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El fin de semana pasado se produjeron intensas
lluvias en la zona cordillerana que obligaron a Endesa a abrir las
compuertas de evacuación de la central Pangue y avisar a las autoridades
de la presencia de una crecida.
Se trataba de un caudal de más de dos mil metros cúbicos por segundo,
lo que cuadruplicaba la capacidad de generación eléctrica. En el
embalse Pangue el nivel del agua subía más de 10 centímetros por
hora, lo que significó que en pocas horas alcanzó el nivel máximo,
lo que obligó a abrir las compuertas.
La situación generó inquietud en la zona, especialmente en la comuna
de Hualqui, que en los tres últimos inviernos ha sido víctima de
inundaciones, con varios cientos de familias damnificadas. Afortunadamente
la lluvia disminuyó su intensidad el lunes y el río Biobío, aunque
muy caudaloso, subió sin alcanzar los niveles de inundación.
En Hualqui, sin embargo, se mantiene en la comunidad la idea que
la apertura de las compuertas de la central Pangue es la responsable
-aunque sea en parte- de las inundaciones que los afectan. Así lo
expresó ayer el alcalde Renato Galán durante un seminario que organizó
el Centro Eula de la Universidad de Concepción, en que los hualquinos
debatieron con Endesa, representada por Alfonso Aravena, jefe de
centrales hidroeléctricas de la zona sur. También participaron ingenieros
del centro universitario, el director regional de Aguas del MOP
y el director regional de la Onemi.
Alfonso Aravena explicó que Pangue es una central de embalse, porque
tiene un volumen de regulación de 65 millones de metros cúbicos
(m3), por lo que en la práctica no puede alterar la situación del
río durante una crecida. Afirmó que en estos eventos el mismo caudal
que entra al embalse es el que sale.
Además analizó la situación registrada en agosto pasado, cuando
se inundó la parte baja de Hualqui. En esta zona el río Biobío registró
11 mil 300 m3 por segundo, de los cuales en Pangue se evacuaban
2.300 m3/s. Esto significa que el 80% del agua provenía de la cuenca
intermedia y sólo el 20% restante era aportado por la cuenca aguas
arriba de la central hidroeléctrica.
Cambios con central Ralco
La central Ralco es la segunda central hidroeléctrica que se construye
en el Alto Biobío, 30 kilómetros aguas arriba de la central Pangue
y que estará terminada el año 2004. En este caso sí se trata de
una central de embalse, con una represa de 155 metros de alto, dando
lugar a la formación de un embalse de 1.222 millones de m3 de volumen
total, lo que es siete veces mayor que Pangue, que sólo embalsa
un total de 175 millones de m3.
El ingeniero jefe de centrales hidroeléctricas de la zona sur de
Endesa, Alfonso Aravena, expresó que Ralco tendrá una mayor capacidad
de regulación de los caudales del río Biobío. En el caso de Pangue
esto sólo es posible hacerlo dentro del día, en Ralco se podrá hacerlo
por tres o cuatro días.
Esta característica, indicó, permitirá mitigar en forma parcial
el impacto de las crecidas del río Biobío aguas abajo, pero no evitará
en determinadas condiciones las inundaciones de las poblaciones
de los sectores bajos de Hualqui.
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