LaNacionCl Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

Miércoles 31 de diciembre de 2008 /Por Sofía Fernández / La Nación

Orquestas Infantiles Indígenas obtienen Sello Bicentenario

Niños rescatan la voz de sus antepasados

Golpeados por la modernidad, las etnias están perdiendo su idioma y tradiciones. En medio de este desolador panorama, una iniciativa musical -del ex Inti Illimani, Horacio Salinas- llegó para difundir su cultura. Se trata de seis orquestas infantiles donde niños aymaras, atacameños y mapuches-lafkenches, huilliches y pehuenches nos encantan con sus milenarios instrumentos.

lanacioncl081231

La orquesta infantil de Tirúa en plena función. Abajo el director de la orquesta, Joel Maripil, y Marianela Cartes Catrileo, asesora en educación bilingüe en La Moneda.

Desde pequeño Genaro se paseaba por guillatunes y velorios junto a su abuelo, quien lo crió y le enseñó las tradiciones de su cultura mapuche-lafkenche. Estudiando y trabajando, poco tiempo le quedaba para dedicarse a la música, la que desarrollaba -de vez en cuando- por instinto y amor a su etnia. Pocas personas conocían sus talentos. Uno de ellos era precisamente su abuelo, quien se enteró de que en Tirúa necesitaban jóvenes interesados en participar en una orquesta.

Entonces Genaro tenía 13 años. Hoy, con 17, domina a la perfección el trompe, instrumento mapuche que ha tocado en el país y el extranjero junto a otros 40 niños -entre 6 y 15 años- que lo acompañan con cultrunes, pifilcas y trutrucas en una de las seis orquestas infantiles indígenas, creadas por la corporación Alturas, que ayer recibieron el Sello Bicentenario, un reconocimiento que la Presidenta entrega a proyectos que aportan a la construcción de un país mejor.

Recuperar el patrimonio

Dentro de la orquesta de Genaro hay historias diversas. Algunos niños no dominaban su propia lengua, otros no conocían su música y otros, cómo Genaro, sabían tocar varios instrumentos, pero necesitaban un incentivo. En la misma comunidad, al principio hubo rechazo, pero luego entendieron que era una excelente oportunidad de transmitir sus tradiciones mediante el canto.

Como dice su creador, el ex Inti Illimani, Horacio Salinas, "esto es una recuperación cariñosa de un patrimonio tan golpeado por la modernidad". Horacio vio una orquesta infantil étnica en Ecuador y desde entonces trabajó por replicar la experiencia en Chile para rescatar el legado de las etnias mapuche-lafquenche (en Tirúa), mapuche-huilliche (en San Juan de la Costa), mapuche-pehuenche (en Alto Biobío), aymara (en Colchane), atacameña (en San Pedro de Atacama) y rapa nui (en Isla de Pascua).

Instrumentos con voz

Con apoyo del Mineduc, la Conadi y los municipios de estos lugares, las orquestas infantiles se formaron y dieron frutos. Ello, gracias a que en cada grupo trabaja un equipo técnico multidisciplinario.

Joel Maripil, director de la Orquesta de Tirúa, asegura que la universidad de la vida le enseñó todo lo que sabe sobre música de su pueblo y que se considera un experto.

Él, al igual que Genaro, aprendió de su abuelo, que era un entendido en el tema. "Es como ser hijo de un Frei, en la política", dice. Tal vez por eso cree que este joven será su sucesor.

"Siempre está (Genaro) interesado en conocer los secretos de nuestra música ( ) y ya sabe conversar con el trompe. Los instrumentos mapuches se asemejan a la voz y él logró transmitir sus pensamientos a través de la música" señala.

Joel recuerda que muchos de los niños llegaron tímidos sin saber ni siquiera su idioma. Esa fue la primera dificultad que superaron junto a Marianela Cartes Catrileo, asesora en educación bilingüe.

También cuenta que no dormía pensando en cómo encantar a los niños. "Antes el pueblo tenía la capacidad de escuchar los contenidos que transmitía el canto mapuche, hoy en cambio, todos se guían por el ritmo, por la melodía".

Aun más difícil fue resolver el problema de la tradición oral, ya que, según cuenta, antes ellos no escribían las canciones, sino que se iban inventando en el momento. El problema lo solucionó gracias a la ayuda de la profesora de música del equipo y a una grabadora digital que muestra con orgullo. Genaro también sabe componer y su principal fuente de inspiración es el paisaje de la amada tierra de su pueblo que -como dice Joel- "es como niño guacho que no ha recibido cariño y por eso está enojado".

LOS OTROS PROYECTOS PREMIADOS

Aportar a la construcción del país en los ámbitos de identidad, democracia, integración, equidad, solidaridad y cuidado del medio ambiente, son algunos de los aspectos que se consideraron para premiar a siete proyectos con el Sello Bicentenario, que se otorga desde 2004 hasta 2009.

La selección fue realizada por la Comisión Bicentenario y el estímulo fue entregado por la Presidenta.

Además de la iniciativa de Orquestas Infantiles Indígenas se premió a “Chigol”: Red chilena de fútbol callejero”, el “Centro de Reciclaje y Educación Ambiental de Peñalolén”, el “Museo Marítimo Nacional, el proyecto Bicentenario de Minera Escondida Para Antofagasta, “Valdivia cómo Vamos”: Agenda local 21 (seguimiento ciudadano a la gestión pública) y “Niños Adelante”: iniciativa impulsada por BBVA y el Hogar de Cristo.