema principal, pero sigue siendo lejano a la inmensa mayoría de los más pobres de  la humanidad. Sin duda que constituye  un avance no menor para generar nuevas  conciencias en la humanidad la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo de 1994 en la cual se adoptara como criterio considerar la salud sexual y reproductiva  como un derecho, entendiendo los derechos reproductivos como integrantes de los Derechos Humanos,

Esto en un tiempo en el cual  Estados y Gobiernos imponen   modelos económicos basados en un sistema neoliberal, que desprecia los derechos fundamentales de las personas, generando desigualdades sociales y causando mucho daño en nuestra cultura y conciencia como pueblo, al destruir  nuestra base de economía familiar.

Desde nuestra perspectiva y nuestra condición de mujeres Mapuche, por ende desde la visión de Pueblos Originarios,  frente al tema que nos convoca en esta ocasión, podemos decir que la salud reproductiva la vemos  expresada en dos forma: una para los ricos que tienen el poder de manejar las informaciones y la formación, porque cuentan con  los medios económicos, para alcanzar estos conocimientos y comprar los servicios, la asistencia médica avanzada, los mejores medicamentos, los abortos terapéuticos en la mejores clínicas privada (establecimientos de salud). Esa es una parte de nuestra realidad país, porque la contraparte es la salud  para los pobres ( que somos la gran mayoria),  que en materia de salud reproductiva es casi nula, ya que la educación sexual en los establecimientos educativos que se encuentran a nuestro alcance es deficiente en esta materia,  además de encontrarnos en un país que algunos temas son tabú, pues en CHILE hasta las campañas de prevención del SIDA y fomento de uso de preservativos, depende de los medios de comunicación masiva que en su mayoría son  manejados por sectores de poder conservador, y lo que se puede resolver a nivel de Salud primaria , se basa sólo en el control una vez que el embarazo ya está en curso y después de ello en control de la natalidad. El análisis de los órganos competente del Estado sobre el tema, es de simple y exclusivo asistencialismo, mutilador de una dimensión más integral y en donde la salud reproductiva sólo se ve como un hecho de tener o no tener hijos y se trata en forma aislada de la sociedad y no como un problema social. En relación al tema generalmente las políticas de los Estados Nacionales, tienden a negar los derechos reales de la mujer y que más allá de una atención patológica, existen orientaciones políticas que ocultan la real dimensión sobre salud reproductiva 

Pero aún en este aspecto, la entrega de píldoras o dispositivos intrauterinos para el control de la natalidad  a nivel de Salud Primaria,  ha sufrido recientemente un fuerte retroceso ya que un organismo integrado por 9 personas llamado Tribunal Constitucional,(herencia de la dictadura de Pinochet) ha prohibido el uso de medicamentos de anti-concepción  en el sistema público de salud, con el pretexto que serían métodos abortivos, lo que no está probado científicamente,. La consecuencia no es sólo  que el resultado de la barbarie neoliberal viola el derecho de decisión e igualdad entre las mujeres de mi país, porque una mujer pobre no tiene acceso a estos métodos como una mujer que cuenta con los medios económicos y los puede conseguir en farmacias de forma privada, sino que sin duda aumentará nuestra ya alta tasa de abortos clandestinos (más de 150.000 al año), con todas las consecuencias para la salud pública que de ello derivan. De esta descripción, uds podrán colegir que en mi país tenemos una democracia muy restringida y además un inmenso peso de los sectores más reaccionarios e integristas de la sociedad que controlan la mayoría de los medios de comunicación de masas, empleando una doble moral, ya que por un lado se prohíbe por ley el aborto, incluso el terapéutico, pero por otro lado se utiliza el cuerpo de la mujer como un producto más de mercado.

En este esquema, las mujeres mapuches somos segregadas en nuestra condición de mujeres, pero también en nuestra condición de pobres y no podemos olvidar un tercer tipo de discriminación, que dice relación a nuestra condición de mapuche

En el caso de nuestro pueblo a la mujer mapuche se le impone un estilo de medicina en el tratamiento de la salud reproductiva, ignorando totalmente el conocimiento milenario que tenemos, nuestra concepción de vida. Para buscar soluciones reales se debe considerar el respeto absoluto de las culturas de los pueblos indígenas.  En nuestra concepción tenemos un sentido integrador sobre la vida y el aspecto reproductivo, es necesario hoy más que nunca, reeducarnos considerar a la mujer y al hombre como el centro del desarrollo de la humanidad valorar la propia persona, tanto individual como colectiva.

En nuestra cultura mapuche el concepto salud es muy amplio y se refiere al estado de bienestar general de la persona, estar bien no solo en lo bio-fisiológico sino que también con el entorno, porque entendemos que la persona humana forma parte y esta inserta en el universo compuesto por múltiples elementos que irradian energía para mantener el equilibrio físico, psicológico y espiritual.

Con respecto a la reproducción nuestra cultura la concibe la perpetuación del linaje (de donde uno procede) en forma genética por lo tanto la valoración que de ella se hace, es muy alta y el desarrollo del conocimiento sobre el proceso por el que tiene que pasar una mujer es meticulosa y esta asociada a los ciclos de la naturaleza.

Con la imposición de la cultura dominante occidental sobre la concepción del ser humano en particular sobre la mujer que es una práctica avasalladora, hemos ido perdiendo forzadamente nuestras formas de concebir la vida en prácticas reproductivas La resistencia cultural y política del pueblo mapuche ha hecho posible, que este conocimiento este sobreviviendo a la discriminación y a la negación mas absoluta ejercida por la cultura dominante desde la incorporación de nuestro territorio al Estado de Chile  desde el siglo XIX y XXI. La mujer mapuche en muchos casos no ha dejado de ejercer la especialidad de obstetra (piñentuchefe) en el proceso de embarazo y del nacimiento. en la salud reproductiva, así como tenemos los tratamientos naturales a través de hierbas o plantas medicinales, que se utilizan  para el control de la natalidad,  que es toda una tradición de los pueblos originarios.  

