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sábado 18 de julio de 2009

Líder operativo y militar de la CAM detenido por atentado armado en contra de fiscal del Ministerio Público:

Héctor Llaitul tenía un documento que revela monitoreo de las FARC al conflicto mapuche

En el texto, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia elogian la ideología de los "weichafes" o soldados mapuches. En varios arrestos a mapuches se han requisado materiales alusivos a grupos subversivos, como ETA, Pachacuti y el FMR.  

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DELITOS.- Héctor Llaitul fue formalizado el jueves en Cañete por asociación ilícita terrorista, robo con intimidación, homicidio frustrado y asociación ilícita para la comisión de crímenes contra la propiedad (robo de madera).

G. CALABRANO, F. ÁLVAREZ, I. FREDES Y P. LEZAETA 

CONCEPCIÓN.- Un documento en el que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) elogian el pensamiento ideológico de los "weichafes" o "soldados místicos" mapuches es parte del material incautado tras la detención de Héctor Llaitul Carillanca.

El líder operativo y militar de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) fue arrestado el miércoles en la casa de su madre en Osorno, Región de los Lagos, luego de eludir durante tres meses a la justicia por el ataque armado al fiscal Mario Elgueta y su comitiva policial, el 16 de octubre de 2008 en Tirúa, Región del Biobío. El jueves fue formalizado por delitos terroristas.

Según fuentes del caso, este antecedente confirma que los nexos entre las FARC y la CAM ya no son unidireccionales, sino de admiración mutua, y que la postura violentista mapuche está siendo analizada por agrupaciones anarquistas internacionales que mantienen luchas armadas contra sus gobiernos.

En el escrito de un par de páginas, las FARC valoran al "weichafe", que en la concepción de la CAM representa a un hombre integral, que combate contra la presunta represión de su pueblo apegado a sus tradiciones.

El término fue adaptado con esta idea por una generación de mapuches que pasó por la Universidad de Concepción en la década de los 90, entre ellos el propio Llaitul. Las mismas fuentes afirmaron que éste inculcó dicho concepto en la facción Lleu Lleu de la CAM, donde las acciones violentistas se entrelazan con el robo de madera.

La Policía de Investigaciones (PDI) perita además un teléfono celular, un pendrive y un computador hallados en la casa de la madre de Llaitul, pues podrían contener más información sobre contactos de la CAM con entidades extranjeras.

Esto porque ya son varios los hallazgos de material de este tipo, relacionado con tácticas de guerra y entrenamiento paramilitar, requisados en casas de mapuches detenidos en la Araucanía y el Biobío, y que, por ejemplo, revelan nexos con la banda terrorista española ETA, el FMR chileno y el Pachakuti boliviano.

El líder militar de la CAM registra salidas a Colombia, Perú y Bolivia, donde -según explicó en mayo el fiscal regional de la Araucanía, Francisco Ljubetic- pudo tener contacto con grupos paramilitares. Cuando Llaitul estuvo preso en Angol, en 2007, por la quema de maquinarias en un fundo en Cholchol, lo visitó el líder del ala armada del movimiento indígena boliviano Pachakuti, Felipe Quispe.

El abogado penquista Adolfo Montiel asumió ayer la defensa del imputado. El profesional ya lo ha representado antes y es conocido por su vinculación a casos de derechos humanos.

Montiel comenzará su defensa ante la Fiscalía Militar de Concepción, donde su cliente enfrenta cargos por maltrato de obra a carabineros, en el marco del ataque al fiscal Elgueta.

Acotó que también lo representará ante el Tribunal de Cañete, para lo que se coordinará con el ex juez Juan Guzmán.

  Diez mapuches continúan prófugos

Leonel Canilao y Víctor Llainquileo, dos de los 16 miembros de la CAM que emboscaron y dispararon a la caravana policial encabezada por el fiscal Mario Elgueta, figuran entre los 10 mapuches más buscados por atentados armados e incendiarios en las regiones VIII y IX.


La lista también incluye a Luis Trancal Quidel y Ernesto Chachallao Painemil por su participación, junto a Héctor Llaitul, en la quema de maquinaria forestal en el fundo "Las Praderas" de Chochol, el 26 de diciembre de 2006.


En la misma condición está, desde agosto de 2003, el lonco de la comunidad Chequenco (Ercilla), Juan Millacheo, condenado a 10 años por el incendio del fundo Poluco-Pidenco.


Además, desde marzo del año pasado eluden la acción judicial José y Fernando Millacheo Marín y José Millacheo Ñanco, buscados por quemar un camión forestal en Pidima, en el sector de Ercilla.


Y en Argentina, hacia donde huyeron por pasos clandestinos, están prófugos Pascual Pichún y Pedro Vivanco, por quemar un camión forestal en Traiguén y por usurpar tierras y robo en Alto Biobío, respectivamente (2003).


Ambos solicitaron refugio humanitario en ese país por ser supuestos "perseguidos políticos".

El largo seguimiento a Llaitul

"Las últimas investigaciones policiales le han propinado a la CAM golpes muy importantes en su núcleo operativo. Hay once personas procesadas, y esperamos que esa investigación avance. Y muy pronto vamos a tener novedades con algunos de los prófugos de esta organización", dijo el 22 de junio pasado el subsecretario Patricio Rosende, en una entrevista con "El Mercurio". La cita confirma que el Gobierno estaba al tanto de los movimientos de Héctor Llaitul, como también de otros prófugos de la CAM. Fuentes ligadas a la investigación reconocen que hubo un largo seguimiento a Llaitul -quien "estaba asegurado", y era imposible que se les escapara, según afirman- para verificar si estaba en contacto con otras redes activas del grupo terrorista. Las fuentes admiten que habrá "otras novedades" respecto de otros prófugos de la CAM.