Esta práctica ha tomado fuerza en los últimos años y se ha tratado de incorporar en dos comuna de la IX región,  a través   de  programas de medicina  intercultural  del ministerio de salud, que  se ha visto obligado  a acceder por las fuerte lucha de las organizaciones  y comunidades mapuches por el reconocimiento de su cultura y conocimiento   en estas materias

Esto demuestra que los métodos elaborados por nuestros antepasados  están plenamente vigentes en el umbral del siglo XXI, el problema radica en que los profesionales formados en la ciencia occidental,  han sido y siguen siendo reticentes al momento de  incorporar elementos propios de nuestra cultura  mapuche,  incluso en espacios en que la población mapuche  es mayoritaria. Hoy todas las embarazadas tiene la obligación de controlarse de acuerdo a los métodos de la medicina occidental, ello contribuye a disminuir las practicas tradicionales mapuche en salud reproductiva.

El deseo nuestro es recuperar esos conocimientos depositados en la mente de muchos de nuestros hermanos y hermanas mapuches, como una forma de no perder esta inmensa sabiduría y desarrollarla en nuestro pueblo como al resto de sociedad, sin desconocer lo que ha alcanzado la ciencia medica aplicada   en la institución del estado chileno a través del ministerio de salud.

 La cultura mapuche es integradora de conocimiento, ofrece a la sociedad un sistema que hace al hombre y la mujer mas concientes de su pertenencia, asume las relaciones existentes entre los elementos de la naturaleza, en un mundo que tiene ciclos y que es necesario respetar para lograr la armonía universal. Porque el objetivo de la vida,  es llegar a ser una persona apropiada de si misma, con valores tan importantes como la solidaridad, la moral, la valoración del saber y su fortaleza.

Esto es en parte nuestra concepción como mujer mapuche y como pueblo en relación a la salud reproductiva y es lo que propiciamos que se nos respete como tal con todas nuestras especificidades  Estos son parte de nuestro derechos fundamentales que se vulneran por el Estado y el gobierno Chileno, que amparándose en la constitución del año 80 , que fue impuesta a sangre y fuego en la dictadura de Pinochet , ha hecho primar los intereses mezquinos de las derechas política en el gobierno de la concertación. En la practica, lo que No se quiere asumir, que Chile es un Estado plurinacional, por ello que no se ratifican los convenios internacionales sobre pueblos indígenas, como es el convenio 169 de la OIT., el cual  ha sido aprobado por el senado, pero con una declaración interpretativa para dejar sin efecto su aplicación. Esto es rechazado por todo el movimiento mapuche que exige la consideración de la Declaración de las Naciones Unidas sobres los derechos de los pueblos Indígenas para su ratificación.

En esta situación todos nuestros derechos elementales, son considerados ilegales y la ley Indígena 19.253.- que tenemos,  no tiene fuero o primacía ante leyes que fomentan los mega proyecto, como los ya implementados por celulosas o hidroeléctricas entre otros. Entonces con mucha naturalidad se persigue a los mapuches cuando se movilizan a reclamar sus derechos, en contra de la forestales que destruyen nuestro medio ambiente por ejemplo, acusándolos de tal o cual delito que el propio estado genera o ampara en nuestro territorio y se aplica la ley antiterrorista, la militarización de la comunidades mapuches,  como es el caso del lago  Lleu lleu en la comuna de Tirúa,  la comuna de Ercilla de donde yo provengo y en los últimos días se esta militarizando la zona del Alto Bio Bio, su única finalidad es atemorizar a la comunidades pehuenche para continuar su mega- proyecto de centrales hidro-eléctricas.

Tenemos claro ejemplo de represión en contra de nuestros dirigentes como los asesinatos por carabinero de Alex Lemun, Rodrigo Cisterna, Longko (autoridad politica y cultural en una comunidad) Juan Collihuín, Matías Catrileo entre otros, en los cuales aún no se condena a los responsables. Está el caso de longkos presos y condenados injustamente por ley antiterrorista,  y también lamguenes mujeres encarceladas, como es de conocimiento público los  mas de 100 días de huelga de hambre de Patricia Troncoso  por su libertad y de sus hermanos,  la reciente condena de la lamguen Juana y Luisa Calfunao que están encarcelada  junto a su marido y familia por defender sus tierras Pido la solidaridad  para la lamguen Mireya Figueroa dirigente de la comunidad de Trikauko, quien tomó la decisión de  rebelarse ante  la justicia, pasando a la  clandestinidad desde hace aproximadamente tres años hasta los días de hoy,  por no existir garantías de un  juicio justo.

Sin tener un poder notarial, pero en mi condición de dirigente mapuche, asumo como deber moral decirle al mundo que en mi país no se respeta el derecho del pueblo mapuche y demás pueblos originarios, el gobierno de Chile vulnera la libertad de nuestros dirigentes y muy en especial el de  las mujeres mapuches, por el solo delito de luchar por nuestra Autonomía y Territorio, conservación de nuestra Cultura Milenaria  Es por ello que desde esta tribuna los llamo a solidarizar con ellas y ellos, los que día a  día en mi pueblo sufren los atropellos  a todos los derechos por el solo hecho de existir…

Muchas gracias por escuchar

CHALTU MAY

Amulepe taiñ weichan – Nuestra lucha continua !!

Mari chiweu - mil veces venceremos